Uno, que desde la infancia es
recolector de todo aquello que huele a Semana Santa, recibió con entusiasmo la
noticia de que la nuestra iba a tener su colección de cromos. Y como uno es muy
simple, solo se quedó con eso, sin mirar más allá, sin pararse a pensar en
derechos de imagen, negocios en busca de beneficios, dimes, diretes y asuntos
de tal índole. Como parece ser que han surgido diversos contratiempos, de
momento los niños de la Coronación van a ser los únicos que entre ellos pueden decir
“lo ten” “lo ten” “lo ten”… “me falta”
La cofradía de la Coronación de
Espinas celebra el 75 aniversario de su fundación bajo el lema “Unidos por Tú
Corona”. Abrieron las jornadas culturales de la Junta Coordinadora, donde les oímos
desgranar, al igual que en el programa de Pasión en Zaragoza, un estupendo
programa de actos y actividades, que ellos se empeñen en destacar, como
siempre hacen, desde la humildad que les caracteriza, con un halo de sencillez y poco menos que “para consumo interno”
Para nada. Y el álbum de cromos
es un ejemplo. Proyecto ambicioso, currado, trabajado y con sentido de
proyección. Javier Clemente contaba que el sentido del mismo era que los niños,
a los que en un principio solo va dirigido, tuvieran algo especial y único para
ellos en este aniversario, que se sientan protagonistas de la celebración en
una faceta particular. Hasta que no se acabe de publicar la colección, nadie más
podrá disfrutar del álbum. Con los cromos quieren reunir a los más
pequeños, y que entiendan la cofradía más allá de lo que ven.
Con un toque de inspiración “manga”, estilo “anime” a partir de fotografías de Jorge Sesé, que es el creador de los cromos, el álbum tiene un desarrollo que recorre todo lo relacionado con la procesión, centrándose en los espacios donde los niños son protagonistas, para pasar posteriormente a las diferentes secciones y atributos de las procesiones, para que vean, se centren y conozcan otros elementos que puedan parecer más lejanos a sus intereses, hasta llegar al último cromo, el del manto misionero que ha sido confeccionado con la tela del guion fundacional.
El 7 de enero se comenzó a
repartir y en cada ensayo se reparten los cromos entre los niños. Ya tengo
ganas de que los niños de la “Coronación” completen la colección para poder tener nuestro mi álbum.
La experiencia de otras ciudades
muestra como, lo que nació en Sevilla como una forma para ambientar a los
niños en el mundo cofrade tras dos años sin procesiones por la pandemia, es hoy
un éxito que cautiva también a padres y abuelos, creando una sinergia entre toda
la familia alrededor de los cromos cofrades y que se ha exportado a otras capitales
andaluzas.
Y como en el mundo cofrade no
pasa como con los de “Panini”, no hay “fichajes” de nueva temporada, y “los
titulares son siempre los mismos”, cada año aparecen nuevos álbumes dedicados a
temáticas concretas. He leído que el álbum de Sevilla de 2025 tiene previsto
alcanzar una tirada de veinticinco mil ejemplares. En el primer año, diez mil
álbumes se agotaron en diez días. Y las “quedadas” para intercambiar los “repes”
movilizaron más treinta mil personas, ampliando cada año los puntos de
distribución de los cromos, pudiendo solicitarlos en quioscos de todo
el país.
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