viernes, 6 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-VI: Más allá de la procesión

 


Parecía que no iba a haber en esta Cuaresma una carta bibliográfica, que son las que más nos gustan, pero aquí la tenemos.

En poco más de tres semanas tendremos procesiones en la calle. Miles de personas se fijarán en los capirotes, contemplaran los pasos, los estandartes y atributos y se dejarán llevar por tambores y bombos, con la música y el ambiente de la Semana Santa.

Quienes formamos parte de este mundo sabemos que es mucho más que unas procesiones. Hay tradición, hermandad, una manera muy particular de vivir el Evangelio en la calle pero también fe. Sin embargo, no siempre nos detenemos a reflexionar sobre todo lo que hay detrás de ese universo que tanto significa para nosotros. Ni somos capaces de trasladar  a todo el mundo qué significa realmente todo lo que mostramos. ¿Qué hay detrás de una procesión? ¿Qué sentido tiene la devoción, los símbolos, los silencios, redobles y las tradiciones que forman parte de una procesión?

El libro “Más allá de la procesión: Teología Cofrade”, editado por Bernardino Lumbreras, propone precisamente detenernos un momento y mirar la Semana Santa con más profundidad, descubriendo la dimensión espiritual y teológica que sostiene todo esto que tantas personas sentimos como propio.

Si en la carta anterior nos felicitábamos porque nuestras cofradías cuentan con jóvenes dispuestos a la investigación y estudio que fortalecen nuestras raíces, y que son herederos de otros que pusieron las bases para ello, con Bernardino ocurre lo mismo; es una suerte contar con él en nuestras filas, en nuestra Semana Santa, en nuestra diócesis, y haber disfrutado de sus escritos en revistas cofrades y programas de Semana Santa, de sus ponencias, conversaciones predicaciones y momentos de formación a lo largo de muchos años. Y parte de todo esto ha quedado recogido en este libro.

Bernardino nos invita a ir más allá de la contemplación externa de la Semana Santa para reflexionar sobre el sentido religioso y teológico que sustenta la vida de las cofradías con una mirada profunda sobre la religiosidad popular, mostrando cómo las cofradías no son solo custodias de patrimonio o tradiciones, sino también espacios de vivencia de la fe y de evangelización.

Los textos nos  puede ayudar a comprender mejor la relación entre liturgia, devoción popular, cultura y teología. Un diálogo enriquecedor entre la tradición cofrade, desde un cofrade de larga trayectoria, con más de 55 años de pertenencia a la Dolorosa, y la reflexión teológica contemporánea.

Para quienes viven intensamente la Semana Santa, este libro supone una oportunidad de redescubrir el verdadero sentido de muchas prácticas que, con el paso del tiempo, corren el riesgo de quedarse solo en lo estético o lo costumbrista. Y Bernardino siempre ha puesto mucho empeño en que esto no sea así. A veces incluso pensado que predica en el desierto y visión pesimista del resultado de sus empeños. Que e las cofradías tienen, o al menos deberían tener, tanta importancia espiritual y cultural en nuestra ciudad.

“Más allá de la procesión: Teología Cofrade”, como lo fue en su día “Cartas a un cofrade” de Luis Gracia Lagarda, resulta muy recomendable para cofrades, estudiosos de la religiosidad popular y para cualquier persona interesada en comprender la profundidad espiritual que hay detrás de las procesiones. El libro se convierte en una invitación a mirar la Semana Santa con otros ojos: los de la fe, la reflexión y la tradición viva. Porque, como bien sugiere el título, lo importante empieza precisamente “más allá de la procesión”.

martes, 3 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-V: Investigan y publican


Bajo el título “El fenómeno hispalense en la Semana Santa española” aparece en el recientemente presentado Tercerol nº 21 un trabajo de Enrique Guevara. En el desarrolla que, si bien en España no existe un único patrón para la celebración de la Semana Santa, en la era de la globalización no se puede ocultar la “sevillanización” en muchos sentidos, especialmente estéticos, extendida por todas las regiones, de la forma de entender y expresar esta fiesta.

Esto lo conocemos en Zaragoza, no lo podemos obviar. Incluso desde antes del nacimiento de las modernas cofradías. Pero no quita que la Semana Santa de Zaragoza conserve unas raíces muy profundas y propias, con una tradición que no es una simple imitación, sino una expresión histórica y cultural con identidad propia. Queda claramente reflejado en distintos estudios y trabajos desarrollados en los “Cuadernos de Investigación” a lo largo de más de 25 años, y por otras publicaciones, incluso con anterioridad al trabajo de la Asociación para el Estudio de Semana Santa.

Y en los escasos días que llevamos de Cuaresma, con la presentación de la revista “Ziudad Cofrade” en su número 3, y con el mencionado Tercerol, hay quien sigue construyendo cimientos para reafirmar esas raíces.   

Ya lo decía el editorial de la revista, que quieren “… formar parte de los hitos de esta Semana Santa, redescubriendo y recuperando otros hitos e historias”. Ya lo están haciendo desde el momento que dejan impreso negro sobre blanco entrevistas a cofrades, actos de un pasado cercano o sobre cofradías desaparecidas entre otros contenidos de este número.

Y entre estas cosas, dos con la misma firma de quienes también fueron protagonistas en la presentación del Tercerol nº 21, Antonio Olmo y Carlos González, los Rincón y García de Paso del siglo  XXI. De ellos y sus trabajos ya se han hecho eco alguna que otra “entrecomillada”. Sobran los motivos. Los dos siguen “excavando” y sacando a la luz esos hitos que fortalecen nuestra propia personalidad.

En “Ziudad Cofrade” Antonio Olmo desarrolla un artículo sobre la Semana Santa de Zaragoza de hace 400 años recorriendo las procesiones acontecidas en 1626. Llama la atención como el Martes Santo era un día en el que apenas había procesiones en España y sin embargo aquí, la Venerable Orden Tercera realizaba un viacrucis que ya era conocido como la procesión de los terceroles. O como la Sangre de Cristo también realizaba un viacrucis el Jueves Santo dejando el Santo Entierro para el Sábado. Recordamos como este trabajo arranca de su libro "La Semana Santa de Zaragoza en la Edad Moderna", publicado por la Asociación para el Estudio de la Semana Santa donde Antonio investiga los orígenes de las primeras cofradías penitenciales zaragozanas analizando documentos inéditos hasta ahora.

Carlos González escribe en la misma revista sobre “La música y los instrumentos de la Pasión”, artículo que cita investigaciones de Antonio y que enlaza con el trabajo presentado en Tercerol titulado “Música inédita para la Semana Santa de Zaragoza". Hallada la composición más antigua para la procesión del Santo Entierro”. Tal composición es el “Motete a 4 para el Monumento y para la procesión del Viernes Santo en San Francisco”. Carlos la encuentra en un recopilatorio del XIX en el Archivo de Música de las Catedrales de Zaragoza, pero las características compositivas y formales de la obra le llevan a datarla en el siglo XVII, tratándose de la pieza musical más antigua destinada a acompañar la procesión del Santo Entierro conocida hasta la fecha.

Y como la actividad de Carlos va más allá de la investigación, y siendo músico y cofrade, ha recuperado la obra  para ser interpretada por los Ministriles de Zaragoza desde 2023 en la salida del Cristo de la Cama en la procesión del Santo Entierro.

Fue un placer escuchar a los dos en la presentación del Tercerol en los locales de la parroquia de San Miguel; Antonio esbozando los trabajos del nuevo número, Carlos  disertando sobre su investigación, ambos sin apoyarse en lectura o power point, enganchando a todos los presentes y con ganas de seguir aprendiendo.

Podemos sentirnos afortunados de contar con ambos en nuestra Semana Santa. Su presencia es un auténtico valor añadido para la de esta ciudad.

 


 

viernes, 27 de febrero de 2026

CARTAS COFRADES 2026-IV: De Palao a Ochoa


Me vienen conexiones, pensamientos divergentes a partir de la estupenda conferencia con la que se abrieron las jornadas culturales de la Junta Coordinadora en este 2026 y posiblemente me vaya por las ramas, pero va a ser una buena excusa para paliar una deuda que se tiene contraída con una escultura.

Carlos Pardos, Javier Jerez y Víctor Carazo desarrollan una aleccionadora conferencia bajo el título “De Jorge Albareda a Víctor Carazo: Cincuenta años con el arte aragonés”. La Hermandad del Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Esperanza, además, por si no te has enterado de ser la organizadora del Pregón 2026, está conmemorando el 50 aniversario de su fundación, que va unido al de su talla titular, realizado por Jorge Albareda en 1977.

La conferencia versa en torno a la saga Albareda, la familia de escultores e imagineros que desde mediados del siglo XIX son referente destacado de la escultura en Aragón, receptores de encargos públicos y religiosos, donde desarrollaron imágenes y conjuntos escultóricos de fuerte carácter simbólico. DE ellos nos dicen que sus obras combinan tradición y personalidad propia, manteniendo un equilibrio entre el respeto por la iconografía clásica y una interpretación más contemporánea. Y de esto son un claro ejemplo las dos imágenes de los pasos de la hermandad citada. Y a estos pasos ahora hay que añadir las cartelas realizadas por Víctor Carazo, de ahí el título de la conferencia.

Si en la carta anterior hacíamos mención a que la “dolorosa” del Prendimiento, obra de Carlos Palao, puede ser la única (a expensas de concretar la autoría de la de las “esclavas”) realizada por un escultor zaragozano, y que Carazo es el último imaginero zaragozano (y no zaragozano) con obra entre nuestros pasos con el de Cristo abrazad a la Cruz y la Verónica, en esos cincuenta años que van desde Albareda a Carazo, solo encontramos a Rafael Ochoa.

Es verdad que junto a él debemos nombrar a Francisco Rallo, que aunque nacido en Alcañiz, su taller estaba en Zaragoza y sus calles dan buena muestra de su trabajo. En los años 80 realizó una réplica de la imagen de Jesús en Getsemani del desaparecido Convento de Jerusalén, y con ella procesionó algún año la cofradía de la Oración en el Huerto. También debemos mencionar a Daniel Clavero, que aunque nacido en Granada, desde los 14 años vive en Zaragoza y suyo es el paso fundacional (1992) de la cofradía de Cristo abrazado a la Cruz y la Verónica; Cristo que seguimos acompañando el Martes Santo.

¿Y de Rafael Ochoa pues?. Del zaragozano con corazón compartido con Samper de Calanda es la Virgen de la Soledad a la que se le rinde culto en la iglesia del Corpus Christie, propiedad de la Hermandad de San Joaquín con la que salía en la procesión de “la Soledad” entre 2003 y 2019.

Los gustos generalizados, casi siempre tendentes al estilo barroco, y del que creo que solo salvan al Ecce Homo y a los pasos de la Hermandad de Cristo Resucitado, no han tratado bien a esta imagen que ha dejado de participar en procesión. Sin embargo, esta Virgen de Rafael Ochoa corresponde a su tiempo y a los deseos de la Iglesia, quien a lo largo de la historia ha sido quien ha impulsado la creación de obras y estilos que han marcado profundamente el patrimonio cultural occidental.

El deseo de tener una imagen propia para ser procesionada en andas en la procesión de la Soledad, y que su propiedad no supusiera un conflicto con el Decreto Domenech, se gestionó por parte de la junta de la Dolorosa de finales del siglo XX cuando se les propuso que el Arzobispado no pondría ninguna objeción a la realización de una imagen si esta se ofreciera al culto, y mucho menos si se aprovechada la construcción de un nuevo templo para la Parroquia del Corpus  Christi. Eso si, su realización estaría condicionada por ciertos requisitos artísticos exigidos por el Arzobispado:

"Que al ser la primera imagen del Tercer Milenio que realice la Iglesia Zaragozana aporte alguna novedad artística de cara al futuro, siendo deseable que su expresión sea “la Serenidad y la Esperanza” como mensaje a transmitir a los fieles “puesto que la invocamos en la antesala de la Resurreccción.

Que el Consejo valoraría muy positivo y práctico la creación de una pequeña comisión Hermandad-Parroquia para sacar adelante el proyecto, participando en la elección de los bocetos-ideas sobre la imagen, a fin de conseguir la más idónea y a gusto de todos.

Que la imagen sea de madera y así reciba culto en la parroquia, siendo tallada de tal forma que pueda ser vestida en los actos procesionales que la Hermandad considere conveniente."

Y ahí está el resultado. La imagen debía aunar la tradición de la Hermandad y el deseo de conseguir una obra de valor artístico que una talla del siglo XXI merece, la primera de este siglo. Los condicionantes artísticos supusieron una amenaza al mismo pues obligaban a conjugar una estética que aceptará el estilo de las procesiones de la Dolorosa en particular y de la Semana Santa zaragozana en general con los deseos del arzobispado y que fuera armónica con una arquitectura y ornamentación contemporánea. Por eso esta escultura tiene y tendrá mucho más valor artístico que la mayoría de pasos que procesionamos. Bucea por la web dolorosa.net y encuentra todo el proceso que gestó el encargo.

De ella se dijo y se dice lo que está y lo que no está en los escritos. Y ni siquiera a merecido una "Holy Cards" en la sección "no procesiona".

“Para ver una obra de arte, solamente hay que tener el interés y el respeto que el artista puso al realizarla”  (Rafael Ochoa). .

 

 

martes, 24 de febrero de 2026

CARTAS COFRADES 2026-III: Palao; en el nombre del hijo

 


Sabes que nos gusta las efemérides porque, además de ayudarnos a recordar, son momentos para reencontrarnos y seguir construyendo una historia común. Y en este 2026 va a ser la cofradía del Prendimiento la que nos va a ofrecer todo un entramado de efemérides interrelacionadas, una sucesión de aniversarios y celebraciones que nos ofrecerán buenos motivos para seguir aprendiendo: el 125 aniversario de la talla de la Virgen del Dolor de la Madre de Dios, los 75 años de su primera salida procesional y los 50 años de la integración de la mujer en la cofradía.

Y dentro de estas efemérides, se ofreció la interesante impartida por Wifredo Rincón García para conocer más sobre la imagen de la Virgen en la figura de su escultor, el zaragozano Carlos Palao Ortubia. Interesante y necesaria, porque a este escultor le pesa el apellido y la obra de su padre Antonio, especialmente por los pasos de Semana Santa que conocemos de este, cuando Carlos solo tiene en nuestras procesiones la “dolorosa” del Prendimiento. Pero su obra civil y religiosa es lo suficientemente amplia y valiosa para que sea un artista reconocido y valorado en la pléyade de grandes escultores zaragozanos. Bueno, y luego está la misteriosa autoría que se le concede en la “dolorosa” de la Congregación de Esclavas, y que en ningún sitio se rebate, pero que por las fechas que siempre se dan, si es de Carlos Palao el artista tenía 10 años cuando la hizo.

 

“El Escultor Carlos Palao Ortubia (1857-1934) y su imagen de la Virgen de la Cofradía del Prendimiento de Zaragoza” fue el título de la conferencia de quien siendo doctor en Historia del Arte tiene un curriculum impresionante como investigador y como miembro de múltiples instituciones académicas. Autor de infinidad de obras y artículos dedicados al arte y a la religiosidad popular, incluyendo, junto a Alfonso García de Paso del mítico libro «La Semana Santa en Zaragoza», es además cofrade de la Entrada, fue pregonero en 2003, Placa de Oro de la Junta Coordinadora en 2005 y el Galardón Tercerol en 2010. Todo un lujo para nuestra Semana Santa.

 

La Virgen del Prendimiento nos muestra el arquetipo de las imágenes dolorosas, con un rostro joven en el que aparece el sufrimiento de la Pasión de su Hijo. Es del tipo de devanadera, y fue realizada hacia el año 1900 con destino a la Iglesia de las Escuelas Pías, donde recibe culto, y con cuya comunidad mantenía estrechas relaciones su autor Carlos Palao Ortubia, ya que con los PP. Escolapios cursó sus primeros estudios.

 

Crecemos como Cofradía alrededor de María es uno de los lemas de este año para el Prendimiento. Y que no lo duden, porque hace 75 años procesionando este paso, cumpliendo así un deseo presente desde el nacimiento de la Cofradía, supuso todo un acontecimiento que cambió la fisonomía y el carácter de las procesiones en Zaragoza, especialmente el Santo Entierro. En 1952, la aparición de esta carroza y la de la Virgen de las Lágrimas de la Cofradía del Descendimiento abrían el camino al surgimiento de nuevas imágenes de la Virgen, hasta un total de 11 (más otras dos que no salen en el Santo Entierro) que se procesionan en la actualidad, intercaladas entre los distintos pasos representativos de la Pasión de Cristo. Hasta entonces, la tradición secular nos mostraba solamente la presencia de una Virgen Dolorosa.

 

Y a falta de conocer la autoría de la Virgen de la Soledad de la Congregación de Esclavas, esta Virgen del Dolor de la Madre de Dios es la única Dolorosa, desvinculada de un paso de Misterio o del Calvario, realizada por un escultor zaragozano

 

Palao merece ser conocido, estudiado y apreciado como uno de nuestros artistas. Sus obras, repartidas en ámbitos públicos y privados, están más presentes de lo que sabemos. Redescubrir su legado no es solo un ejercicio de conocimiento, sino una invitación a mirar con más atención a nuestro alrededor, por la basílica de Santa Engracia, por el cementerio, en las Escuelas Pías…en busca de una escultura, que merece ser conocida y valorada, a lo que sin duda contribuirá un próximo trabajo de Wifredo Rincón.

 

 

 

 


 

 

viernes, 20 de febrero de 2026

CARTAS COFRADES 2026-II: Las Holy Cards

 


Pues ya tenemos colección de cromos también nosotros. Como con tantas otras cosas importada del sur, pero que desde el momento que en las estampas sale San Cayetano, un tambor, el Santo Entierro, la Virgen del Pilar, “los nazarenos”, los terceroles, los tambores, las matracas…, la hacemos ya “cosa nostra”..

"El Álbum de la Semana Santa de Zaragoza", fue presentado el martes 17 en la sede de la Fundación San Valero. Que viene del sur se notó en la música de la presentación y en el acento de aquellos que vendían el producto; una iniciativa de HolyCards Publicaciones en colaboración con la Junta Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa de Zaragoza y que causó gran expectación de asistencia y de presencias: El arzobispo, la alcaldesa,  el presidente de la Junta Coordinadora de Cofradías, o el director general de Turismo del Gobierno de Aragón. La ocasión la merecía, como también nuestra Semana Santa, con capacidad de generar imágenes, buenas imágenes, para 486 estampas, repartidas en 54 páginas y con una tirada inicial de 10.000 álbumes y 4 millones de cromos. Las cifras impresionan.

Una forma innovadora y cercana, distinta de acercar nuestro patrimonio. Y hablaban mucho de los más jóvenes, pero como todos lo hemos sido y, en cuestiones de “cosas” de Semana Santa, algunos tienen afán por coleccionar y acumular rallando el “síndrome Diógenes”, no hay duda que será para todas las edades. Y así, el arzobispo sacó su vena juvenil recordando los cromos de Nino Arrúa, el “Lobo” Diarte y Juan Señor. Pokemon u otras colecciones nos pillan lejos, pero no las de futbol, que es a lo que más nos recuerdan este tipo de colecciones. Hasta el conductor de la presentación, Mariano Millán, que estuvo genial, tuvo su momento "Paco González" a la hora de invitar a las autoridades a abrir los sobres.

Pero las Holy Cards (la traducción más literal tarjetas sagradas) tienen un componente distinto, o por lo menos así nos las venden: Transmiten tradición y memoria, ayudan a difundir el patrimonio artístico, y quien sabe, para muchos chavales puede ser  puerta de entrada al conocimiento del mundo cofrade, como lo fue en su tiempo el libro de Wifredo Rincón y Alfonso García de Paso. Y además tiene la posibilidad innovadora de combinar la estampas con contenidos digitales a través de códigos QR y una nueva app móvil, que todo lo que entra por el móvil siempre tiene su enganche para muchos, convirtiéndose en una herramienta para acercar la celebración a los más jóvenes, para que la conozcan, la comprendan y la sientan como propia más allá de su cofradía.

El álbum recoge  desde el patrimonio y señas de identidad de las cofradías a los hay pasos desaparecidos, los carteles oficiales de cada año, hasta fotos antiguas y artísticas de nuestras procesiones.

Un formato que la Coronación de Espinas ya utilizó el año pasado en la celebración de su 75 aniversario, para divulgar y transmitir, como siempre se ha hecho con libros y revistas, publicaciones diversas, prensa, radio y televisión.

Y hablaron de las HolyKedadas (o como se quiera escribir). Convirtamos los descansos de los ensayos en el patio del colegio, o la plaza San Francisco en San Cayetano (mira esto tiene coincidencias históricas). Ten, ten, ten…fal, fal, ten….