martes, 13 de octubre de 2026

ESTAMPAS BATURRAS: Angelitos negros


Ya lo cantaba Antonio Machín poniendole voz a un poema de 1936:

Aunque la virgen sea blanca,
píntame angelitos negros,
que también se van al cielo,
todos los negritos buenos.
Pintor si pintas con amor,
¿por qué desprecias su color,
si sabes que en el cielo
también los quiere Dios?

En el Rosario de Cristal los infanticos aparecen como angelillos... todos rubios y blancos. La realidad actual es bien distinta. El grupo actual de infanticos de los últimos años es demográficamente diverso y depende de forma mayoritaria de familias de origen inmigrante.


 

lunes, 12 de octubre de 2026

ESTAMPAS BATURRAS: Con el león a todos lados


Aquí también, con el león a todos lados. Unos lo llevan tatuados y otros en el cachirulo. A Alex le gustan mucho las fiestas, pero más le gusta el Real Zaragoza y por eso dejó de lado el pregón para irse ayer a la ciudad deportiva del Atletico Madrid, pues ayer, ahí, jugaba nuestro Real Zaragoza. Y no se arrepiente. Que partido, nos cuenta mientras tomamos el vermut en el Tubo, que locura. Y eso que no ganamos. 4-4 y nos faltaron dos minutos para ganar, como decía Ivan el de Utebo empujando a Cuenca cuando saltaron al campo, entre ellos Alex, para abrazar a los jugadores tras el empate en el minuto 100.

Alex empieza a pensar que le da igual la división en la que esté; que lo que le gusta es disfrutar del Zaragoza y verlo ganar. Verlo ahí el primero de la clasificación. Y hasta le gusta ir a campos como el de ayer, o el de Torremolinos, rozando a los jugadores, abrazandolos cuando meten los goles, saltando al final. Dame campos así y dejate de "Bernabeus" climatizdos con palcos de teatro y fondos de aficionados disfrazados con camisetas blancas. 
 

domingo, 11 de octubre de 2026

ESTAMPAS BATURRAS: Este pueblo que te adora...


Para los cientos de personas que abarrotaban las naves alrededor de la Santa Capilla, este momento, tras “la Novena” del día 11, genera una de las atmósferas de mayor fervor, recogimiento y emoción contenida de todo el año en torno a la Virgen del Pilar.

El gran órgano de la basílica hace vibrar los cimientos del templo con los primeros y familiares acordes del himno provocando que los presentes, al unísono, rompan a cantar:

«Virgen Santa, Madre mía, luz hermosa, claro día...»

No importa cuántas veces lo hayas escuchado. Miras a tu alrededor y ves lágrimas contenidas, caras de emoción, hombros que se estrechan y miradas de profunda gratitud clavadas en la columna sagrada.

«Este pueblo que te adora, de tu amor favor implora y te aclama y te bendice abrazado a tu Pilar...»

No es solo un himno; es el abrazo de una tradición colectiva en la víspera del día del Pilar que hay que preservar porque la gran mayoría de los asistentes que sostienen el canto del Himno a la Virgen del Pilar, año tras año, se están haciendo mayores.




 

ESTAMPAS BATURRAS: Por la puerta grande

 


Que ganas tiene Cayetana de ver a Morante el viernes y el sábado. Sin olvidarse del de Biota, de Aarón Palacio, pero a este le ha visto muchas veces. Y si ya salieran por la puerta grande a la calle...

Quienes sí que han salido por la puerta grande son los gigantes y los cabezudos, como tiene que ser. La primera salida, la del primer día tiene que ser desde el Ayuntamiento. Y luego llévatelos donde quieras.

Y ahí tenemos a Goya junto a Josefina Bayeu, aunque con la edad que representa igual pegaba más Leocadia Zorrilla. Sergio del Molino en su libro "La hija" nos ha pintado a Leocadia como la figura de la última pasión, de la intimidad final, del afecto más libre y personal de su vejez. Lla mujer que comparte su soledad, su amargura y sus últimos años, y madre de Rosario.

Bueno, el caso es que ahí está el de Fuendetodos como siempre con cara de enfado. No me extraña. No terminó bien con el cabildo y ahora esta ciudad le monta dos museos en la misma plaza. 



ESTAMPAS BATURRAS: Con los cabezudos


Angelillo de mayor quiere ser “cabezudo”. Y cuando sea mas mayor “gigante”. Aunque no conozca la zarzuela sabe que “p’al Pilar sale lo mejor” y no se pierde ninguna salida de la comparsa. Bueno, ni “p’al Pilar”, ni para las fiestas del Arrabal, de San José, de Delicias o de las Fuentes. Ni siquiera las de Caseta. Allí donde hay cabezudos tienen que llevarle. Y ya tiene ganas de que le suelten para que le “encorran”.

Y con lo pequeño que es y con lo que le gustan, es todo un ortodoxo en cuanto a las tradiciones. Él se alineaba con la inicial postura del Ayuntamiento de no autorizar las salidas de las comparsas de los barrios durante el Pilar para preservar la singularidad y la identidad de la comparsa oficial de Zaragoza. Es un pequeño monstruito; un cabezudo con corazón de gigante