Personalidad no se le puede negar a la calle Heroísmo. En
pleno barrio de La Magdalena, uniendo el Coso con la calle Asalto y San Miguel.
Peatonal, adoquinada y siempre llena de vida, mezcla historia, tapeo, cultura
alternativa y ambiente vecinal.
Una calle con siglos de historia. Antigua salida hacia el
río Huerva a través de la antigua Puerta Quemada, una de las puertas de la
Zaragoza medieval, hasta los Sitios de Zaragoza llevaba el nombre de la Puerta.
Escenario de combates durísimos casa por casa durante la guerra recibe su
nombre actual e homenaje a los vecinos que defendieron la ciudad frente a las
tropas napoleónicas. Además, Goya vivió en su número 3 de joven y más tarde en
el 49.
Arquitectónicamente, Heroísmo es una mezcla muy zaragozana:
balcones corridos, edificios antiguos, fachadas desgastadas y locales
renovados. Tiene ese aire de calle “vivida”, donde siempre pasa algo: gente
tomando algo en la calle, música, estudiantes, vecinos de toda la vida y
visitantes buscando tapas.
En los últimos años le ha hecho famosa el “Juepincho”, cuando
varios bares del barrio decidieron ofrecer tapa y bebida a precio popular para
revitalizar la zona. Lo que empezó con unos pocos bares acabó convirtiéndose en
un fenómeno social en Zaragoza. Los jueves, especialmente antes de la pandemia,
la calle se llenaba hasta arriba de gente haciendo ruta de bar en bar.
El Juepincho convirtió Heroísmo en un referente del tapeo
alternativo, diferente al Tubo: más desenfadado, más joven y muy ligado al
espíritu del barrio de La Magdalena. Aunque con el tiempo el fenómeno se
transformó y algunos locales cerraron o cambiaron, la calle sigue manteniendo el
ambiente.