lunes, 2 de noviembre de 2026

sábado, 31 de octubre de 2026

El desfile de las ánimas

 




























“La noche de Difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas. Su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria” (El Monte de las Ánimas. Gustavo Adolfo Becquer, 1861)

Ya lo decía Gabinete Caligari “Becquer no era idiota…”, y así creatividad y tradición se unen en una noche donde los personajes del imaginario de Bécquer saltan del papel y toman las calles del casco histórico de Soria.

En el ocaso del 31 de octubre, los templarios y nobles guerreros de la ciudad despiertan de sus osarios, alzan sus estandartes desgarrados y hacen retumbar sus tambores en el Desfile de las Ánimas, rivalizando con Halloween y reivindicando con fuerza las tradiciones de estas tierras castellanas.

Una procesión de cientos de tambores y candiles, encabezada por las órdenes del Temple y los Doce Linajes de Soria, avanzará entre personajes espectrales y gigantescos títeres de ánimas, envolviendo a la ciudad de misterio y emoción, recreando la batalla por el monte que inspiró a Bécquer en su legendaria historia de El Monte de las Ánimas.


ESTAMPAS DE OTOÑO: Sinfonía de setas


Quedaría mejor si dijera que salimos al monte a buscar setas, pero solo lo hicimos para pasear. Apenas hay setas y solo los que saben saben dónde encontrarlas. Después de un rato de caminar, oyes acordes de guitarra, de bandurrias y una flauta travesera. Acudes al sonido y allí, sentados en sillas plegables siete personas están tocando como si el bosque fuera su salón de toda la vida. ¿Buscáis setas o buscáis sitio? Nos invitan a sentarnos invitándonos a que la próxima vez traigamos un instrumento. Como no sabemos tocar ninguno nos ofrecemos a silbar y tararear aquello que entonen.


 

viernes, 30 de octubre de 2026

ESTAMPAS DE OTOÑO: La castañera

 


La castañera ha vuelto como cada otoño a la pared del ábside de la iglesia de San Miguel. Las obras en la plaza han terminado. Esperemos que tenga mejor temporada que la pasada. Ya no el frio, es que hasta el fresco se resiste a llegar y el otoño parezca haberse olvidado de Zaragoza, aunque las hojas de los viejos plátanos que han resistido a las obras tiendan a amarillear. No es este árbol el mejor representante del otoño.

Hay costumbres y oficios que no entienden de termómetros pero si de calendarios. Y así regresan para recordarnos que el otoño también empieza cuando alguien pone a asar las primeras castañas.