miércoles, 1 de abril de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XVI: Martes Santo

 


Hay años que recordamos por un aniversario celebrado, por el estreno de un nuevo paso, por algo unido a tu biografía o vivencia personal. Muchos por suspensión o alteraciones de la procesión debido a la lluvia, por el frio padecido… Este 2026 quedará en la memoria por los condicionante provocados por la fuerza indomable del viento.

En una ciudad donde el cierzo forma parte del alma zaragozana, y cuya presencia hemos aguantado, sin estar invitado, en demasiadas ocasiones, este año se convierte en protagonista. Tanto que no solo incomoda, sino que condiciona, alterando actos y recorridos y poniendo en jaque a los cortejos. Los capirotes se agitan, las túnicas, mantillas y terceroles se arremolinan y los cirios ni siquiera se intentan encender porque sería imposible mantener la llama en un pulso desigual contra el viento.

Este Martes Santo continúa siendo el de las procesiones con los estandartes tumbados, el de modificación de recorridos, el de alterar apariciones, el de redoblar esfuerzos empujando pasos o sujetando guiones. Y en la medida de lo posible evitando aquellas avenidas y esquinas del cierzo, donde este impone todo su poderío.

 Como hacen “los Despojados” en la parte final de su viacrucis evitando la plaza del Pilar. O la Piedad no queriendo pasar por la Puerta del Carmen, en el traslado del Cristo del Refugio, a cuya entrega acudieron el presidente de Aragón y la alcaldesa de la ciudad.

A “la Verónica” no le queda otra que recorrer el paseo María Agustín, pero tiene que dejar de pasar por la calle Ossau debido al desprendimiento de tejas en la esquina con la calle Estébanes. Si va a la procesión de la Dolorosa camino del Encuentro, su habitual el no pasar por estas calles ya estaba previsto, el recorrido había sido modificado al querer celebrar el IV Dolor en la plaza Santa Cruz.

Creo que es la segunda vez que uso la palabra “desprendimiento” en estos días. Una palabra de lo más habitual en la prensa cuando se lían con dos cofradías. Así que escribamos bien lo que viene ahora. El Descendimiento decide no portar los guiones de la Buena Muerte y de la Congregación, ni los faroles de la Buena Muerte y unir la tercera y cuarta lágrima en Santa Engracia. Así no pasan por el Coso, recorriendo desde la plaza de España Don Jaime, Espoz y Mina, Manifestación y concluir la procesión en una iluminadísima por ellos plaza de San Cayetano.

El cambio más significativo y lógico fue el decidido por “la Crucifixión”, que la Virgen de los Ángeles en su Tristeza se incorporase a las procesión en la Plaza de la Seo para el acto del Stabat Mater con el canto del de Pergolesi, evitando así cruzar el puente de piedra tras el viacrucis por el barrio Jesús. La Virgen fue trasladada desde el museo del Rosario de Cristal hasta la plaza de la Seo incorporándose para continuar el resto de la procesión. La noche no colaboraba, pero este acto en la plaza de la Seo merece ser más conocido y acompañado. Emotivo, y con presencia del delegado del Gobierno fue la estación rezada en la plaza de la Esperanza en el lugar y como recuerdo de las víctimas del atentado contra la casa cuartel de Zaragoza de 1987. Año muy especial para “la Crucifixión” en su 75 aniversario, que celebraremos todos el Jueves Santo en torno al nuevo paso del “Enclavamiento”.

Ni la procesión de la Oración en el Huerto, con todo su cortejo desplegado en torno a los tres pasos, los tambores y la banda de Villanueva de Gállego, no el viacrucis de “la Eucaristía” en torno al Cristo del Perdón y el sonido de los Ministriles por las calles del Perpetuo Socorro, sufrieron modificaciones en el recorrido. Ni Conde de Aranda y el Coso, para la primera son negociables, ni la Avenida Goya para la segunda es evitable.

Un intenso Martes Santo, distinto, marcado por el cierzo, que tal vez ha hecho ver menos público en las aceras, pero que no ha evitado que la plaza de San Cayetano, en las despedidas de las imágenes estuviera abarrotada de gentío, expectación y emoción. Hasta se ha reconquistado la fuente de la Samaritana.

 

lunes, 30 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XV: Lunes Santo

 



"Es la Virgen del Pilar la que más altares tiene

porque no hay aragonés que en su corazón no la lleve".

Donde lees "Pilar" pon el nombre que quieras porque la Virgen sólo tiene el nombre de María. A partir de aquí intento dar una explicación a lo sucedido esta noche en la procesión del Recuerdo. No tienes porqué estar de acuerdo. En el pregón se dijo que no todos sentimos del mismo modo, ni nos gusta todo  ni lo mismo. Tienes todo el derecho a pensar lo que te ha provocado la situación.  Incluso a enfadarte. Faltaría más me puedes contestar 

Mucha gente, vamos, casi todos los que han querido salir en procesión no se han enterado de que no iba la imagen de la Virgen hasta el momento final. Entonces, ¿lo que han sentido, han rezado,  han pensado o lo que quiera Dios que hayan hecho durante la procesión no vale por "alineación indebida"?. Ahora vas y se lo cuentas a esos niños que salieron; no mira que esta procesión así no vale. 

La peana con la imagen de la Virgen de la Divina Gracia tuvo que retornar a la iglesia del Hospital Provincial tras celebrarse el acto del Recuerdo en sus puertas. El fuerte viento, que se había llevado ya parte del exorno floral y había soltado sujeciones del manto, amenazaba con llevarse volando este y toda la imagen con él.

A toro pasado es fácil opinar. ¿Se tendría que haber suspendido la procesión antes de iniciarse?. Seguramente. El tipo de imagen a procesionar y las esquinas y cruces de determinadas calles lo aconsejaban. Cuándo se retiró la peana ¿se tendría que haber suspendido la procesión ya iniciada?. Tal vez. ¿Se pudo modificar el recorrido haciéndolo más corto?; a lo mejor. No es fácil tomar este tipo de decisiones sobre la marcha cuando se está sujeto a múltiples condicionantes.

Desde la primera procesión del Recuerdo en 2022, no se ha repetido esquema ningún año. Y cada año que pasa acontece algo o se piensa y se decide algo que no termina por definirla. Hay que encajar una iglesia, un colegio, una peana, un recorrido, otra iglesia, incluso si esta última tendría que ser otra. En parte, lo que se hizo ayer es volver a sus orígenes, cuando la idea era procesionar solo con las cruces in memoriam, y esto es lo que justificó que se realizara la procesión de este Lunes Santo. Y procesionar con tres cruces tampoco es una irreverencia, un sacrilegio o apostasía, cuando, como dice la jota, cada uno lleva en el corazón el sentimiento que le hace salir en procesión. Porque esto es un camino interior ¿no?. Como cuando en 1981 el hundimiento del techo del garaje de la Sangre de Cristo destrozó varios pasos días antes de las procesiones y estas no se suspendieron y por ejemplo la Eucaristía procesionó con una panera. Como las jotas que se cantaron, que iban al corazón de quien las quiso escuchar; como tantas otras cosas que se dicen, se gritan o incluso se vociferan en procesiones, que salen y van de corazón en corazón; y que uno a veces no entiende tampoco. Pero lo dicho, "ni todos sentimos del mismo modo, ni nos gusta todo ni lo mismo", pero entre todos construimos esto y hasta nos gusta compartir.



CARTAS COFRADES 2026-XIV: Domingo de Ramos

 

Temiendo siempre la llegada de la lluvia, siempre hemos asumido cuando aparece el viento como parte inseparable del alma de esta ciudad. El viento, siempre molesto a los estandartes y a los terceroles, te hace temer por los mantos y otros ropajes, incluso por las figuras y sino que te cuenten lo que sufrió el anterior Jesús de la Humillación cuando se incorporaba al Santo Entierro en 1992. El viento, muchas veces presente pero nunca lo habíamos vivido en procesión con la intensidad que sufrimos desde ayer hasta el punto de suspender procesiones, condicionar recorridos y hacernos temer por el patrimonio.

Ayer ya quiso ser protagonista en la procesión y proclamación del pregón. El viento y el frio. Seguro que nunca lo olvidaremos. Nada más salir, mientras se rezaba la oración de inicio en las puertas de San Cayetano, algunos mástiles de guiones se doblaron, siendo el de la Humillación el más evidente, por lo que a sus portadores no les quedó otra que llevarlos tumbados.

Y en este Domingo de Ramos, que muchos vivimos, como se decía ayer en el pregón, como la primera figura que aparece por la puerta de San Cayetano sobre el paso de la Entrada en Jerusalén; ese niño que, al grito de “hosanna” y al son de las carracas, recibe con júbilo a Jesús, el viento y el frio tampoco se lo han querido perder. Ni en San Pablo ni en San Miguel, ni en las Mónicas, ni en San Felipe, ni en el barrio Oliver ni en San Gregorio. Y así, como en el pregón, estandartes tumbados, o incluso a ratos, a media altura como el de la Entrada de Jesús en Jerusalén, casi ha sido lo de menos.

Bueno, y basta que en el pregón de ayer nos digan que “si hace falta nos subimos a la fuente de la Samaritana”,  van y ponen unas vallas para que no lo hagamos.

La Humildad, la Humillación y el Ecce Homo han modificado el recorrido, acortándolo en algunos casos, o evitando por donde más sopla. Y así la Humildad salva el Coso Bajo, nos perdemos su paso por San Nicolás y el emocional recibimiento con la Piedad, pero nos ofrecen un recorrido alternativo de lo más atractivo camino de la Seo, pasando por la iglesia de la Magdalena, la calle Don Juan de Aragón, la plaza Santa Marta y un primer paso por la calle Dormer hasta la plaza de la Seo.

El recorrido de la Humillación evita atravesar la plaza del Pilar, algo que no puede hacer el Ecce Homo con el Puente de Piedra; no queda otra si quieres llegar a Altabás. Al menos la sólida escultura, de una sola pieza, no lleva ropajes. Como el Martes Santo siga soplando el viento, será imposible que la Virgen de los Ángeles en su Tristeza de la Crucifixión cruce le puente de Piedra desde el barrio Jesús. El cierzo los suele acompañar, pero como ha soplado hoy….

Más drástica ha tenido que ser la decisión de suspender la salida del viacrucis parroquial de San Pablo por parte de la Congregación de Esclavas de María Santísima de los Dolores y la Cofradía del Silencio. En este caso no por lo que el viento pudiera hacer sufrir directamente en calles tan recogidas como las de este barrio, sino por el riesgo de desprendimientos de tejados, fachadas y balcones. El viacrucis se ha realizado por las naves de la iglesia, contando con la intervención de heráldicas y campanas y las jotas alusivas a las estaciones que cada año oímos en esta procesión.

Y en el Prendimiento, lo más llamativo para todos, pues no la veíamos así desde 2010, la decisión de no poner el palio sobre la imagen de la Virgen Dolorosa. La Esclavitud de Jesús Nazareno bastante tenía con las obras de la plaza de San Miguel para cambiar recorridos, teniendo que iniciarlo por la calle del mismo nombre, hasta hace un par de días también levantada. El paso por el Coso, Independencia, la plaza de Santa Engracia  y alguna esquina por donde sopla el viento, de los que hacen levantar terceroles y temer por los cabellos, las potencias y túnica del Nazareno.

Nos gusta la nueva disposición de las esculturas en el paso de Jesús de la Humillación, donde Caifás coge protagonismo sobre el resto de las figuras sin quitárselo a Jesús, que lucía una preciosa túnica morada sin ningún tipo de adorno. También es un acierto reducir el tamaño de las plumas del casco del centurión.

Nos emocionaron las dos primeras “levantás” de los pasos de la Humildad en la puerta de su iglesia. Nos gustó la saeta de la calle Fuenclara a cargo de un cantaor cordobés. Hay que pasar el puente de Piedra con el Ecce Homo y disfrutar de la naturalidad con la que termina el traslado dejando las puertas de la iglesia de Altabás abierta a todo aquel que sigue la procesión.

Nos encanta que las carracas de la Entrada cumplan 60 años; 60 años enriqueciendo los sonidos de procesión en un día en que oímos de todo. Nos gusta la escolapia despedida a la Virgen de los Dolores del Prendimiento en San Cayetano, en un año plagado de conmemoraciones en torno a esta imagen (125 de la talla, 75 de su incorporación a las procesiones de la cofradía, 50 de la incorporación femenina), así como el final de los Nazarenos en San Miguel con el descenso de los tres pasos al interior de la iglesia. Nos gustaría subir al emocionante viacrucis de la Coronación en su paso por el Hospital.

Mañana más. Ya sabemos que no llueve. Ahora que deje de soplar el viento.

sábado, 28 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XIII: El Pregón

 


Queridos amigos de la Hermandad de Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Esperanza:

Mi más sincero agradecimiento por el honor que me habéis concedido al nombrarme pregonero de la Semana Santa de Zaragoza, un privilegio que nunca podía haber imaginado.

Debo agradeceros la confianza depositada en mí, así como el cariño que me habéis demostrado y el que habéis provocado en muchas personas y cofrades que me han transmitido, tanto en público como en privado, su alegría por esta designación.

Espero haber cubierto las expectativas generadas y haber estado a la altura de lo que este encargo representa y haber podido transmitir con palabras, la emoción, la devoción y el profundo sentimiento que la Semana Santa despierta en todos nosotros.

Por la tribuna en la plaza del Pilar las más de las veces, o en iglesias como San Miguel, Santiago, Santa Engracia, Santa Isabel o la del Carmen, han pasado cardenales, arzobispos y obispos, teólogos, políticos, médicos, abogados, periodistas, historiadores, profesores universitarios… un amplio elenco de pregoneros de lujo el que ha tenido nuestra ciudad. Cada uno de ellos supo dar al pregón su impronta y el carácter de su formación, labor o profesión. Sin embargo, en este 2026, lo ha hecho un cofrade; que tampoco es el primero que lo hace.

¿Qué se puede contar que no se haya contado ya? Difícil, pues la Semana Santa es lo que es, y cuenta lo que cuenta; hoy y hace 50 años. El pregón de hoy ha intentado ser el que un cofrade espera oír, con guiños y voces que el cofrade entiende, pero sin olvidar que también va dirigido a los “profanos” en la materia.

Y por eso el pregón se ha desarrollado como si fuera una procesión, transmitiendo esas emociones que sentimos antes de que se abran las puertas las iglesias, cuando le damos la mano al que tenemos al lado, cuando buscamos con la mirada al que procesiona con nosotros desde siempre y le deseas “buena procesión”, momentos antes de oír marcar la marcha de salida y el murmullo calla, el redoble toma la palabra y comienzan a salir los estandartes.

A partir de aquí el pregón se ha llenado de referencias continuas a elementos propios de las procesiones, de hábitos, de pasos y carrozas, de atributos y música, de nombres de marchas, de cruces in memoriam y de nuestros espacios cotidianos.

Porque las escenas sagradas las sacamos de catedrales, de basílicas, de antiguos conventos, de grandes o pequeñas iglesias. De parroquias de barrio o del centro de la ciudad. También de colegios o incluso de un palacio para convertir el espacio cotidiano en un lugar de catequesis y que el mensaje de la Pasión y Resurrección llegue a todos a través del sentimiento y el simbolismo.

Sin nombrar a ninguna cofradía, todas ellas aparecen implícitas en la lectura; solo hay que buscar la referencia, a veces muy clara, otras tal vez algo escondida, pero que todos sabremos encontrar, especialmente cuando el pregón invita, como si estuviéramos viendo el Santo Entierro, a buscar en todos los pasos actitudes frecuentes en nuestro día a día, y así cumplir con esa premisa que siempre anunciamos de que las procesiones son una catequesis pública que convierten la ciudad en un evangelio abierto.

Cada paso, cada talla está contando algo: el dolor, la traición, la duda, el miedo, la violencia, la amargura, las angustias, la tristeza, la muerte y la soledad… pero tambien la confortación, la fraternidad, el perdón, la solidaridad, el valor, la piedad, el consuelo y la esperanza. Nos ponen delante la realidad más humana y cristiana.

Por eso el pregón también sirve de confesión porque cuanto más la vivo, a veces me hace dudar. Al vivir la Semana Santa esta me confronta y también termino mirándonos a nosotros mismos.

La Semana Santa que nace y crece en nuestras cofradías tiene muchas caras. No es una sola realidad, ni ofrece una única manera de vivirla. Es diversa, compleja, profundamente humana. Es la suma de miradas distintas, de vivencias personales, de formas diversas de acercarse a un mismo misterio.

¿Pero de verdad hace falta tanto alarde y tanta riqueza para celebrar la fe y la Pasión de Cristo? ¿Un Cristo que vivió con sencillez y murió despojado de todo?

No necesitaríamos exhibir nuestra fe  de esta manera, porque esta no busca el aplauso ni el reconocimiento, pero que entretejemos con la tradición, la cultura y la expresión colectiva para que encuentre en la calle una manera de expresar lo que no siempre sabemos rezar, o decir con palabras, de hacer visible una creencia que se vive desde dentro y que, al salir, debería invitar a todos, creyentes, no creyentes o “ateos por la gracia de Dios” que decía el de Calanda, a detenerse, respetar y comprender.

Porque no todos la sentimos del mismo modo, ni nos gusta todo ni lo mismo, pero todos la reconocemos como nuestra. Un mosaico de motivaciones que no vivimos igual, pero que la seguimos construyendo y nos gusta compartir.

Y quizá no se trate de comprenderla del todo, sino de aceptarla en esa pluralidad de motivaciones. De entender que esa diversidad de miradas la engrandece. Que en esa suma de miradas y sensibilidades se refleja la verdadera esencia de nuestra Semana Santa. Esta Semana Santa de Zaragoza acogedora, como es la ciudad, que hace suya maneras e identidades traídas de otras regiones de España.

Y somos capaces de acoger porque, como esos viejos árboles, tenemos raíces profundas que nunca debemos olvidar, y que debemos seguir cuidando. Unas raíces que arrancan de un Santo Entierro, con más de 400 años de historia y a la que las cofradías le debemos lo que somos y lo que tenemos, dando sentido a lo que hacemos.

¡Vivela! decía el lema del cartel de 2022, y es que para comprender la Semana Santa de las cofradías hay que vivirla, y a eso nos invita cada año este pregón. Vivamos pues esta Semana Santa de 2026 con recogimiento, respeto y fraternidad, manteniendo viva una tradición que nos une como ciudad para que siga siendo reflejo de fe y de compromiso compartido. Y continuemos con nuestros sonidos de procesión, anunciando a nuestra manera el mensaje de estos días santos, pues como dijo mi amigo “si el redoble es sincero, no es redoble, es oración”.

Hermandad del Cristo Resucitado y de Nuestra Señora de la Esperanza, y en su nombre su Hermano Rector y amigo Carlos Pardo; recibid mi más sincero agradecimiento y un afectuoso saludo camino de la Pascua de Resurrección.

Fotografía de Jorge Sesé



viernes, 27 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XII: Viernes de Dolores




Y a partir de hoy, ya todo cambia. ¿Estamos preparados? Por momentos y propuestas que desde cofradías, asociaciones, particulares y medios de comunicación nos ofrecen tenemos que estarlo.

Y, entre todas esas propuestas que hemos podido disfrutar, dos en formato audiovisual no han sido mencionadas en estas cartas. Magníficos los cuatro programas emitidos en Aragón Televisión, “Semana Santa paso a paso”, que, haciendo uso de la tecnología y con imágenes visualmente impactantes, nos han invitado a redescubrir nuestro patrimonio escultórico, acercando al público en general y al cofrade en particular aquello que el ojo no ve, o que habiendo mirado no siempre vemos o sabemos. Fueron grabados durante los preparativos de la Semana Santa de 2025 bajo el asesoramiento y dirección de Daniel Latorre.

Conexión Cofrade, con Jorge Sesé, Juan Luis Inisterra, Luis Cáncer y José Antonio Flores, la colaboración de Antonio Olmo y presentado por Patricia Cancer ha sido el otro medio que puedes visionar en youtube. Y para este Viernes de Dolor sus programa nos vienen de lo más pintiparado.

Especialmente la tertulia sobre el auge de procesiones en Viernes de Dolor, de hecho este año tenemos una más que en 2025, con "las Negaciones" por la urbanización San Lamberto, que se suma a la Crucifixión por Torrero, la Oración en el Huerto por el Portillo, los Nazarenos por Tenerías, “Despojados” por Montecanal y la Esperanza Trinitaria por las Delicias.

Llevar la Semana Santa a los barrios no es solo trasladar una procesión, que es algo que ya desde los años 40 quiso hacer Mosen Francisco Izquierdo Molins con las Siete Palabras y con el Ecce Homo; es acercar la tradición a la vida cotidiana, pues por el centro ya vemos que sobran balcones vacíos, y para los vecinos, la procesión que pasa por su barrio es un recordatorio de identidad, con el deseo también que se convierta en tradición.

El ejemplo lo tenemos en las calles del barrio de Montemolín, en la parroquia de la Virgen de los Dolores, donde la Dolorosa, por interés propio, promovió en 1988 un viacrucis la mañana del Viernes Santo y que luego traslado al Lunes Santo, hasta que en 2019 se decide dejar de participar. Sin embargo, desde 2022 el viacrucis se sigue realizando, no en vano detrás de ella está la devoción que se siente por su imagen centenaria y una cofradía cuyos orígenes datan de 1960. Ahora cuentan con el acompañamiento del Grupo de Tambores de Samper de Calanda, así como con la participación de los joteros Merche Aranda y Luis Pérez.

Acercar la Semana Santa a los barrios, tener las procesiones más cerca, o cumplir con el rezo del viacrucis en este día tan señalado a las puertas de la Semana Santa, fueron algunos de los motivos que se dieron en la tertulia. Discrepo con la idea de que los tambores tienen “mucha culpa” pensando siempre en salir un día más. Pon una peana en tu cofradía y algunos podemos tener esa misma idea. Haz una comparativa de cuando una cofradía solo tenía una procesión con el momento actual que salen dos y hasta tres días más, y en cuantas de esas veces hay una peana de por medio. La Entrada de Jesús en Jerusalén es el ejemplo más claro.

Conexión cofrade también nos acerca a dos de las tallas protagonistas de esta noche de Viernes de Dolores; el Ecce Homo del Portillo, y que  Antonio Olmo relaciona su autoría con el Cristo atado a la Columna del ayuntamiento que es de comienzos del siglo XVII,  y la imagen de Jesús Nazareno, conocida como de Mayordomía o de los Mayordomos, obra de Tomás Llovet de 1825. Interesantes explicaciones las que nos ofrecen para ir con ganas a los respectivos viacrucis de la Oración en el Huerto y los Nazarenos.

Y es que como escribiéramos en esta misma carta del año pasado, es noche de tallas excepcionales. Como la del Cristo del Honor y del Servicio de finales del siglo XVII que procesiona hoy con la Crucifixión. Ya lo dice Francho Almau hablando del Ecce Homo en ese mismo capítulo. Con el afán que tenemos de comprar, anda que no hay cristos y vírgenes por doquier.

Tarde noche también con el Cristo del Viacrucis o de los Milagros de la Cárcel de finales del XV en el viacrucis de la Sangre de Cristo en San Cayetano, con el Cristo del Refugio con la Piedad dentro de la basílica del Pilar, con el Cristo de la Buena Muerte con el Descendimiento en el Colegio de El Salvador, también con la Resurrección en Agustinos, el gran Calvario de Navarro Arteaga en el mencionado viacrucis de los Trinitarios en la parroquia de San Valero o la presencia de la bella talla de Nuestra Señora de los Dolores (finales del siglo XVIII-comienzos del siglo XIX) en el final del septenario de la Congregación de Esclavas en San Pablo. No confundir con la imagen titular, aquella es la que se venera en la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en la girola de San Pablo.

Súmale la presencia de la Dolorosa de la Hermandad de San Joaquín en su fiesta principal y  habremos dispuesto de un digno catálogo escultórico al servicio de nuestras devociones.