Entre Comillas
martes, 9 de junio de 2026
Estampas de ciudad: Vid de ciudad
jueves, 4 de junio de 2026
El Corpus en jueves
En Zaragoza, como en el resto de España salvo algunas excepciones locales, la celebración litúrgica del Corpus dejó de celebrarse ordinariamente en jueves y pasó al domingo en 1990. La decisión fue solicitada por la Conferencia Episcopal Española a la Santa Sede y fue aprobada para adaptarse a los cambios del calendario laboral y la reducción de festivos nacionales. Este año ha vuelto a celebrarse en jueves, uno de esos tres que relucen más que el sol, debido a la visita del Papa León XIV a España este fin de semana.
La festividad del Corpus Christi
en Zaragoza tiene una historia de más de siete siglos y constituye la celebración
más antiguas de la ciudad, documentada ya en 1324 y organizada ya desde
entonces conjuntamente por el cabildo catedralicio y las autoridades
municipales. Su origen está ligado a la solemnidad católica del Corpus Christi,
instituida en el siglo XIII por el papa Urbano IV para honrar la presencia de
Cristo en la Eucaristía.
Durante los siglos XIV y XV la
celebración fue creciendo en importancia. La procesión dejó de ser únicamente
un acto litúrgico para incorporar elementos teatrales y festivos conocidos como
entremeses, representaciones religiosas y alegóricas que se desarrollaban a lo
largo del recorrido.
Uno de los aspectos más
característicos del Corpus zaragozano fue la incorporación de figuras festivas
como gigantes, dragones y otros personajes simbólicos. Los historiadores
consideran que los actuales gigantes de Zaragoza tienen su origen precisamente
en estas celebraciones del Corpus. Aunque algunas de estas manifestaciones
fueron restringidas a finales del siglo XVIII, siguieron formando parte de la
memoria popular de la ciudad.
En los siglos XVI y XVII adquirió
gran protagonismo la Custodia procesional del Pilar, una extraordinaria obra de
orfebrería renacentista realizada entre 1535 y 1537, que todavía hoy preside la
procesión y a la que acompaña en los últimos años el Paso del Cristo del Amor Fraterno
de la cofradía de la Eucaristía, portado a costal.
Durante siglos, el Corpus Christi
fue considerado la fiesta principal de Zaragoza, con una enorme participación
de instituciones civiles, gremios y cofradías. Solo perdió ese papel central
cuando la devoción a la Virgen del Pilar adquirió un protagonismo creciente y
fue reconocida como patrona de la ciudad.
Desde el año pasado la celebración ha ampliado el recorrido de la procesión y esa participación que aúna carácter religioso y patrimonial. Cofradías, instituciones, comulgantes, banda de música, tambores y la recuperación de los gigantes que simbolizan las partes del mundo.
viernes, 29 de mayo de 2026
ZARAGOZA ESCONDIDA: El Archivo de las Catedrales
El Archivo de las Catedrales de
Zaragoza reúne documentos conservados durante más de ocho siglos que permiten
conocer la historia religiosa, social, cultural y política de Zaragoza y de
todo el territorio aragonés.
Pergaminos medievales, libros
capitulares, documentos administrativos, correspondencia y numerosas obras
relacionadas con la vida de las catedrales de La Seo y del Pilar, documentos que
no solo ayudan a reconstruir acontecimientos históricos, sino que también
permiten comprender mejor la evolución de la sociedad zaragozana desde la Edad
Media hasta la actualidad.
Además, conserva un destacado archivo
de música con miles de partituras y manuscritos que reflejan la riqueza musical
desarrollada en ambas catedrales a lo largo de los siglos.
En las últimas décadas, el
Cabildo Metropolitano ha impulsado la creación de un archivo moderno adaptado a
las exigencias actuales de conservación. Las nuevas instalaciones cuentan con
depósitos especializados, sistemas de control de temperatura y humedad, medidas
de seguridad avanzadas y equipamientos diseñados para proteger los documentos
frente al deterioro. Además, se han habilitado espacios para la consulta e
investigación, facilitando el acceso de historiadores, musicólogos y
especialistas interesados en estos fondos.
Así, el Archivo de las Catedrales,
ubicado junto al Arco del Dean, combina hoy el valor de unas colecciones
documentales centenarias con las técnicas más avanzadas de gestión y
conservación del patrimonio, convirtiéndose en un referente para la
investigación y la protección de la historia aragonesa.
