jueves, 30 de julio de 2026

Postales desde el verano 2026: Reservando plaza en el agua



Todavía faltaban trece días para el eclipse.

Elia sacó el teléfono, abrió la aplicación y miró el mapa del futuro eclipse. Comparó la posición del sol de ese atardecer con la que tendría el sol el día 12. Desde aquí se verá. ¿Y dentro del pantano?

Mete las gafas especiales en una bolsa impermeable, se puso el arnés y se deslizó sobre el agua.

Movió un poco la tabla hacia la izquierda, luego un poco más hacia el centro del embalse. Midió con la mirada la altura de los árboles de la orilla opuesta. Ahora el sol se hundía despacio detrás de la línea de árboles. El cielo se había vuelto de un naranja profundo, y se quedó inmóvil, calculando de nuevo si desde ahí la totalidad del eclipse se verá al completocompleta. No era el día todavía pero el embalse ya le había confirmado lo que necesitaba saber: Desde el agua se vería perfecto.

Guardó el móvil, dio una última brazada suave y dejó que la tabla girara sola, mirando cómo el sol se desvanecía. Catorce días y Elia ya tenía su sitio reservado.




 

martes, 28 de julio de 2026

POSTALES DESDE EL VERANO 2026: Hilo musical


Tuvimos un atardecer con hilo musical. Sonaban canciones de Sting, de Rod Steward, Ed  Sheeran..., y sonaban bien, muy bien. Era tan agradable que "el club de cuñaos" decidieron que los músicos eran británicos, aunque el del banyo parecía alemán, por su buena dicción y porque este tipo de estampas, exquisitas y refinadas siempre tiene un componente de más allá de los Pirineos. Hasta que se marcaron un "Lady Madrid" en un perfecto castellano, con una pronunciación mejor que la del propio Leiva.

Fue entonces cuando a José le dió menos corte y se sumó al trio con su ukelele y teminaron cantando tangos. Y el del banyo era de Albacete

 

lunes, 27 de julio de 2026

POSTALES DESDE EL VERANO 2027: Buscando el eclipse


No tiene prisa por salir del agua tras el baño. Mira hacia el horizonte, hacia donde el sol comienza a esconderse detrás de los árboles, y calcula si desde este lugar tendrá una buena vista el próximo 12 de agosto. Por eso permanece allí unos minutos más, como si estuviera ensayando. ¿Será desde aquí donde veremos el eclipse del 12 de agosto?

El paisaje parece perfecto, el horizonte despejado, los árboles recortándose contra un cielo que comienza a teñirse de naranja… y confiar en que esa tarde las nubes decidan no aparecer.

Hoy solo contempla la puesta de sol. Dentro de unos días será diferente. La luz cambiará de otra manera y, durante unos instantes, el día tendrá algo de noche.