lunes, 31 de agosto de 2026

POSTALES DESDE EL VERANO 2026: Leche de vaca


Las chicas dicen que no hay leche como esta y yo no tengo opinión porque no tomo un sorbo de leche desde que iba a parvulitos. Hasta la seis estabamos en el colegio (nacional, publico ahora) y, de vez en cuando nos daban de merendar. Ahora lo llamarían "programa de alimentaciónnoseque", entonces solamente merienda. Solo ver la leche en esas bolsas de CLUZASA ya me daban arcadas. Doña Cande me obligó a tomarla y la cosa terminó como terminó; no volviendo a probar la leche que no estuviera chocolateada con Cola Cao o en el café.

Una pena, porque la merienda de quesada y leche en Casa Quevedo en Santillana del Mar es de obligado cumplimiento, y yo me pierdo la mitad de la liturgia.

Pero no soy el único que se lo pierde. Una compañera de trabajo recorriendo Cantabria, pidió "un cafe con leche de soja, por favor". A lo que le respondión el camarero "aquí en Cantabria solo damos leche de verdad".


 

POSTALES DESDE EL VERANO 2026: Desde el mirador de Santa Lucía






La ermita de Santa Lucía se sitúa en un lugar excepcional, un mirador que domina la playa y el puerto de Comillas. Se fija su construcción alrededor de 1750, como lugar de devoción de los pescadores que donaron la imagen de la santa a la ermita, a la que rezaban cada mañana antes de salir a la pesca.

Pero antes, este lugar ya era una atalaya para la vigilancia de la mar. La historia y la tradición de Comillas nos cuenta que, cuando desde aquí se divisaban ballenas, se avisaba a los pescadores mediante señales de campana. Comillas es conocida como la capital de la industria ballenera, pues del siglo XIV al XVI fue el puerto que más ballenas cazaba y, según parece, el último puerto en cazarlas.

El periodo de caza de la ballena era de noviembre a marzo, durante esos meses los atalayeros vigilaban el paso de las ballenas, y al divisarlas avisaban realizando fogatas para que al ver el humo todos los marineros saliesen a la mar a cazarlas, en el caso de Santa Lucía la señal se hacía con una campana, y posteriormente al abandonar la caza de la ballena (la última en 1720) se construyó la ermita colocando en ella la campana que tanto les había servido


 

sábado, 29 de agosto de 2026

POSTALES DESDE EL VERANO 2026: Una villa sin más






A vueltas con la postal de ayer sobre recreaciones y fiestas de indianos, en Comillas, con sus palacios, fincas y casas ocurre algo parecido

La arquitectura indiana y la arquitectura ecléctica y modernista se solapan en Comillas pues el fenómeno de las casas de recreo de la segunda mitad del XIX fue amplio y afectó a familias relacionadas con el marqués, a indianos y a la burguesía enriquecida. En  la Red de Municipios Indianos del Cantábrico se describe Comillas como un conjunto en el que conviven casas indianas, construcciones rurales y casonas solariegas de tradición barroca montañesa, además de las grandes obras modernistas de Gaudí, Martorell o Domènech.

El patrimonio es tan rico que aparecen casas como las de estas postales. Una de las viviendas más visibles, al encontrarse frente al aparcamiento del centro urbano, pero de las menos conocidas del extraordinario conjunto arquitectónico de Comillas. Construida en el siglo XIX, combina elementos de la arquitectura tradicional montañesa con recursos historicistas y una clara influencia modernista: ladrillo, piedra, cerámica policroma y una singular galería de hierro. El inventario patrimonial de la villa la recoge precisamente como una "casa del siglo XIX2 de fachada con influencia modernista, situada junto a H. Anita que construyó Cristobal Cascante.

Las grandes obras de Comillas están perfectamente documentadas, sin embargo, esta aparece sin nombre propio. Posiblemente perteneciera a una familia burguesa o a una familia enriquecida relacionada con el desarrollo turístico de Comillas.

viernes, 28 de agosto de 2026

POSTALES DESDE EL VERANO 2026: La fiesta del indiano


Existe una auténtica afición por convertir la historia en una experiencia vivida: De los mercados medievales que aparecen por doquier a las recreaciones romanas, íberas, renacentistas, napoleónicas, de la Guerra Civil, de antiguos oficios, de acontecimientos locales o de episodios concretos de la historia de cada pueblo.

El último fin de semana de agosto en Comillas tienen la fiesta de los indianos, el emigrante que marchó a América, hizo fortuna y regresó, y de la que ya hablamos en veranos pasados. Las casas de indianos, los trajes blancos, los sombreros, los carruajes; la música; los productos americanos, las historias familiares... tienen cabida en estas jornadas que no recrean ningún acontecimiento histórico (los Sitios de Zaragoza) o literario (los amantes de Teruel) sino una época y una transformación social recuperando una memoria que tiene mucha fuerza aquí, con el indiano más famoso entre todos los indianos, el marqués de Comillas, en toda Cantabria, pero también en Asturias, Galicia, Canarias… 

No se te ocurra pensar que la cuestión es simplemente disfrazarse. Ni siquiera cuando te pongas el trajae regional o la tunica de Semana Santa. Y mucho menos unir todo tipo de actos, pues se pueden enfadar, pues entre estas fiestas se desmarcan a las que se consideran una fiesta temática, como las de la postal de este fin de agosto y las que se ponen el sello de recreación histórica que reconstruyen un momento del pasado: ropa, armas, utensilios, alimentación, música, lenguaje, formas de vida, campamentos e incluso comportamientos, dedicando tiempo a investigar cómo era aquello que están reproduciendo.

Y tampoco les gusta compararse con los trajes regionales. Cuando nos vestimos de baturro en las fiestas del Pilar, no pretendemos convertirnos en una persona del siglo XIX. El que participa en una recreación napoleónica si que intenta representar a alguien que vivió en un momento histórico concreto.  Vestidos de baturro durante las fiestas del Pilar estamos participando de una imagen cultural de Aragón, aunque la indumentaria concreta no sea exactamente la que habría llevado tu bisabuelo. En una recreación de los Sitios de Zaragoza, en cambio, importa que el uniforme corresponda aproximadamente al ejército francés o a los Voluntarios de Aragón de aquellos años.


 

domingo, 16 de agosto de 2026

EL SANTO DEL DÍA: San Roque


Bajo el sol de agosto, la procesión de San Roque avanzaba lenta por las calles del pueblo. Suena la Jota de los Toros de Zaragoza o del Último toro, en este pueblo son así de originales,  y los hombres levantan los brazos al unísono para bailar al santo. Alguien grita “¡Viva San Roque!” y el eco respondía desde todas las bocas.

El pueblo entero cabe en ese momento: entre el santo, los brazos alzados y el cielo limpio de las fiestas.