jueves, 4 de junio de 2026

El Corpus en jueves

En Zaragoza, como en el resto de España salvo algunas excepciones locales, la celebración litúrgica del Corpus dejó de celebrarse ordinariamente en jueves y pasó al domingo en 1990. La decisión fue solicitada por la Conferencia Episcopal Española a la Santa Sede y fue aprobada para adaptarse a los cambios del calendario laboral y la reducción de festivos nacionales. Este año ha vuelto a celebrarse en jueves, uno de esos tres que relucen más que el sol, debido a la visita del Papa León XIV a España este fin de semana.

La festividad del Corpus Christi en Zaragoza tiene una historia de más de siete siglos y constituye la celebración más antiguas de la ciudad, documentada ya en 1324 y organizada ya desde entonces conjuntamente por el cabildo catedralicio y las autoridades municipales. Su origen está ligado a la solemnidad católica del Corpus Christi, instituida en el siglo XIII por el papa Urbano IV para honrar la presencia de Cristo en la Eucaristía.

Durante los siglos XIV y XV la celebración fue creciendo en importancia. La procesión dejó de ser únicamente un acto litúrgico para incorporar elementos teatrales y festivos conocidos como entremeses, representaciones religiosas y alegóricas que se desarrollaban a lo largo del recorrido.

Uno de los aspectos más característicos del Corpus zaragozano fue la incorporación de figuras festivas como gigantes, dragones y otros personajes simbólicos. Los historiadores consideran que los actuales gigantes de Zaragoza tienen su origen precisamente en estas celebraciones del Corpus. Aunque algunas de estas manifestaciones fueron restringidas a finales del siglo XVIII, siguieron formando parte de la memoria popular de la ciudad.

En los siglos XVI y XVII adquirió gran protagonismo la Custodia procesional del Pilar, una extraordinaria obra de orfebrería renacentista realizada entre 1535 y 1537, que todavía hoy preside la procesión y a la que acompaña en los últimos años el Paso del Cristo del Amor Fraterno de la cofradía de la Eucaristía, portado a costal.

Durante siglos, el Corpus Christi fue considerado la fiesta principal de Zaragoza, con una enorme participación de instituciones civiles, gremios y cofradías. Solo perdió ese papel central cuando la devoción a la Virgen del Pilar adquirió un protagonismo creciente y fue reconocida como patrona de la ciudad.

Desde el año pasado la celebración ha ampliado el recorrido de la procesión y esa participación que aúna carácter religioso y patrimonial. Cofradías, instituciones, comulgantes, banda de música, tambores y la recuperación de los gigantes que simbolizan las partes del mundo.

 

viernes, 29 de mayo de 2026

ZARAGOZA ESCONDIDA: El Archivo de las Catedrales



























































El Archivo de las Catedrales de Zaragoza reúne documentos conservados durante más de ocho siglos que permiten conocer la historia religiosa, social, cultural y política de Zaragoza y de todo el territorio aragonés.

Pergaminos medievales, libros capitulares, documentos administrativos, correspondencia y numerosas obras relacionadas con la vida de las catedrales de La Seo y del Pilar, documentos que no solo ayudan a reconstruir acontecimientos históricos, sino que también permiten comprender mejor la evolución de la sociedad zaragozana desde la Edad Media hasta la actualidad.

Además, conserva un destacado archivo de música con miles de partituras y manuscritos que reflejan la riqueza musical desarrollada en ambas catedrales a lo largo de los siglos.

 El Archivo de las Catedrales de Zaragoza ha experimentado una importante transformación a lo largo de su historia. Durante siglos, los documentos se conservaron en dependencias antiguas situadas dentro de los complejos catedralicios de La Seo y El Pilar. Los fondos documentales se guardaban en armarios, arcas y salas destinadas a proteger pergaminos, libros y manuscritos de gran valor histórico.

En las últimas décadas, el Cabildo Metropolitano ha impulsado la creación de un archivo moderno adaptado a las exigencias actuales de conservación. Las nuevas instalaciones cuentan con depósitos especializados, sistemas de control de temperatura y humedad, medidas de seguridad avanzadas y equipamientos diseñados para proteger los documentos frente al deterioro. Además, se han habilitado espacios para la consulta e investigación, facilitando el acceso de historiadores, musicólogos y especialistas interesados en estos fondos.

Así, el Archivo de las Catedrales, ubicado junto al Arco del Dean, combina hoy el valor de unas colecciones documentales centenarias con las técnicas más avanzadas de gestión y conservación del patrimonio, convirtiéndose en un referente para la investigación y la protección de la historia aragonesa.