sábado, 28 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XIII: El Pregón

 


Queridos amigos de la Hermandad de Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Esperanza:

Mi más sincero agradecimiento por el honor que me habéis concedido al nombrarme pregonero de la Semana Santa de Zaragoza, un privilegio que nunca podía haber imaginado.

Debo agradeceros la confianza depositada en mí, así como el cariño que habéis demostrado hacia mi persona y el que habéis provocado en muchas personas y cofrades que me han transmitido, tanto en público como en privado, su alegría por esta designación.

Espero haber cubierto las expectativas generadas y haber estado a la altura de lo que este encargo representa y haber podido transmitir con palabras, la emoción, la devoción y el profundo sentimiento que la Semana Santa despierta en todos nosotros.

Por la tribuna en la plaza del Pilar las más de las veces, o en iglesias como San Miguel, Santiago, Santa Engracia, Santa Isabel o la del Carmen, han pasado cardenales, arzobispos y obispos, teólogos, políticos, médicos, abogados, periodistas, historiadores, profesores universitarios… un amplio elenco de pregoneros de lujo el que ha tenido nuestra ciudad. Cada uno de ellos supo dar al pregón su impronta y el carácter de su formación, labor o profesión. Sin embargo, en este 2026, lo ha hecho un cofrade; que tampoco es el primero que lo hace.

¿Qué se puede contar que no se haya contado ya? Difícil, pues la Semana Santa es lo que es, y cuenta lo que cuenta; hoy y hace 50 años. El pregón de hoy ha intentado ser el que un cofrade espera oír, con guiños y voces que el cofrade entiende, pero sin olvidar que también va dirigido a los “profanos” en la materia.

Y por eso el pregón se ha desarrollado como si fuera una procesión, transmitiendo esas emociones que sentimos antes de que se abran las puertas las iglesias, cuando le damos la mano al que tenemos al lado, cuando buscamos con la mirada al que procesiona con nosotros desde siempre y le deseas “buena procesión”, momentos antes de oír marcar la marcha de salida y el murmullo calla, el redoble toma la palabra y comienzan a salir los estandartes.

A partir de aquí el pregón se ha llenado de referencias continuas a elementos propios de las procesiones, de hábitos, de pasos y carrozas, de atributos y música, de nombres de marchas, de cruces in memoriam y de nuestros espacios cotidianos.

Porque las escenas sagradas las sacamos de catedrales, de basílicas, de antiguos conventos, de grandes o pequeñas iglesias. De parroquias de barrio o del centro de la ciudad. También de colegios o incluso de un palacio para convertir el espacio cotidiano en un lugar de catequesis y que el mensaje de la Pasión y Resurrección llegue a todos a través del sentimiento y el simbolismo.

Sin nombrar a ninguna cofradía, todas ellas aparecen implícitas en la lectura; solo hay que buscar la referencia, a veces muy clara, otras tal vez algo escondida, pero que todos sabremos encontrar, especialmente cuando el pregón invita, como si estuviéramos viendo el Santo Entierro, a buscar en todos los pasos actitudes frecuentes en nuestro día a día, y así cumplir con esa premisa que siempre anunciamos de que las procesiones son una catequesis pública que convierten la ciudad en un evangelio abierto.

Cada paso, cada talla está contando algo: el dolor, la traición, la duda, el miedo, la violencia, la amargura, las angustias, la tristeza, la muerte y la soledad… pero tambien la confortación, la fraternidad, el perdón, la solidaridad, el valor, la piedad, el consuelo y la esperanza. Nos ponen delante la realidad más humana y cristiana.

Por eso el pregón también sirve de confesión porque cuanto más la vivo, a veces me hace dudar. Al vivir la Semana Santa esta me confronta y también termino mirándonos a nosotros mismos.

La Semana Santa que nace y crece en nuestras cofradías tiene muchas caras. No es una sola realidad, ni ofrece una única manera de vivirla. Es diversa, compleja, profundamente humana. Es la suma de miradas distintas, de vivencias personales, de formas diversas de acercarse a un mismo misterio.

¿Pero de verdad hace falta tanto alarde y tanta riqueza para celebrar la fe y la Pasión de Cristo? ¿Un Cristo que vivió con sencillez y murió despojado de todo?

No necesitaríamos exhibir nuestra fe  de esta manera, porque esta no busca el aplauso ni el reconocimiento, pero que entretejemos con la tradición, la cultura y la expresión colectiva para que encuentre en la calle una manera de expresar lo que no siempre sabemos rezar, o decir con palabras, de hacer visible una creencia que se vive desde dentro y que, al salir, debería invitar a todos, creyentes, no creyentes o “ateos por la gracia de Dios” que decía el de Calanda, a detenerse, respetar y comprender.

Porque no todos la sentimos del mismo modo, ni nos gusta todo ni lo mismo, pero todos la reconocemos como nuestra. Un mosaico de motivaciones que no vivimos igual, pero que la seguimos construyendo y nos gusta compartir.

Y quizá no se trate de comprenderla del todo, sino de aceptarla en esa pluralidad de motivaciones. De entender que esa diversidad de miradas la engrandece. Que en esa suma de miradas y sensibilidades se refleja la verdadera esencia de nuestra Semana Santa. Esta Semana Santa de Zaragoza acogedora, como es la ciudad, que hace suya maneras e identidades traídas de otras regiones de España.

Y somos capaces de acoger porque, como esos viejos árboles, tenemos raíces profundas que nunca debemos olvidar, y que debemos seguir cuidando. Unas raíces que arrancan de un Santo Entierro, con más de 400 años de historia y a la que las cofradías le debemos lo que somos y lo que tenemos, dando sentido a lo que hacemos.

¡Vivela! decía el lema del cartel de 2022, y es que para comprender la Semana Santa de las cofradías hay que vivirla, y a eso nos invita cada año este pregón. Vivamos pues esta Semana Santa de 2026 con recogimiento, respeto y fraternidad, manteniendo viva una tradición que nos une como ciudad para que siga siendo reflejo de fe y de compromiso compartido. Y continuemos con nuestros sonidos de procesión, anunciando a nuestra manera el mensaje de estos días santos, pues como dijo mi amigo “si el redoble es sincero, no es redoble, es oración”.

Hermandad del Cristo Resucitado y de Nuestra Señora de la Esperanza, y en su nombre su Hermano Rector y amigo Carlos Pardo; recibid mi más sincero agradecimiento y un afectuoso saludo camino de la Pascua de Resurrección.

viernes, 27 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XII: Viernes de Dolores




Y a partir de hoy, ya todo cambia. ¿Estamos preparados? Por momentos y propuestas que desde cofradías, asociaciones, particulares y medios de comunicación nos ofrecen tenemos que estarlo.

Y, entre todas esas propuestas que hemos podido disfrutar, dos en formato audiovisual no han sido mencionadas en estas cartas. Magníficos los cuatro programas emitidos en Aragón Televisión, “Semana Santa paso a paso”, que, haciendo uso de la tecnología y con imágenes visualmente impactantes, nos han invitado a redescubrir nuestro patrimonio escultórico, acercando al público en general y al cofrade en particular aquello que el ojo no ve, o que habiendo mirado no siempre vemos o sabemos. Fueron grabados durante los preparativos de la Semana Santa de 2025 bajo el asesoramiento y dirección de Daniel Latorre.

Conexión Cofrade, con Jorge Sesé, Juan Luis Inisterra, Luis Cáncer y José Antonio Flores, la colaboración de Antonio Olmo y presentado por Patricia Cancer ha sido el otro medio que puedes visionar en youtube. Y para este Viernes de Dolor sus programa nos vienen de lo más pintiparado.

Especialmente la tertulia sobre el auge de procesiones en Viernes de Dolor, de hecho este año tenemos una más que en 2025, con "las Negaciones" por la urbanización San Lamberto, que se suma a la Crucifixión por Torrero, la Oración en el Huerto por el Portillo, los Nazarenos por Tenerías, “Despojados” por Montecanal y la Esperanza Trinitaria por las Delicias.

Llevar la Semana Santa a los barrios no es solo trasladar una procesión, que es algo que ya desde los años 40 quiso hacer Mosen Francisco Izquierdo Molins con las Siete Palabras y con el Ecce Homo; es acercar la tradición a la vida cotidiana, pues por el centro ya vemos que sobran balcones vacíos, y para los vecinos, la procesión que pasa por su barrio es un recordatorio de identidad, con el deseo también que se convierta en tradición.

El ejemplo lo tenemos en las calles del barrio de Montemolín, en la parroquia de la Virgen de los Dolores, donde la Dolorosa, por interés propio, promovió en 1988 un viacrucis la mañana del Viernes Santo y que luego traslado al Lunes Santo, hasta que en 2019 se decide dejar de participar. Sin embargo, desde 2022 el viacrucis se sigue realizando, no en vano detrás de ella está la devoción que se siente por su imagen centenaria y una cofradía cuyos orígenes datan de 1960. Ahora cuentan con el acompañamiento del Grupo de Tambores de Samper de Calanda, así como con la participación de los joteros Merche Aranda y Luis Pérez.

Acercar la Semana Santa a los barrios, tener las procesiones más cerca, o cumplir con el rezo del viacrucis en este día tan señalado a las puertas de la Semana Santa, fueron algunos de los motivos que se dieron en la tertulia. Discrepo con la idea de que los tambores tienen “mucha culpa” pensando siempre en salir un día más. Pon una peana en tu cofradía y algunos podemos tener esa misma idea. Haz una comparativa de cuando una cofradía solo tenía una procesión con el momento actual que salen dos y hasta tres días más, y en cuantas de esas veces hay una peana de por medio. La Entrada de Jesús en Jerusalén es el ejemplo más claro.

Conexión cofrade también nos acerca a dos de las tallas protagonistas de esta noche de Viernes de Dolores; el Ecce Homo del Portillo, y que  Antonio Olmo relaciona su autoría con el Cristo atado a la Columna del ayuntamiento que es de comienzos del siglo XVII,  y la imagen de Jesús Nazareno, conocida como de Mayordomía o de los Mayordomos, obra de Tomás Llovet de 1825. Interesantes explicaciones las que nos ofrecen para ir con ganas a los respectivos viacrucis de la Oración en el Huerto y los Nazarenos.

Y es que como escribiéramos en esta misma carta del año pasado, es noche de tallas excepcionales. Como la del Cristo del Honor y del Servicio de finales del siglo XVII que procesiona hoy con la Crucifixión. Ya lo dice Francho Almau hablando del Ecce Homo en ese mismo capítulo. Con el afán que tenemos de comprar, anda que no hay cristos y vírgenes por doquier.

Tarde noche también con el Cristo del Viacrucis o de los Milagros de la Cárcel de finales del XV en el viacrucis de la Sangre de Cristo en San Cayetano, con el Cristo del Refugio con la Piedad dentro de la basílica del Pilar, con el Cristo de la Buena Muerte con el Descendimiento en el Colegio de El Salvador, también con la Resurrección en Agustinos, el gran Calvario de Navarro Arteaga en el mencionado viacrucis de los Trinitarios en la parroquia de San Valero o la presencia de la bella talla de Nuestra Señora de los Dolores (finales del siglo XVIII-comienzos del siglo XIX) en el final del septenario de la Congregación de Esclavas en San Pablo. No confundir con la imagen titular, aquella es la que se venera en la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en la girola de San Pablo.

Súmale la presencia de la Dolorosa de la Hermandad de San Joaquín en su fiesta principal y  habremos dispuesto de un digno catálogo escultórico al servicio de nuestras devociones.

 


 

martes, 24 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XI: Música que es litúrgia


Aunque la Cuaresma no concluye hasta el Jueves Santo, el “cuaresmeo” va llegando a su fin. Siempre ávidos de que el calendario se llene de todo tipo de actos de “cultura cofrade” a los que acudir, a uno le queda la sensación de que este 2026 ha sido más parco en citas deseadas, dejando demasiados huecos en la agenda.

Luego te pones a repasar, y solo viendo las publicaciones y folletos que has acumulado en el escritorio, ves que la cosecha no ha sido tan escasa como parecía, aunque sí más dispersa.

Hemos tenido nuestra dosis de conferencias, desde aquella dedicada a Carlos Palao, celebrando los aniversarios del Prendimiento, a las realizadas en las jornadas de la Junta Coordinadora. También unos cuantos conciertos, y no nos podemos quejar de presentaciones de publicaciones con el Cuadernos de Investigación Tercerol, que llega a su número 21 y las revistas Ziudad Cofrade en su tercera año y Semana Santa de Zaragoza que alcanza ya las 26 ediciones. Sin olvidarnos del álbum de cromos, todo un fenómeno social a escala cofrade.

Pero si hasta hemos tenido la bendición de un nuevo paso de misterio, el del “enclavamiento” por parte de la cofradía de la Crucifixión. El acto más importante de los acontecidos en esta Cuaresma, como ya pasó en los últimos años con las presentaciones de pasos en “la Verónica” y en “la Columna”. Una “puesta de largo” que tiene tanto de celebración como de reafirmación de cofradía, con una dimensión artística donde se nos explica el proceso creativo y el significado estético del conjunto, y una dimensión cultural que contextualiza el paso dentro de la tradición, la historia de la cofradía y, en general, de la Semana Santa de la ciudad.

Hemos calificado la oferta como dispersa, tal vez por que nos ha faltado una exposición de referencia a la que acudir de vez en cuando, a pesar del buen número de aniversarios que acontecen. A última hora llega la noticia de que La Asociación y Colegio Profesional de Periodistas de Aragón ha inaugurado la exposición La mirada rompedora de José Antonio Duce: medio siglo de Semana Santa zaragozana”, que reúne una selección de 15 fotografías, con diversas técnicas y enfoques, realizada por el propio artista. Se podrá visitar hasta el 21 de abril, en horario de lunes a viernes de 10 a 14 horas. Lunes y miércoles, también de 17 a 19 horas en la sede de la Asociación de Periodistas en la calle Cinco de Marzo. Duce fue el autor de los carteles de los años 1974,1982, y 1983, además de portada de muchos suplementos de Semana Santa en el Heraldo de Aragón.

Y también, en el último momento hemos tenido la presentación del libro La música en la Semana Santa de Zaragoza durante el siglo XVIII y hasta los Sitios. Una nueva publicación de Carlos González Martínez que vive este 2026 en un estado de fecunda intensidad, encadenando publicaciones y artículos con oficio y pasión. Al menos, en lo concerniente a nuestra ciudad y de Semana Santa, encontramos artículos suyos en el Tercerol nº 21 y en la revista Ziudad Cofrade; y ahora en este libro. Investigaciones cuyos descubrimientos no se quedan en el papel, en la partitura en estos casossino que muchos de ellos se materializan y se oyen en nuestras procesiones.

El libro ha sido publicado por Rolde de Estudios Aragoneses dentro de su colección Cuadernos de Cultura Aragonesa, y desarrolla y completa el capítulo que ya dedicó a este periodo en La Música en la Semana Santa de Zaragoza, publicado en 2020 por la Asociación para el Estudio de la Semana Santa.

Y así, este libro ahonda en sus últimas  investigaciones en el Archivo de Música de las Catedrales de Zaragoza, que conserva buena parte de la producción local de los maestros de capilla zaragozanos, como  en bibliotecas y archivos catedralicios, parroquiales o pertenecientes a diferentes congregaciones y hermandades, contextualizando un buen número de obras compuestas para el entorno de la Semana o conocer las funciones promovidas por congregaciones y hermandades en iglesias, monasterios y conventos de la ciudad.

Se presentó el lunes 23 de marzo  en la iglesia de San Pablo de Zaragoza con un pequeño concierto. El órgano de San Pablo, con Luis Antonio González Marín desde la consola, alternando manuales y pedalero mientras moldea el sonido con los registros, lo invade todo. Las notas se expanden por las naves y nos envuelven a los presentes, sentados frente al coro, en una atmósfera densa, profunda y casi fuera del tiempo.

Y para terminar los Ministriles de Zaragoza, llenan el espacio de una conversación donde los metales dialogan con precisión, en la que se percibe tanto la maestría de los intérpretes como la textura sonora de épocas pasadas, recuperando alguna de las composiciones  más antiguas de la Semana Santa zaragozana, entre otras, el uso de la "música sordina".

Una buena forma de poner el punto final a este “cuaresmeo 2026” y enfilar la inminente llegada del Viernes de Dolores.




 

jueves, 19 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-X: El sayón

 



Más de una carta hemos dedicado al papel que juegan “los actores de reparto” (para nada lo son) que aparecen en los pasos entre protagonistas divinos y santos. Figuras que se muestran sin potencias, ráfagas, nimbo discoidal, diademas o coronas. Y entre ellas distinguimos los que representan la humanidad y la bondad (el Cirineo, la Verónica, Nicodemo…) y los que actúan con maldad. Con la llegada del nuevo paso del “enclavamiento” a las procesiones de la Crucifixión, la figura del “sayón” adquiere una mayor atención al convertirse en este paso en el único protagonista de la escena (de momento) junto a Jesucristo.

No se si te pasará a ti, pero el sustantivo “sayón” solo lo leo y oigo entre la palabrería de “semanasanta”, cuando su significado, para el diccionario, es de uso general: “verdugo, persona encargada de ejecutar a los condenados a muerte”, sin hacer referencias a la Semana Santa salvo en la acepción “cofrade que va en las procesiones de Semana Santa vestido con una túnica larga”

Entre el vocabulario cofrade sin embargo un sayón es la figura que aparece en los pasos más dramáticos representando a los verdugos o ayudantes encargados de ejecutar la condena de Jesucristo. Son figuras con presencia frecuente en escenas de la flagelación o la crucifixión. Y entre los pasos zaragozanos encontramos tres entre los pasos de la Columna, uno en la Coronación de Espinas, otro en las Siete Palabras y ahora en este nuevo paso de la crucifixión. El que encabezaba la Caída de la cofradía de Jesús Camino del Calvario se perdió.

Estos personajes simbolizan la violencia y el sufrimiento infligido a Jesús durante su camino hacia la cruz. La burla y la crueldad de los sayones nos muestran hasta dónde puede llegar el ser humano cuando pierde la compasión y deshumaniza, y su presencia es fundamental para entender el dramatismo y la narrativa de los pasos.

Así aparecen con expresiones exageradas con gestos duros o incluso grotescos, el ejemplo más evidente es el que vemos en las procesiones de la Columna en el paso de la condena de Jesús a los azotes” de Martín Nieto. O con actitudes de burla, también en otro paso de la Columna, el de la Flagelación, o como el que aparece en la Coronación de Espinas.

No es el caso de nuestro protagonista en el “enclavamiento” de Ángel Luis Tejera que, al igual que el sayón de la Quinta Palabra, aparece ejecutando su cometido con frialdad, incluso con indiferencia.

Estas representaciones buscan acentuar el contraste entre la crueldad humana, la tensión del misterio y la serenidad de Cristo.  Ayudan a narrar visualmente los episodios de la Pasión y aportan ese fuerte componente teatral tan del uso del barroco, por eso aparecen con gestos exagerados o caricaturescos, aunque en esto difícil ganar a los romanos de la “Coronación”.

Antes hemos mencionado el paso de la Caída, cuya composición, con el sayón perdido, era similar al Camino del Calvario de Valladolid, obra de Gregorio Fernández. En este paso castellanos aparece uno de los sayones más famosos de la historia de la imaginería pasional, el conocido como “de la trompeta”, quien con el gesto de tocar la trompeta quiere anunciar el camino al Calvario. Leete el artículo de Carlos González en Ziudad Cofrade nº 3 y sabrás más de él. Y ya que hablamos de Carlos; nuevo presentación de libro sobre música y Semana Santa para el lunes 23 en San Pablo

 Bienvenida al nuevo paso, del que esperamos hacer protagonista en la carta del Jueves Santo.

 

 

 

martes, 17 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-IX: Un nuevo paso; el enclavamiento




Lo habíamos oído hace años pero se nos había olvidado, y así, al conocer que la Cofradía de la Crucifixión del Señor y de la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís presenta un nuevo paso, lo vivimos ilusionados, como nos pasó hace tres años con el paso de la Verónica, como algo más que una novedad para este 2026.

Un nuevo paso son palabras mayores. No es un nuevo atributo ni un adorno, es hablar de mucho más que la creación de una obra material, aunque sea una obra de arte. Supone cambiar la fisonomía del cortejo de una cofradía; cambiar su estética y el sentir hacia una advocación. Y también supone demostrar que la historia continúa gracias a todos aquellos que han mantenido una cofradía que celebra sus 75 años de fundación. Todo un compromiso con el pasado y una apuesta por el futuro que tiene que generar nuevas ilusiones entre los cofrades de Torrero. La bendición este sábado 14 de marzo del paso del Enclavamiento, que es el misterio que representa, no es solo la presentación en sociedad de un nuevo misterio titular, sino el inicio de una nueva etapa para la Cofradía de la Crucifixión y simboliza su capacidad para mantenerse, que no es poco, y seguir creciendo. Un nuevo aso además que influye en el discurrir del Santo Entierro.

Como nos ha pasado en otras ocasiones, saber que la llegada de un nuevo paso puede suponer relegar de las procesiones a uno con 185 años de historia y de un escultor aragonés, provoca cierto sabor agridulce. Vamos a compensarlo, al menos, sabiendo que el nuevo paso titular de la Crucifixión viene a dar solución a cierta incoherencia en el relato de la Pasión zaragozana, pues no había una correspondencia entre el nombre de la cofradía y lo que se desarrollaba en el paso que consiguieron en su día del patrimonio de la Sangre de Cristo,  que les hacía ir en el Santo Entierro entre la cofradía del Silencio y el Descendimiento, cuando su sitio, el de la crucifixión, que va a ser el actual, les coloca entre la Hermandad de Cristo Despojado y la cofradía de la Exaltación.

Y es que el paso titular desde su fundación en 1952 era “El Calvario”, también conocido como “la Lanzada”, realizado en 1841 por el bilbilitano José Alegre. Representa el monte Calvario con los tres crucificados; en el centro Jesucristo y a ambos lados los dos ladrones. Bajo la Cruz de Cristo María y San Juan y frente a ellos, la figura de Longinos, sobre un caballo blanco en el momento de dar la lanzada a Cristo.  Un paso de factura sencilla, pero con una puesta en escena espectacular. En torno a este paso se fundó las Siete Palabras, siendo el titular hasta 1949, y que siguió procesionando hasta el nacimiento de la Crucifixión. De José Alegre es también “el Prendimiento” (1847) y “el Descendimiento” (1848). Una pena seguir perdiendo pasos históricos. Al menos esperemos verlo, si se hace realidad, en el futuro museo.

Como espectacular será este paso del “enclavamiento” cuando esté concluido. De momento, tan solo cuenta con la figura de Cristo siendo crucificado por un sayón, pero el resultado final será con tres figuras más. Otra buena noticia es que el paso saldrá desde dentro de la iglesia de San Antonio, algo que no ocurría con "la Lanzada" cuyas dimensiones no lo permitían, teniendo que iniciar la procesión esperando en los arcos de entrada. Parece una obviedad pero, en pleno 2026, hay quien no mide las puertas, ni en anchuras ni en alturas.

No es un misterio muy desarrollado en “semana santas” de otras localidades. Tal vez por ser una iconografía difícil de componer, sobre todo porque Cristo aparece tumbado o ligeramente inclinado para poder ser apreciado a pie de calle.  Lo encontramos en Huesca, Campo de Criptana, Astorga, Tomelloso, Badalona, Valls, Archena, Alzira y Carcaixent, pasos todos del siglo XX, y el hermoso paso de la crucifixión de Zamora de 1885 obra de Ramón Álvarez de Moretón. Siempre a mano cofradiasyhermandades.es para resolver cualquier duda e ilustrarnos con lo que no manejamos. 

Su autor es Ángel Luis Tejera, imaginero sevillano cuya obra sigue fielmente los cánones del neobarroco sevillano, y del que ya conocíamos la Virgen de los Ángeles en su Tristeza para esta misma cofradía.

Para concluir esta carta, me sale la vena Juan Carlos Peralta en sus artículos para Tercerol y resumir en cifras el patrimonio actual de nuestros pasos. Si procesionaran todos juntos en el Santo Entierro, hoy en día una autentica quimera, los números nos dicen que  la colección de pasos de la Sangre de Cristo del siglo XIX solo representan el 15,38%, y que los realizados por las cofradías en el siglo XXI ya alcanzan el 30,76%, justo el doble. Son mayoría los pasos del siglo XX con un 36,53% y los anteriores al siglo XIX alcanzan una nada desdeñable cifra de 17,30%.