Lo habíamos oído hace años pero
se nos había olvidado, y así, al conocer que la Cofradía de la Crucifixión del
Señor y de la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís presenta un
nuevo paso, lo vivimos ilusionados, como nos pasó hace tres años con el paso de
la Verónica, como algo más que una novedad para este 2026.
Un nuevo paso son palabras mayores. No es un nuevo atributo ni un adorno, es hablar de mucho más que la creación de una obra material, aunque sea una obra de arte. Supone cambiar la fisonomía del cortejo de una cofradía; cambiar su estética y el sentir hacia una advocación. Y también supone demostrar que la historia continúa gracias a todos aquellos que han mantenido una cofradía que celebra sus 75 años de fundación. Todo un compromiso con el pasado y una apuesta por el futuro que tiene que generar nuevas ilusiones entre los cofrades de Torrero. La bendición este sábado 14 de marzo del paso del Enclavamiento, que es el misterio que representa, no es solo la presentación en sociedad de un nuevo misterio titular, sino el inicio de una nueva etapa para la Cofradía de la Crucifixión y simboliza su capacidad para mantenerse, que no es poco, y seguir creciendo. Un nuevo aso además que influye en el discurrir del Santo Entierro.
Como nos ha pasado en otras
ocasiones, saber que la llegada de un nuevo paso puede suponer relegar de las
procesiones a uno con 185 años de historia y de un escultor aragonés, provoca cierto sabor agridulce. Vamos
a compensarlo, al menos, sabiendo que el nuevo paso titular de la Crucifixión
viene a dar solución a cierta incoherencia en el relato de la Pasión zaragozana, pues no
había una correspondencia entre el nombre de la cofradía y lo que se
desarrollaba en el paso que consiguieron en su día del patrimonio de la Sangre de Cristo, que les hacía ir en el Santo Entierro entre la
cofradía del Silencio y el Descendimiento, cuando su sitio, el de la
crucifixión, que va a ser el actual, les coloca entre la Hermandad de Cristo
Despojado y la cofradía de la Exaltación.
Y es que el paso titular desde su
fundación en 1952 era “El Calvario”, también conocido como “la Lanzada”, realizado
en 1841 por el bilbilitano José Alegre. Representa el monte Calvario con los
tres crucificados; en el centro Jesucristo y a ambos lados los dos ladrones. Bajo
la Cruz de Cristo María y San Juan y frente a ellos, la figura de Longinos,
sobre un caballo blanco en el momento de dar la lanzada a Cristo. Un paso de factura sencilla, pero con una puesta en escena espectacular. En torno a este paso se fundó las Siete Palabras,
siendo el titular hasta 1949, y que siguió procesionando hasta el nacimiento de
la Crucifixión. De José Alegre es también “el Prendimiento” (1847) y “el
Descendimiento” (1848). Una pena seguir perdiendo pasos históricos. Al menos
esperemos verlo, si se hace realidad, en el futuro museo.
Como espectacular será este paso
del “enclavamiento” cuando esté concluido. De momento, tan solo cuenta con la
figura de Cristo siendo crucificado por un sayón, pero el resultado final será
con tres figuras más. Otra buena noticia es que el paso saldrá desde dentro de la iglesia de San Antonio, algo que no ocurría con "la Lanzada" cuyas dimensiones no lo permitían, teniendo que iniciar la procesión esperando en los arcos de entrada. Parece una obviedad pero, en pleno 2026, hay quien no mide las puertas, ni en anchuras ni en alturas.
No es un misterio muy
desarrollado en “semana santas” de otras localidades. Tal vez por ser una
iconografía difícil de componer, sobre todo porque Cristo aparece tumbado o
ligeramente inclinado para poder ser apreciado a pie de calle. Lo encontramos en Huesca, Campo de Criptana, Astorga,
Tomelloso, Badalona, Valls, Archena, Alzira y Carcaixent, pasos todos del siglo
XX, y el hermoso paso de la crucifixión de Zamora de 1885 obra de Ramón Álvarez
de Moretón. Siempre a mano cofradiasyhermandades.es para resolver cualquier duda e ilustrarnos con lo que no manejamos.
Su autor es Ángel Luis Tejera,
imaginero sevillano cuya obra sigue fielmente los cánones del neobarroco
sevillano, y del que ya conocíamos la Virgen de los Ángeles en
su Tristeza para esta misma cofradía.
Para concluir esta carta, me sale
la vena Juan Carlos Peralta en sus artículos para Tercerol y resumir en
cifras el patrimonio actual de nuestros pasos. Si procesionaran todos juntos en
el Santo Entierro, hoy en día una autentica quimera, los números nos dicen que la colección de pasos de la Sangre de Cristo del
siglo XIX solo representan el 15,38%, y que los realizados por las cofradías en
el siglo XXI ya alcanzan el 30,76%, justo el doble. Son mayoría los pasos del siglo XX con un
36,53% y los anteriores al siglo XIX alcanzan una nada desdeñable cifra de
17,30%.
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