Hay ciclistas que ganan carreras. Hay ciclistas que ganan grandes vueltas. Y luego están aquellos que, con el paso de los años, terminan convirtiéndose en parte de la historia del ciclismo. Y Tadej Pogačar, la leyenda que estamos viendo nacer, está decidido a pertenecer a ese último grupo. Somos muy mitómanos; por eso nos gusta el ciclismo, lleno de hazañas y héroes de leyenda, y ahora estamos disfrutando del mejor ciclista de la historia a lo largo de todo el año, de todos estos últimos años. En desayunos como hoy, en sobremesas como las de ayer.
Ayer el esloveno conquistó su quinto
Tour de Francia, una cifra que, por sí sola, ya pertenece a la historia uniéndose
a Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard
Hinault y Miguel Induráin.
Pero quizá lo más impresionante
no sea contar sus victorias. Está en disfrutar cómo las consigue. No correr
para administrar una ventaja, esperar al último puerto o calcular hasta el
último gramo de energía. Corre para ganar. Para atacar. Para probar. Para
convertir una carrera de cinco horas en algo parecido a una aventura. Y esto lo
que le hace diferente, al menos en lo que hemos conocido en las últimas
décadas, cuando los favoritos (incluso los que no lo eran) para el Tour
volcaban toda la temporada a su preparación.
Pogačar ataca en una subida (este
año en el Tourmalet a más de 30 km. De meta), en una clásica, en una carretera
de sterrato o incluso cuando todavía queda muchísimo camino por delante. De la
misma manera que gana una gran vuelta se enfrenta a las grandes clásicas de un
día con la misma ambición. Quiere las grandes vueltas (solo le falta la
Vuelta), las de una semana, quiere los monumentos, quiere las clásicas. Quiere
el arcoíris.
Pogacar honra este deporte y su historia. Sabe donde y cuando tiene que ganar. En este tour trabajó para que del Toro ganara su etapa y conservara su puesto, pero Alpe d'Huez lo tenía reservado para él porque nunca se sabe cuando se va a volver a subir.
En 2024 hizo algo que parecía reservado a los libros de historia: ganó Giro de Italia, Tour de Francia y Campeonato del Mundo en una misma temporada, como solo Merckx y Roche habían conseguido. Y en 2025 y 2026 ha continuado ampliando un palmarés que ya resulta difícil de asimilar.
A los 27 años, Pogačar ya ha
ganado cinco Tours de Francia y un Giro de Italia. Ha conquistado monumentos,
campeonatos del mundo y algunas de las carreras más prestigiosas del
calendario. En 2026 ha seguido ampliando su colección con victorias como la
Milán-San Remo, que le faltaba para su colección, Tour de Flandes y
Lieja-Bastoña-Lieja, Romandía y Suiza. Solo se le resiste la Paris-Roubaix, el
único reto de los marcados ese año que no ha ganado, que ha corrido dos veces
quedando segundo tras super especialistas como Van der Poel y Van Aert, los
mismos que le han privado de ganar también
la última etapa del Tour, que ahora se corre como una clásica en París
¿Estamos ante el mejor ciclista
de todos los tiempos? Si, y no tendremos que esperar al futuro para saber que
estamos viviendo algo extraordinario. Lo estamos viendo ahora.








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