miércoles, 26 de marzo de 2025

CARTAS COFRADES 2025-VII: El libro del Señor atado a la Columna


Una nueva carta bibliográfica; y en esta ocasión sobre el libro causante de tanta misiva sobre publicaciones en esta cuaresma de 2025. Si porque, lo que en otros años hubiera sido una para todas, el libro sobre el paso titular de “la Columna” no podía ser menos que el resto de pasos de esta cofradía, que tuvieron sus correspondientes cartas. Desde este blog también queremos la colección completa de cartas de los cinco volúmenes monográficos de los pasos de la cofradía de la Columna.

Pero no solo por eso; siendo justos, el esfuerzo y la dedicación de la cofradía, la figura del escultor José Bueno, y la impresionante escultura a la que se le dedica el libro, merece el reconocimiento y la difusión.

El primer volumen de esta serie se dedicó en 2019 al paso de "Jesús es condenado a los azotes", con motivo de su bendición y primera salida procesional. 

Para el segundo número un buen motivo fue cumplir en 2022 los veinticinco años de la primera salida procesional del paso de la flagelación, el realizado por el imaginero murciano José Antonio Hernández Navarro.

Llega ahora el dedicado al paso titular. Sin duda la gran obra de arte del siglo XX en nuestra Semana Santa , libro que debe formar  parte, no solo de la bibliografía de Semana Santa, sino también de la historia del arte aragonés, como sucede para el siglo XIX con las obras de Llovet o Antonio Palao (quien tras el trabajo de Wifredo Rincón, del que hablamos cartas atrás, puede gozar de mayor reconocimiento aún).

Así, con el título El paso del Señor atado a la Columna nos llega el tercer número de esta colección, que fue presentado en la iglesia de Santiago el 20 de noviembre.

Cuenta con una presencia esplendida, con un papel de calidad, llamativas fotografía antiguas y actuales, y una documentación extensa con bocetos de Bueno, de Borobio para el paso, o de los Albareda para el altar, ilustrando la lectura y permitiéndonos a los lectores visualizar directamente lo que estás describiendo en el texto, haciéndolo aún más atractivo.

Jesús Cortes firma varios artículos, y en el prólogo valora y reseña lo que nos encontraremos entre sus 154 páginas: un reconocimiento a la importancia de esta imagen. Un reconocimiento por la importancia del artista y el valor de la obra de arte, por todo lo que ha supuesto para la cofradía como símbolo identitario y eje de veneración y devoción.

El trabajo es coral, con las firmas habituales de la colección. Así el propio Jesús Cortés nos introduce en los antecedentes al paso y en los primeros movimientos dados hasta que Bueno inicia la obra, dando pie al capítulo sobre la gestación de la escultura desarrollado por el sobrino nieto del escultor.

José Ramón Morón Bueno, profesor de arte y la persona que más sabe sobre el artista. Y así, dice de esta talla que “podemos considerarla como  una reinvención de una iconografía con particular presencia en el arte religiosos español (…) La escultura representa el clímax de una acción, un instante preciso (…) Se trata de una disposición formal inédita , que no sigue ningún modelo histórico”.

Es Ángel Nápoles quien nos habla del paso, recreando su historia y trufándola de anécdotas del momento, como la que cuenta (sin confirmar), que hubo que desmontar el pie izquierdo de la talla para su traslado desde Madrid  a Zaragoza porque no cabía en el camión. Nos habla de su presentación en la Lonja, de las cuerdas procedentes de las campanas de San Gil, del chasis del vehículo militar, o de cuando se tuvo que recortar la columna para que pudiera entrar en la iglesia de la Magdalena. Pero sobre todo valorar como este conjunto reúne insignes firmas del arte zaragozano del momento como el arquitecto Regino Borobio, el pintor Baqué Ximénez, la forja de Pablo Remacha y el escultor Bueno. A estos artistas dedicará un capítulo Miguel Ángel Arruego, que también desgrana en otro el altar donde tienen la suerte de poder venerar en la iglesia de Santiago.

Armando Cester relata la relación entrañable y agradecida de la cofradía con el autor, además de la evolución y modificaciones que ha tenido el paso a lo largo de las décadas. En el último capítulo Nápoles hace un resumen sobre las referencias del paso en medios de comunicación.

Con esta publicación se cierra el amplio año de actividades del 75 aniversario de la primera salida procesional de esta escultura. Que tuviéramos un libro por motivo del  aniversario, sería una gran noticia. No sería algo novedoso, pero no dejaría de ser una gran noticia. Pero valoramos que sea algo más que un libro conmemorativo; algo frecuente en toda la cofradía. No es un libro aislado, es el tercero de una colección dedicada a todos los pasos de la Cofradía, por lo cual, y esto vuelve a ser una buena noticia, es que aún quedarán dos más por llegar.

La perspectiva de sumar más números a la bibliografía cofrade zaragozana siempre será bien recibida; si además suponen completar una serie, crear una colección sobre una temática concreta, aún adquiere más valor. Como lo tienen las publicaciones de la Asociación para el Estudio de la Semana Santa; como lo tuvo en su momento Redobles.

Como se dijo en la presentación, a la Columna hay que agradecerle muchas cosas en la Semana Anta de Zaragoza; una de ellas es esta colección. Su vocación divulgadora, que no deja de ser una vocación formadora y catequista. Nos ayuda a comprender mejor este misterio y la vida de una cofradía siempre dispuesta a crecer internamente y proyectarse al exterior.

 

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