martes, 24 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XI: Música que es litúrgia


Aunque la Cuaresma no concluye hasta el Jueves Santo, el “cuaresmeo” va llegando a su fin. Siempre ávidos de que el calendario se llene de todo tipo de actos de “cultura cofrade” a los que acudir, a uno le queda la sensación de que este 2026 ha sido más parco en citas deseadas, dejando demasiados huecos en la agenda.

Luego te pones a repasar, y solo viendo las publicaciones y folletos que has acumulado en el escritorio, ves que la cosecha no ha sido tan escasa como parecía, aunque sí más dispersa.

Hemos tenido nuestra dosis de conferencias, desde aquella dedicada a Carlos Palao, celebrando los aniversarios del Prendimiento, a las realizadas en las jornadas de la Junta Coordinadora. También unos cuantos conciertos, y no nos podemos quejar de presentaciones de publicaciones con el Cuadernos de Investigación Tercerol, que llega a su número 21 y las revistas Ziudad Cofrade en su tercera año y Semana Santa de Zaragoza que alcanza ya las 26 ediciones. Sin olvidarnos del álbum de cromos, todo un fenómeno social a escala cofrade.

Pero si hasta hemos tenido la bendición de un nuevo paso de misterio, el del “enclavamiento” por parte de la cofradía de la Crucifixión. El acto más importante de los acontecidos en esta Cuaresma, como ya pasó en los últimos años con las presentaciones de pasos en “la Verónica” y en “la Columna”. Una “puesta de largo” que tiene tanto de celebración como de reafirmación de cofradía, con una dimensión artística donde se nos explica el proceso creativo y el significado estético del conjunto, y una dimensión cultural que contextualiza el paso dentro de la tradición, la historia de la cofradía y, en general, de la Semana Santa de la ciudad.

Hemos calificado la oferta como dispersa, tal vez por que nos ha faltado una exposición de referencia a la que acudir de vez en cuando, a pesar del buen número de aniversarios que acontecen. A última hora llega la noticia de que La Asociación y Colegio Profesional de Periodistas de Aragón ha inaugurado la exposición La mirada rompedora de José Antonio Duce: medio siglo de Semana Santa zaragozana”, que reúne una selección de 15 fotografías, con diversas técnicas y enfoques, realizada por el propio artista. Se podrá visitar hasta el 21 de abril, en horario de lunes a viernes de 10 a 14 horas. Lunes y miércoles, también de 17 a 19 horas en la sede de la Asociación de Periodistas en la calle Cinco de Marzo. Duce fue el autor de los carteles de los años 1974,1982, y 1983, además de portada de muchos suplementos de Semana Santa en el Heraldo de Aragón.

Y también, en el último momento hemos tenido la presentación del libro La música en la Semana Santa de Zaragoza durante el siglo XVIII y hasta los Sitios. Una nueva publicación de Carlos González Martínez que vive este 2026 en un estado de fecunda intensidad, encadenando publicaciones y artículos con oficio y pasión. Al menos, en lo concerniente a nuestra ciudad y de Semana Santa, encontramos artículos suyos en el Tercerol nº 21 y en la revista Ziudad Cofrade; y ahora en este libro. Investigaciones cuyos descubrimientos no se quedan en el papel, en la partitura en estos casossino que muchos de ellos se materializan y se oyen en nuestras procesiones.

El libro ha sido publicado por Rolde de Estudios Aragoneses dentro de su colección Cuadernos de Cultura Aragonesa, y desarrolla y completa el capítulo que ya dedicó a este periodo en La Música en la Semana Santa de Zaragoza, publicado en 2020 por la Asociación para el Estudio de la Semana Santa.

Y así, este libro ahonda en sus últimas  investigaciones en el Archivo de Música de las Catedrales de Zaragoza, que conserva buena parte de la producción local de los maestros de capilla zaragozanos, como  en bibliotecas y archivos catedralicios, parroquiales o pertenecientes a diferentes congregaciones y hermandades, contextualizando un buen número de obras compuestas para el entorno de la Semana o conocer las funciones promovidas por congregaciones y hermandades en iglesias, monasterios y conventos de la ciudad.

Se presentó el lunes 23 de marzo  en la iglesia de San Pablo de Zaragoza con un pequeño concierto. El órgano de San Pablo, con Luis Antonio González Marín desde la consola, alternando manuales y pedalero mientras moldea el sonido con los registros, lo invade todo. Las notas se expanden por las naves y nos envuelven a los presentes, sentados frente al coro, en una atmósfera densa, profunda y casi fuera del tiempo.

Y para terminar los Ministriles de Zaragoza, llenan el espacio de una conversación donde los metales dialogan con precisión, en la que se percibe tanto la maestría de los intérpretes como la textura sonora de épocas pasadas, recuperando alguna de las composiciones  más antiguas de la Semana Santa zaragozana, entre otras, el uso de la "música sordina".

Una buena forma de poner el punto final a este “cuaresmeo 2026” y enfilar la inminente llegada del Viernes de Dolores.




 

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