lunes, 30 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XV: Lunes Santo

 



"Es la Virgen del Pilar la que más altares tiene

porque no hay aragonés que en su corazón no la lleve".

Donde lees "Pilar" pon el nombre que quieras porque la Virgen sólo tiene el nombre de María. A partir de aquí intento dar una explicación a lo sucedido esta noche en la procesión del Recuerdo. No tienes porqué estar de acuerdo. En el pregón se dijo que no todos sentimos del mismo modo, ni nos gusta todo  ni lo mismo. Tienes todo el derecho a pensar lo que te ha provocado la situación.  Incluso a enfadarte. Faltaría más me puedes contestar 

Mucha gente, vamos, casi todos los que han querido salir en procesión no se han enterado de que no iba la imagen de la Virgen hasta el momento final. Entonces, ¿lo que han sentido, han rezado,  han pensado o lo que quiera Dios que hayan hecho durante la procesión no vale por "alineación indebida"?. Ahora vas y se lo cuentas a esos niños que salieron; no mira que esta procesión así no vale. 

La peana con la imagen de la Virgen de la Divina Gracia tuvo que retornar a la iglesia del Hospital Provincial tras celebrarse el acto del Recuerdo en sus puertas. El fuerte viento, que se había llevado ya parte del exorno floral y había soltado sujeciones del manto, amenazaba con llevarse volando este y toda la imagen con él.

A toro pasado es fácil opinar. ¿Se tendría que haber suspendido la procesión antes de iniciarse?. Seguramente. El tipo de imagen a procesionar y las esquinas y cruces de determinadas calles lo aconsejaban. Cuándo se retiró la peana ¿se tendría que haber suspendido la procesión ya iniciada?. Tal vez. ¿Se pudo modificar el recorrido haciéndolo más corto?; a lo mejor. No es fácil tomar este tipo de decisiones sobre la marcha cuando se está sujeto a múltiples condicionantes.

Desde la primera procesión del Recuerdo en 2022, no se ha repetido esquema ningún año. Y cada año que pasa acontece algo o se piensa y se decide algo que no termina por definirla. Hay que encajar una iglesia, un colegio, una peana, un recorrido, otra iglesia, incluso si esta última tendría que ser otra. En parte, lo que se hizo ayer es volver a sus orígenes, cuando la idea era procesionar solo con las cruces in memoriam, y esto es lo que justificó que se realizara la procesión de este Lunes Santo. Y procesionar con tres cruces tampoco es una irreverencia, un sacrilegio o apostasía, cuando, como dice la jota, cada uno lleva en el corazón el sentimiento que le hace salir en procesión. Porque esto es un camino interior ¿no?. Como cuando en 1981 el hundimiento del techo del garaje de la Sangre de Cristo destrozó varios pasos días antes de las procesiones y estas no se suspendieron y por ejemplo la Eucaristía procesionó con una panera. Como las jotas que se cantaron, que iban al corazón de quien las quiso escuchar; como tantas otras cosas que se dicen, se gritan o incluso se vociferan en procesiones, que salen y van de corazón en corazón; y que uno a veces no entiende tampoco. Pero lo dicho, "ni todos sentimos del mismo modo, ni nos gusta todo ni lo mismo", pero entre todos construimos esto y hasta nos gusta compartir.



CARTAS COFRADES 2026-XIV: Domingo de Ramos

 

Temiendo siempre la llegada de la lluvia, siempre hemos asumido cuando aparece el viento como parte inseparable del alma de esta ciudad. El viento, siempre molesto a los estandartes y a los terceroles, te hace temer por los mantos y otros ropajes, incluso por las figuras y sino que te cuenten lo que sufrió el anterior Jesús de la Humillación cuando se incorporaba al Santo Entierro en 1992. El viento, muchas veces presente pero nunca lo habíamos vivido en procesión con la intensidad que sufrimos desde ayer hasta el punto de suspender procesiones, condicionar recorridos y hacernos temer por el patrimonio.

Ayer ya quiso ser protagonista en la procesión y proclamación del pregón. El viento y el frio. Seguro que nunca lo olvidaremos. Nada más salir, mientras se rezaba la oración de inicio en las puertas de San Cayetano, algunos mástiles de guiones se doblaron, siendo el de la Humillación el más evidente, por lo que a sus portadores no les quedó otra que llevarlos tumbados.

Y en este Domingo de Ramos, que muchos vivimos, como se decía ayer en el pregón, como la primera figura que aparece por la puerta de San Cayetano sobre el paso de la Entrada en Jerusalén; ese niño que, al grito de “hosanna” y al son de las carracas, recibe con júbilo a Jesús, el viento y el frio tampoco se lo han querido perder. Ni en San Pablo ni en San Miguel, ni en las Mónicas, ni en San Felipe, ni en el barrio Oliver ni en San Gregorio. Y así, como en el pregón, estandartes tumbados, o incluso a ratos, a media altura como el de la Entrada de Jesús en Jerusalén, casi ha sido lo de menos.

Bueno, y basta que en el pregón de ayer nos digan que “si hace falta nos subimos a la fuente de la Samaritana”,  van y ponen unas vallas para que no lo hagamos.

La Humildad, la Humillación y el Ecce Homo han modificado el recorrido, acortándolo en algunos casos, o evitando por donde más sopla. Y así la Humildad salva el Coso Bajo, nos perdemos su paso por San Nicolás y el emocional recibimiento con la Piedad, pero nos ofrecen un recorrido alternativo de lo más atractivo camino de la Seo, pasando por la iglesia de la Magdalena, la calle Don Juan de Aragón, la plaza Santa Marta y un primer paso por la calle Dormer hasta la plaza de la Seo.

El recorrido de la Humillación evita atravesar la plaza del Pilar, algo que no puede hacer el Ecce Homo con el Puente de Piedra; no queda otra si quieres llegar a Altabás. Al menos la sólida escultura, de una sola pieza, no lleva ropajes. Como el Martes Santo siga soplando el viento, será imposible que la Virgen de los Ángeles en su Tristeza de la Crucifixión cruce le puente de Piedra desde el barrio Jesús. El cierzo los suele acompañar, pero como ha soplado hoy….

Más drástica ha tenido que ser la decisión de suspender la salida del viacrucis parroquial de San Pablo por parte de la Congregación de Esclavas de María Santísima de los Dolores y la Cofradía del Silencio. En este caso no por lo que el viento pudiera hacer sufrir directamente en calles tan recogidas como las de este barrio, sino por el riesgo de desprendimientos de tejados, fachadas y balcones. El viacrucis se ha realizado por las naves de la iglesia, contando con la intervención de heráldicas y campanas y las jotas alusivas a las estaciones que cada año oímos en esta procesión.

Y en el Prendimiento, lo más llamativo para todos, pues no la veíamos así desde 2010, la decisión de no poner el palio sobre la imagen de la Virgen Dolorosa. La Esclavitud de Jesús Nazareno bastante tenía con las obras de la plaza de San Miguel para cambiar recorridos, teniendo que iniciarlo por la calle del mismo nombre, hasta hace un par de días también levantada. El paso por el Coso, Independencia, la plaza de Santa Engracia  y alguna esquina por donde sopla el viento, de los que hacen levantar terceroles y temer por los cabellos, las potencias y túnica del Nazareno.

Nos gusta la nueva disposición de las esculturas en el paso de Jesús de la Humillación, donde Caifás coge protagonismo sobre el resto de las figuras sin quitárselo a Jesús, que lucía una preciosa túnica morada sin ningún tipo de adorno. También es un acierto reducir el tamaño de las plumas del casco del centurión.

Nos emocionaron las dos primeras “levantás” de los pasos de la Humildad en la puerta de su iglesia. Nos gustó la saeta de la calle Fuenclara a cargo de un cantaor cordobés. Hay que pasar el puente de Piedra con el Ecce Homo y disfrutar de la naturalidad con la que termina el traslado dejando las puertas de la iglesia de Altabás abierta a todo aquel que sigue la procesión.

Nos encanta que las carracas de la Entrada cumplan 60 años; 60 años enriqueciendo los sonidos de procesión en un día en que oímos de todo. Nos gusta la escolapia despedida a la Virgen de los Dolores del Prendimiento en San Cayetano, en un año plagado de conmemoraciones en torno a esta imagen (125 de la talla, 75 de su incorporación a las procesiones de la cofradía, 50 de la incorporación femenina), así como el final de los Nazarenos en San Miguel con el descenso de los tres pasos al interior de la iglesia. Nos gustaría subir al emocionante viacrucis de la Coronación en su paso por el Hospital.

Mañana más. Ya sabemos que no llueve. Ahora que deje de soplar el viento.

sábado, 28 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XIII: El Pregón

 


Queridos amigos de la Hermandad de Cristo Resucitado y Nuestra Señora de la Esperanza:

Mi más sincero agradecimiento por el honor que me habéis concedido al nombrarme pregonero de la Semana Santa de Zaragoza, un privilegio que nunca podía haber imaginado.

Debo agradeceros la confianza depositada en mí, así como el cariño que me habéis demostrado y el que habéis provocado en muchas personas y cofrades que me han transmitido, tanto en público como en privado, su alegría por esta designación.

Espero haber cubierto las expectativas generadas y haber estado a la altura de lo que este encargo representa y haber podido transmitir con palabras, la emoción, la devoción y el profundo sentimiento que la Semana Santa despierta en todos nosotros.

Por la tribuna en la plaza del Pilar las más de las veces, o en iglesias como San Miguel, Santiago, Santa Engracia, Santa Isabel o la del Carmen, han pasado cardenales, arzobispos y obispos, teólogos, políticos, médicos, abogados, periodistas, historiadores, profesores universitarios… un amplio elenco de pregoneros de lujo el que ha tenido nuestra ciudad. Cada uno de ellos supo dar al pregón su impronta y el carácter de su formación, labor o profesión. Sin embargo, en este 2026, lo ha hecho un cofrade; que tampoco es el primero que lo hace.

¿Qué se puede contar que no se haya contado ya? Difícil, pues la Semana Santa es lo que es, y cuenta lo que cuenta; hoy y hace 50 años. El pregón de hoy ha intentado ser el que un cofrade espera oír, con guiños y voces que el cofrade entiende, pero sin olvidar que también va dirigido a los “profanos” en la materia.

Y por eso el pregón se ha desarrollado como si fuera una procesión, transmitiendo esas emociones que sentimos antes de que se abran las puertas las iglesias, cuando le damos la mano al que tenemos al lado, cuando buscamos con la mirada al que procesiona con nosotros desde siempre y le deseas “buena procesión”, momentos antes de oír marcar la marcha de salida y el murmullo calla, el redoble toma la palabra y comienzan a salir los estandartes.

A partir de aquí el pregón se ha llenado de referencias continuas a elementos propios de las procesiones, de hábitos, de pasos y carrozas, de atributos y música, de nombres de marchas, de cruces in memoriam y de nuestros espacios cotidianos.

Porque las escenas sagradas las sacamos de catedrales, de basílicas, de antiguos conventos, de grandes o pequeñas iglesias. De parroquias de barrio o del centro de la ciudad. También de colegios o incluso de un palacio para convertir el espacio cotidiano en un lugar de catequesis y que el mensaje de la Pasión y Resurrección llegue a todos a través del sentimiento y el simbolismo.

Sin nombrar a ninguna cofradía, todas ellas aparecen implícitas en la lectura; solo hay que buscar la referencia, a veces muy clara, otras tal vez algo escondida, pero que todos sabremos encontrar, especialmente cuando el pregón invita, como si estuviéramos viendo el Santo Entierro, a buscar en todos los pasos actitudes frecuentes en nuestro día a día, y así cumplir con esa premisa que siempre anunciamos de que las procesiones son una catequesis pública que convierten la ciudad en un evangelio abierto.

Cada paso, cada talla está contando algo: el dolor, la traición, la duda, el miedo, la violencia, la amargura, las angustias, la tristeza, la muerte y la soledad… pero tambien la confortación, la fraternidad, el perdón, la solidaridad, el valor, la piedad, el consuelo y la esperanza. Nos ponen delante la realidad más humana y cristiana.

Por eso el pregón también sirve de confesión porque cuanto más la vivo, a veces me hace dudar. Al vivir la Semana Santa esta me confronta y también termino mirándonos a nosotros mismos.

La Semana Santa que nace y crece en nuestras cofradías tiene muchas caras. No es una sola realidad, ni ofrece una única manera de vivirla. Es diversa, compleja, profundamente humana. Es la suma de miradas distintas, de vivencias personales, de formas diversas de acercarse a un mismo misterio.

¿Pero de verdad hace falta tanto alarde y tanta riqueza para celebrar la fe y la Pasión de Cristo? ¿Un Cristo que vivió con sencillez y murió despojado de todo?

No necesitaríamos exhibir nuestra fe  de esta manera, porque esta no busca el aplauso ni el reconocimiento, pero que entretejemos con la tradición, la cultura y la expresión colectiva para que encuentre en la calle una manera de expresar lo que no siempre sabemos rezar, o decir con palabras, de hacer visible una creencia que se vive desde dentro y que, al salir, debería invitar a todos, creyentes, no creyentes o “ateos por la gracia de Dios” que decía el de Calanda, a detenerse, respetar y comprender.

Porque no todos la sentimos del mismo modo, ni nos gusta todo ni lo mismo, pero todos la reconocemos como nuestra. Un mosaico de motivaciones que no vivimos igual, pero que la seguimos construyendo y nos gusta compartir.

Y quizá no se trate de comprenderla del todo, sino de aceptarla en esa pluralidad de motivaciones. De entender que esa diversidad de miradas la engrandece. Que en esa suma de miradas y sensibilidades se refleja la verdadera esencia de nuestra Semana Santa. Esta Semana Santa de Zaragoza acogedora, como es la ciudad, que hace suya maneras e identidades traídas de otras regiones de España.

Y somos capaces de acoger porque, como esos viejos árboles, tenemos raíces profundas que nunca debemos olvidar, y que debemos seguir cuidando. Unas raíces que arrancan de un Santo Entierro, con más de 400 años de historia y a la que las cofradías le debemos lo que somos y lo que tenemos, dando sentido a lo que hacemos.

¡Vivela! decía el lema del cartel de 2022, y es que para comprender la Semana Santa de las cofradías hay que vivirla, y a eso nos invita cada año este pregón. Vivamos pues esta Semana Santa de 2026 con recogimiento, respeto y fraternidad, manteniendo viva una tradición que nos une como ciudad para que siga siendo reflejo de fe y de compromiso compartido. Y continuemos con nuestros sonidos de procesión, anunciando a nuestra manera el mensaje de estos días santos, pues como dijo mi amigo “si el redoble es sincero, no es redoble, es oración”.

Hermandad del Cristo Resucitado y de Nuestra Señora de la Esperanza, y en su nombre su Hermano Rector y amigo Carlos Pardo; recibid mi más sincero agradecimiento y un afectuoso saludo camino de la Pascua de Resurrección.

Fotografía de Jorge Sesé



viernes, 27 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XII: Viernes de Dolores




Y a partir de hoy, ya todo cambia. ¿Estamos preparados? Por momentos y propuestas que desde cofradías, asociaciones, particulares y medios de comunicación nos ofrecen tenemos que estarlo.

Y, entre todas esas propuestas que hemos podido disfrutar, dos en formato audiovisual no han sido mencionadas en estas cartas. Magníficos los cuatro programas emitidos en Aragón Televisión, “Semana Santa paso a paso”, que, haciendo uso de la tecnología y con imágenes visualmente impactantes, nos han invitado a redescubrir nuestro patrimonio escultórico, acercando al público en general y al cofrade en particular aquello que el ojo no ve, o que habiendo mirado no siempre vemos o sabemos. Fueron grabados durante los preparativos de la Semana Santa de 2025 bajo el asesoramiento y dirección de Daniel Latorre.

Conexión Cofrade, con Jorge Sesé, Juan Luis Inisterra, Luis Cáncer y José Antonio Flores, la colaboración de Antonio Olmo y presentado por Patricia Cancer ha sido el otro medio que puedes visionar en youtube. Y para este Viernes de Dolor sus programa nos vienen de lo más pintiparado.

Especialmente la tertulia sobre el auge de procesiones en Viernes de Dolor, de hecho este año tenemos una más que en 2025, con "las Negaciones" por la urbanización San Lamberto, que se suma a la Crucifixión por Torrero, la Oración en el Huerto por el Portillo, los Nazarenos por Tenerías, “Despojados” por Montecanal y la Esperanza Trinitaria por las Delicias.

Llevar la Semana Santa a los barrios no es solo trasladar una procesión, que es algo que ya desde los años 40 quiso hacer Mosen Francisco Izquierdo Molins con las Siete Palabras y con el Ecce Homo; es acercar la tradición a la vida cotidiana, pues por el centro ya vemos que sobran balcones vacíos, y para los vecinos, la procesión que pasa por su barrio es un recordatorio de identidad, con el deseo también que se convierta en tradición.

El ejemplo lo tenemos en las calles del barrio de Montemolín, en la parroquia de la Virgen de los Dolores, donde la Dolorosa, por interés propio, promovió en 1988 un viacrucis la mañana del Viernes Santo y que luego traslado al Lunes Santo, hasta que en 2019 se decide dejar de participar. Sin embargo, desde 2022 el viacrucis se sigue realizando, no en vano detrás de ella está la devoción que se siente por su imagen centenaria y una cofradía cuyos orígenes datan de 1960. Ahora cuentan con el acompañamiento del Grupo de Tambores de Samper de Calanda, así como con la participación de los joteros Merche Aranda y Luis Pérez.

Acercar la Semana Santa a los barrios, tener las procesiones más cerca, o cumplir con el rezo del viacrucis en este día tan señalado a las puertas de la Semana Santa, fueron algunos de los motivos que se dieron en la tertulia. Discrepo con la idea de que los tambores tienen “mucha culpa” pensando siempre en salir un día más. Pon una peana en tu cofradía y algunos podemos tener esa misma idea. Haz una comparativa de cuando una cofradía solo tenía una procesión con el momento actual que salen dos y hasta tres días más, y en cuantas de esas veces hay una peana de por medio. La Entrada de Jesús en Jerusalén es el ejemplo más claro.

Conexión cofrade también nos acerca a dos de las tallas protagonistas de esta noche de Viernes de Dolores; el Ecce Homo del Portillo, y que  Antonio Olmo relaciona su autoría con el Cristo atado a la Columna del ayuntamiento que es de comienzos del siglo XVII,  y la imagen de Jesús Nazareno, conocida como de Mayordomía o de los Mayordomos, obra de Tomás Llovet de 1825. Interesantes explicaciones las que nos ofrecen para ir con ganas a los respectivos viacrucis de la Oración en el Huerto y los Nazarenos.

Y es que como escribiéramos en esta misma carta del año pasado, es noche de tallas excepcionales. Como la del Cristo del Honor y del Servicio de finales del siglo XVII que procesiona hoy con la Crucifixión. Ya lo dice Francho Almau hablando del Ecce Homo en ese mismo capítulo. Con el afán que tenemos de comprar, anda que no hay cristos y vírgenes por doquier.

Tarde noche también con el Cristo del Viacrucis o de los Milagros de la Cárcel de finales del XV en el viacrucis de la Sangre de Cristo en San Cayetano, con el Cristo del Refugio con la Piedad dentro de la basílica del Pilar, con el Cristo de la Buena Muerte con el Descendimiento en el Colegio de El Salvador, también con la Resurrección en Agustinos, el gran Calvario de Navarro Arteaga en el mencionado viacrucis de los Trinitarios en la parroquia de San Valero o la presencia de la bella talla de Nuestra Señora de los Dolores (finales del siglo XVIII-comienzos del siglo XIX) en el final del septenario de la Congregación de Esclavas en San Pablo. No confundir con la imagen titular, aquella es la que se venera en la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en la girola de San Pablo.

Súmale la presencia de la Dolorosa de la Hermandad de San Joaquín en su fiesta principal y  habremos dispuesto de un digno catálogo escultórico al servicio de nuestras devociones.

 


 

martes, 24 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-XI: Música que es litúrgia


Aunque la Cuaresma no concluye hasta el Jueves Santo, el “cuaresmeo” va llegando a su fin. Siempre ávidos de que el calendario se llene de todo tipo de actos de “cultura cofrade” a los que acudir, a uno le queda la sensación de que este 2026 ha sido más parco en citas deseadas, dejando demasiados huecos en la agenda.

Luego te pones a repasar, y solo viendo las publicaciones y folletos que has acumulado en el escritorio, ves que la cosecha no ha sido tan escasa como parecía, aunque sí más dispersa.

Hemos tenido nuestra dosis de conferencias, desde aquella dedicada a Carlos Palao, celebrando los aniversarios del Prendimiento, a las realizadas en las jornadas de la Junta Coordinadora. También unos cuantos conciertos, y no nos podemos quejar de presentaciones de publicaciones con el Cuadernos de Investigación Tercerol, que llega a su número 21 y las revistas Ziudad Cofrade en su tercera año y Semana Santa de Zaragoza que alcanza ya las 26 ediciones. Sin olvidarnos del álbum de cromos, todo un fenómeno social a escala cofrade.

Pero si hasta hemos tenido la bendición de un nuevo paso de misterio, el del “enclavamiento” por parte de la cofradía de la Crucifixión. El acto más importante de los acontecidos en esta Cuaresma, como ya pasó en los últimos años con las presentaciones de pasos en “la Verónica” y en “la Columna”. Una “puesta de largo” que tiene tanto de celebración como de reafirmación de cofradía, con una dimensión artística donde se nos explica el proceso creativo y el significado estético del conjunto, y una dimensión cultural que contextualiza el paso dentro de la tradición, la historia de la cofradía y, en general, de la Semana Santa de la ciudad.

Hemos calificado la oferta como dispersa, tal vez por que nos ha faltado una exposición de referencia a la que acudir de vez en cuando, a pesar del buen número de aniversarios que acontecen. A última hora llega la noticia de que La Asociación y Colegio Profesional de Periodistas de Aragón ha inaugurado la exposición La mirada rompedora de José Antonio Duce: medio siglo de Semana Santa zaragozana”, que reúne una selección de 15 fotografías, con diversas técnicas y enfoques, realizada por el propio artista. Se podrá visitar hasta el 21 de abril, en horario de lunes a viernes de 10 a 14 horas. Lunes y miércoles, también de 17 a 19 horas en la sede de la Asociación de Periodistas en la calle Cinco de Marzo. Duce fue el autor de los carteles de los años 1974,1982, y 1983, además de portada de muchos suplementos de Semana Santa en el Heraldo de Aragón.

Y también, en el último momento hemos tenido la presentación del libro La música en la Semana Santa de Zaragoza durante el siglo XVIII y hasta los Sitios. Una nueva publicación de Carlos González Martínez que vive este 2026 en un estado de fecunda intensidad, encadenando publicaciones y artículos con oficio y pasión. Al menos, en lo concerniente a nuestra ciudad y de Semana Santa, encontramos artículos suyos en el Tercerol nº 21 y en la revista Ziudad Cofrade; y ahora en este libro. Investigaciones cuyos descubrimientos no se quedan en el papel, en la partitura en estos casossino que muchos de ellos se materializan y se oyen en nuestras procesiones.

El libro ha sido publicado por Rolde de Estudios Aragoneses dentro de su colección Cuadernos de Cultura Aragonesa, y desarrolla y completa el capítulo que ya dedicó a este periodo en La Música en la Semana Santa de Zaragoza, publicado en 2020 por la Asociación para el Estudio de la Semana Santa.

Y así, este libro ahonda en sus últimas  investigaciones en el Archivo de Música de las Catedrales de Zaragoza, que conserva buena parte de la producción local de los maestros de capilla zaragozanos, como  en bibliotecas y archivos catedralicios, parroquiales o pertenecientes a diferentes congregaciones y hermandades, contextualizando un buen número de obras compuestas para el entorno de la Semana o conocer las funciones promovidas por congregaciones y hermandades en iglesias, monasterios y conventos de la ciudad.

Se presentó el lunes 23 de marzo  en la iglesia de San Pablo de Zaragoza con un pequeño concierto. El órgano de San Pablo, con Luis Antonio González Marín desde la consola, alternando manuales y pedalero mientras moldea el sonido con los registros, lo invade todo. Las notas se expanden por las naves y nos envuelven a los presentes, sentados frente al coro, en una atmósfera densa, profunda y casi fuera del tiempo.

Y para terminar los Ministriles de Zaragoza, llenan el espacio de una conversación donde los metales dialogan con precisión, en la que se percibe tanto la maestría de los intérpretes como la textura sonora de épocas pasadas, recuperando alguna de las composiciones  más antiguas de la Semana Santa zaragozana, entre otras, el uso de la "música sordina".

Una buena forma de poner el punto final a este “cuaresmeo 2026” y enfilar la inminente llegada del Viernes de Dolores.




 

jueves, 19 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-X: El sayón

 



Más de una carta hemos dedicado al papel que juegan “los actores de reparto” (para nada lo son) que aparecen en los pasos entre protagonistas divinos y santos. Figuras que se muestran sin potencias, ráfagas, nimbo discoidal, diademas o coronas. Y entre ellas distinguimos los que representan la humanidad y la bondad (el Cirineo, la Verónica, Nicodemo…) y los que actúan con maldad. Con la llegada del nuevo paso del “enclavamiento” a las procesiones de la Crucifixión, la figura del “sayón” adquiere una mayor atención al convertirse en este paso en el único protagonista de la escena (de momento) junto a Jesucristo.

No se si te pasará a ti, pero el sustantivo “sayón” solo lo leo y oigo entre la palabrería de “semanasanta”, cuando su significado, para el diccionario, es de uso general: “verdugo, persona encargada de ejecutar a los condenados a muerte”, sin hacer referencias a la Semana Santa salvo en la acepción “cofrade que va en las procesiones de Semana Santa vestido con una túnica larga”

Entre el vocabulario cofrade sin embargo un sayón es la figura que aparece en los pasos más dramáticos representando a los verdugos o ayudantes encargados de ejecutar la condena de Jesucristo. Son figuras con presencia frecuente en escenas de la flagelación o la crucifixión. Y entre los pasos zaragozanos encontramos tres entre los pasos de la Columna, uno en la Coronación de Espinas, otro en las Siete Palabras y ahora en este nuevo paso de la crucifixión. El que encabezaba la Caída de la cofradía de Jesús Camino del Calvario se perdió.

Estos personajes simbolizan la violencia y el sufrimiento infligido a Jesús durante su camino hacia la cruz. La burla y la crueldad de los sayones nos muestran hasta dónde puede llegar el ser humano cuando pierde la compasión y deshumaniza, y su presencia es fundamental para entender el dramatismo y la narrativa de los pasos.

Así aparecen con expresiones exageradas con gestos duros o incluso grotescos, el ejemplo más evidente es el que vemos en las procesiones de la Columna en el paso de la condena de Jesús a los azotes” de Martín Nieto. O con actitudes de burla, también en otro paso de la Columna, el de la Flagelación, o como el que aparece en la Coronación de Espinas.

No es el caso de nuestro protagonista en el “enclavamiento” de Ángel Luis Tejera que, al igual que el sayón de la Quinta Palabra, aparece ejecutando su cometido con frialdad, incluso con indiferencia.

Estas representaciones buscan acentuar el contraste entre la crueldad humana, la tensión del misterio y la serenidad de Cristo.  Ayudan a narrar visualmente los episodios de la Pasión y aportan ese fuerte componente teatral tan del uso del barroco, por eso aparecen con gestos exagerados o caricaturescos, aunque en esto difícil ganar a los romanos de la “Coronación”.

Antes hemos mencionado el paso de la Caída, cuya composición, con el sayón perdido, era similar al Camino del Calvario de Valladolid, obra de Gregorio Fernández. En este paso castellanos aparece uno de los sayones más famosos de la historia de la imaginería pasional, el conocido como “de la trompeta”, quien con el gesto de tocar la trompeta quiere anunciar el camino al Calvario. Leete el artículo de Carlos González en Ziudad Cofrade nº 3 y sabrás más de él. Y ya que hablamos de Carlos; nuevo presentación de libro sobre música y Semana Santa para el lunes 23 en San Pablo

 Bienvenida al nuevo paso, del que esperamos hacer protagonista en la carta del Jueves Santo.

 

 

 

martes, 17 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-IX: Un nuevo paso; el enclavamiento




Lo habíamos oído hace años pero se nos había olvidado, y así, al conocer que la Cofradía de la Crucifixión del Señor y de la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís presenta un nuevo paso, lo vivimos ilusionados, como nos pasó hace tres años con el paso de la Verónica, como algo más que una novedad para este 2026.

Un nuevo paso son palabras mayores. No es un nuevo atributo ni un adorno, es hablar de mucho más que la creación de una obra material, aunque sea una obra de arte. Supone cambiar la fisonomía del cortejo de una cofradía; cambiar su estética y el sentir hacia una advocación. Y también supone demostrar que la historia continúa gracias a todos aquellos que han mantenido una cofradía que celebra sus 75 años de fundación. Todo un compromiso con el pasado y una apuesta por el futuro que tiene que generar nuevas ilusiones entre los cofrades de Torrero. La bendición este sábado 14 de marzo del paso del Enclavamiento, que es el misterio que representa, no es solo la presentación en sociedad de un nuevo misterio titular, sino el inicio de una nueva etapa para la Cofradía de la Crucifixión y simboliza su capacidad para mantenerse, que no es poco, y seguir creciendo. Un nuevo aso además que influye en el discurrir del Santo Entierro.

Como nos ha pasado en otras ocasiones, saber que la llegada de un nuevo paso puede suponer relegar de las procesiones a uno con 185 años de historia y de un escultor aragonés, provoca cierto sabor agridulce. Vamos a compensarlo, al menos, sabiendo que el nuevo paso titular de la Crucifixión viene a dar solución a cierta incoherencia en el relato de la Pasión zaragozana, pues no había una correspondencia entre el nombre de la cofradía y lo que se desarrollaba en el paso que consiguieron en su día del patrimonio de la Sangre de Cristo,  que les hacía ir en el Santo Entierro entre la cofradía del Silencio y el Descendimiento, cuando su sitio, el de la crucifixión, que va a ser el actual, les coloca entre la Hermandad de Cristo Despojado y la cofradía de la Exaltación.

Y es que el paso titular desde su fundación en 1952 era “El Calvario”, también conocido como “la Lanzada”, realizado en 1841 por el bilbilitano José Alegre. Representa el monte Calvario con los tres crucificados; en el centro Jesucristo y a ambos lados los dos ladrones. Bajo la Cruz de Cristo María y San Juan y frente a ellos, la figura de Longinos, sobre un caballo blanco en el momento de dar la lanzada a Cristo.  Un paso de factura sencilla, pero con una puesta en escena espectacular. En torno a este paso se fundó las Siete Palabras, siendo el titular hasta 1949, y que siguió procesionando hasta el nacimiento de la Crucifixión. De José Alegre es también “el Prendimiento” (1847) y “el Descendimiento” (1848). Una pena seguir perdiendo pasos históricos. Al menos esperemos verlo, si se hace realidad, en el futuro museo.

Como espectacular será este paso del “enclavamiento” cuando esté concluido. De momento, tan solo cuenta con la figura de Cristo siendo crucificado por un sayón, pero el resultado final será con tres figuras más. Otra buena noticia es que el paso saldrá desde dentro de la iglesia de San Antonio, algo que no ocurría con "la Lanzada" cuyas dimensiones no lo permitían, teniendo que iniciar la procesión esperando en los arcos de entrada. Parece una obviedad pero, en pleno 2026, hay quien no mide las puertas, ni en anchuras ni en alturas.

No es un misterio muy desarrollado en “semana santas” de otras localidades. Tal vez por ser una iconografía difícil de componer, sobre todo porque Cristo aparece tumbado o ligeramente inclinado para poder ser apreciado a pie de calle.  Lo encontramos en Huesca, Campo de Criptana, Astorga, Tomelloso, Badalona, Valls, Archena, Alzira y Carcaixent, pasos todos del siglo XX, y el hermoso paso de la crucifixión de Zamora de 1885 obra de Ramón Álvarez de Moretón. Siempre a mano cofradiasyhermandades.es para resolver cualquier duda e ilustrarnos con lo que no manejamos. 

Su autor es Ángel Luis Tejera, imaginero sevillano cuya obra sigue fielmente los cánones del neobarroco sevillano, y del que ya conocíamos la Virgen de los Ángeles en su Tristeza para esta misma cofradía.

Para concluir esta carta, me sale la vena Juan Carlos Peralta en sus artículos para Tercerol y resumir en cifras el patrimonio actual de nuestros pasos. Si procesionaran todos juntos en el Santo Entierro, hoy en día una autentica quimera, los números nos dicen que  la colección de pasos de la Sangre de Cristo del siglo XIX solo representan el 15,38%, y que los realizados por las cofradías en el siglo XXI ya alcanzan el 30,76%, justo el doble. Son mayoría los pasos del siglo XX con un 36,53% y los anteriores al siglo XIX alcanzan una nada desdeñable cifra de 17,30%.





 

viernes, 13 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-VIII: Guiando a los más pequeños


En la línea de la anterior carta, del legado que decimos debemos transmitir de generación en generación, hay que reconocer y valorar la dedicación que este año está ofreciendo la Junta Coordinadora en la atención a los niños: el álbum de cromos (que levanta fervor también entre jóvenes y adultos), los talleres en el Ámbito Cultural y la nueva guía infantil, proyectada a su vez en un amplio desplegable en la página web. Al margen de lo que haga cada cofradía, es importante que en conjunto se programen más cosas que la exaltación infantil, ya de por si importante.

La guía, desarrollada por Alberto Bueso, recoge el testigo de aquella que ya se hiciera e2009 diseñada por la recordada Ruth Fau. Ahora, las ilustraciones han sido generadas por inteligencia artificial que han transformado fotografías originales de las procesiones en dibujos para que resulten más atractivos a los más pequeños pero conservando la fidelidad de los hábitos, los pasos, instrumentos y lugares emblemáticos de Zaragoza.

32 páginas a color que combinan información con actividades con la intención de transmitir la tradición de la Semana Santa a las nuevas generaciones y ayudar a que los niños comprendan su valor cultural, histórico y religioso. Fue un buen regalo a todos los participantes de la exaltación infantil del sábado pasado, y si aún quedan la facilitan en la Oficina de Turismo de la plaza del Pilar.

La transmisión de cualquier tradición depende en gran medida en la capacidad que tenga cada generación para compartirla con la siguiente. La implicación de los niños resulta clave para garantizar su continuidad. Por ello, las acciones divulgativas dirigidas a los más pequeños desempeñan un papel fundamental. No podemos pensar que los niños absorben solo por estar presentes. Sin una explicación adecuada, un ensayo de tambores puede convertirse en una actividad extraescolar más, y una procesión en un espectáculo vacío. Para que el significado de las cofradías y las procesiones perduren con sentido y respeto, es fundamental acercarlas a los niños mediante acciones formativas y divulgativas.  Educar a los más pequeños en el significado y los valores de estas celebraciones no solo preserva la tradición, sino que se convierta en un valor que perdurará y fortalecerá la identidad y el vínculo entre generaciones

Las procesiones de Semana Santa no necesitan ser “modernizadas” para atraer a los jóvenes. Lo que necesitan es ser explicadas, empezando por el relato del evangelio, ausente de las aulas, muchas veces de casa y a veces incluso de las catequesis. Y luego continuar con el resto de las expresiones culturales que se reúnen en una procesión y en la liturgia de las cofradías: historia, hábitos, arte, música, tambores, instrumentos, simbolismo y participación comunitaria. Demasiados elementos tal vez que necesitan que se les explique de forma adaptada a su edad.

Cuando un niño conoce a su cofradía y a las otras, entiende y ama su procesión, sentamos las bases para que recoja el legado en edad adulta y pueda seguir siendo una pieza en la transmisión de esta emoción colectiva que tanto nos define. Cuando un niño identifica a las cofradías qué se usan capirotes de las que llevan terceroles, comprende el porqué de la Congregación de Esclavas, la importancia del Santo Entierro en nuestras cofradías, aprende qué representa cada paso, que transmite cada apóstol en la Santa Cena, ve todo lo que ocurre en el del Prendimiento, identifica a los personajes secundarios camino del Calvario o en el Gólgota...  se convierte en heredero activo.

No es “añadir un extra infantil” por satisfacer o una extraescolar que decíamos antes, aunque a veces en el recorrido de algunos niños, más que por la cofradía, por las secciones de instrumentos, es lo que ha sido. Es cumplir con la responsabilidad que nos legaron a nosotros. La Semana Santa se hereda y la mejor forma de heredarla es transmitirla bien a quienes serán sus futuros guardianes. Porque esto no ha empezado cuando hemos llegado nosotros, y esto nos obliga, no solo a formar, sino a ser ejemplo para los que vendrán como lo fueron con nosotros. 

 


 

martes, 10 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-VII: De generación en generación




Leo en la prensa unas declaraciones de Jesús García Belenguer en el día de la exaltación de los instrumentos tradicionales diciendo como con el “se comparte un legado que ha ido creciendo de generación en generación manteniendo vivo el latido de la Semana Santa zaragozana”. Y Jesús, de legados que se transmiten de generación en generación sabe mucho, siendo de una hermandad documentada desde el siglo XIII y a la que su familia pertenece desde 1820; una saga con seis generaciones de cofrades.

Estos días nos han llegado a algunos unas instantáneas (como se decía entonces) de 1973 donde los protagonistas celebraban el primer concurso con una comida en la Posada de las Almas. Los trajes, pero también los polos en los más jóvenes, las gafas, los peinados y los bigotes hablan claramente de otra época, con ese aire solemne que tenían las fotografías de entonces cuando cada disparo era importante y nadie quería estropearlo moviéndose. No había disparos infinitos como hoy. Cada foto era un momento casi solemne, algo que debía durar. Y así, décadas después, sigue siendo recuerdo de una celebración, de una hermandad y de un momento que nos llega a nosotros.

Entonces las fotografías no eran como ahora cuando se deja constancia de todo. Las fotos se reservaban para momentos que lo merecieran, en espera de que salieran bien enfocadas y con la iluminación correcta. Por eso, fotos de cofrades en grupo, a los que puedes reconocer por ir sin la cara cubierta, cuantas más décadas atrás nos vayamos, menos vamos a encontrar, y las que encontramos más valor les damos. Nuestras cofradías de penitenciales, salvo la Congregación de Esclavas o la Esclavitud de Jesús Nazareno que por historia podrían, no pueden contar tantas generaciones como la familia García Belenguer, pero todo se andará. En esta foto de 1973 ya vemos a bisabuelos, abuelos y padres de actuales cofrades, algunos incluso, abuelos y padres con nietos e hijos que como ellos han ganado el concurso.

Veinte años después, en 1993, en el mismo lugar y por el mismo motivo la fotografía se repetía, como reincidían presencia alguno de los protagonistas. Habrá quien tenga fotos con sus abuelos, padres y madres todos vestidos de cofrades, pero como nos gustan las fotos corales del pasado. Tienen un interés compartido.  

Legados que se transmiten de generación en generación. Si esto ocurre celebrando lo menos importante de lo menos importante, la de historias, momentos vivencias, recuerdos y personajes que estaremos legando para el futuro en este afán que tenemos por plasmar todo lo que disfrutamos.




 

viernes, 6 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-VI: Más allá de la procesión

 


Parecía que no iba a haber en esta Cuaresma una carta bibliográfica, que son las que más nos gustan, pero aquí la tenemos.

En poco más de tres semanas tendremos procesiones en la calle. Miles de personas se fijarán en los capirotes, contemplaran los pasos, los estandartes y atributos y se dejarán llevar por tambores y bombos, con la música y el ambiente de la Semana Santa.

Quienes formamos parte de este mundo sabemos que es mucho más que unas procesiones. Hay tradición, hermandad, una manera muy particular de vivir el Evangelio en la calle pero también fe. Sin embargo, no siempre nos detenemos a reflexionar sobre todo lo que hay detrás de ese universo que tanto significa para nosotros. Ni somos capaces de trasladar  a todo el mundo qué significa realmente todo lo que mostramos. ¿Qué hay detrás de una procesión? ¿Qué sentido tiene la devoción, los símbolos, los silencios, redobles y las tradiciones que forman parte de una procesión?

El libro “Más allá de la procesión: Teología Cofrade”, editado por Bernardino Lumbreras, propone precisamente detenernos un momento y mirar la Semana Santa con más profundidad, descubriendo la dimensión espiritual y teológica que sostiene todo esto que tantas personas sentimos como propio.

Si en la carta anterior nos felicitábamos porque nuestras cofradías cuentan con jóvenes dispuestos a la investigación y estudio que fortalecen nuestras raíces, y que son herederos de otros que pusieron las bases para ello, con Bernardino ocurre lo mismo; es una suerte contar con él en nuestras filas, en nuestra Semana Santa, en nuestra diócesis, y haber disfrutado de sus escritos en revistas cofrades y programas de Semana Santa, de sus ponencias, conversaciones predicaciones y momentos de formación a lo largo de muchos años. Y parte de todo esto ha quedado recogido en este libro.

Bernardino nos invita a ir más allá de la contemplación externa de la Semana Santa para reflexionar sobre el sentido religioso y teológico que sustenta la vida de las cofradías con una mirada profunda sobre la religiosidad popular, mostrando cómo las cofradías no son solo custodias de patrimonio o tradiciones, sino también espacios de vivencia de la fe y de evangelización.

Los textos nos  puede ayudar a comprender mejor la relación entre liturgia, devoción popular, cultura y teología. Un diálogo enriquecedor entre la tradición cofrade, desde un cofrade de larga trayectoria, con más de 55 años de pertenencia a la Dolorosa, y la reflexión teológica contemporánea.

Para quienes viven intensamente la Semana Santa, este libro supone una oportunidad de redescubrir el verdadero sentido de muchas prácticas que, con el paso del tiempo, corren el riesgo de quedarse solo en lo estético o lo costumbrista. Y Bernardino siempre ha puesto mucho empeño en que esto no sea así. A veces incluso pensado que predica en el desierto y visión pesimista del resultado de sus empeños. Que e las cofradías tienen, o al menos deberían tener, tanta importancia espiritual y cultural en nuestra ciudad.

“Más allá de la procesión: Teología Cofrade”, como lo fue en su día “Cartas a un cofrade” de Luis Gracia Lagarda, resulta muy recomendable para cofrades, estudiosos de la religiosidad popular y para cualquier persona interesada en comprender la profundidad espiritual que hay detrás de las procesiones. El libro se convierte en una invitación a mirar la Semana Santa con otros ojos: los de la fe, la reflexión y la tradición viva. Porque, como bien sugiere el título, lo importante empieza precisamente “más allá de la procesión”.

martes, 3 de marzo de 2026

CARTAS COFRADES 2026-V: Investigan y publican


Bajo el título “El fenómeno hispalense en la Semana Santa española” aparece en el recientemente presentado Tercerol nº 21 un trabajo de Enrique Guevara. En el desarrolla que, si bien en España no existe un único patrón para la celebración de la Semana Santa, en la era de la globalización no se puede ocultar la “sevillanización” en muchos sentidos, especialmente estéticos, extendida por todas las regiones, de la forma de entender y expresar esta fiesta.

Esto lo conocemos en Zaragoza, no lo podemos obviar. Incluso desde antes del nacimiento de las modernas cofradías. Pero no quita que la Semana Santa de Zaragoza conserve unas raíces muy profundas y propias, con una tradición que no es una simple imitación, sino una expresión histórica y cultural con identidad propia. Queda claramente reflejado en distintos estudios y trabajos desarrollados en los “Cuadernos de Investigación” a lo largo de más de 25 años, y por otras publicaciones, incluso con anterioridad al trabajo de la Asociación para el Estudio de Semana Santa.

Y en los escasos días que llevamos de Cuaresma, con la presentación de la revista “Ziudad Cofrade” en su número 3, y con el mencionado Tercerol, hay quien sigue construyendo cimientos para reafirmar esas raíces.   

Ya lo decía el editorial de la revista, que quieren “… formar parte de los hitos de esta Semana Santa, redescubriendo y recuperando otros hitos e historias”. Ya lo están haciendo desde el momento que dejan impreso negro sobre blanco entrevistas a cofrades, actos de un pasado cercano o sobre cofradías desaparecidas entre otros contenidos de este número.

Y entre estas cosas, dos con la misma firma de quienes también fueron protagonistas en la presentación del Tercerol nº 21, Antonio Olmo y Carlos González, los Rincón y García de Paso del siglo  XXI. De ellos y sus trabajos ya se han hecho eco alguna que otra “entrecomillada”. Sobran los motivos. Los dos siguen “excavando” y sacando a la luz esos hitos que fortalecen nuestra propia personalidad.

En “Ziudad Cofrade” Antonio Olmo desarrolla un artículo sobre la Semana Santa de Zaragoza de hace 400 años recorriendo las procesiones acontecidas en 1626. Llama la atención como el Martes Santo era un día en el que apenas había procesiones en España y sin embargo aquí, la Venerable Orden Tercera realizaba un viacrucis que ya era conocido como la procesión de los terceroles. O como la Sangre de Cristo también realizaba un viacrucis el Jueves Santo dejando el Santo Entierro para el Sábado. Recordamos como este trabajo arranca de su libro "La Semana Santa de Zaragoza en la Edad Moderna", publicado por la Asociación para el Estudio de la Semana Santa donde Antonio investiga los orígenes de las primeras cofradías penitenciales zaragozanas analizando documentos inéditos hasta ahora.

Carlos González escribe en la misma revista sobre “La música y los instrumentos de la Pasión”, artículo que cita investigaciones de Antonio y que enlaza con el trabajo presentado en Tercerol titulado “Música inédita para la Semana Santa de Zaragoza". Hallada la composición más antigua para la procesión del Santo Entierro”. Tal composición es el “Motete a 4 para el Monumento y para la procesión del Viernes Santo en San Francisco”. Carlos la encuentra en un recopilatorio del XIX en el Archivo de Música de las Catedrales de Zaragoza, pero las características compositivas y formales de la obra le llevan a datarla en el siglo XVII, tratándose de la pieza musical más antigua destinada a acompañar la procesión del Santo Entierro conocida hasta la fecha.

Y como la actividad de Carlos va más allá de la investigación, y siendo músico y cofrade, ha recuperado la obra  para ser interpretada por los Ministriles de Zaragoza desde 2023 en la salida del Cristo de la Cama en la procesión del Santo Entierro.

Fue un placer escuchar a los dos en la presentación del Tercerol en los locales de la parroquia de San Miguel; Antonio esbozando los trabajos del nuevo número, Carlos  disertando sobre su investigación, ambos sin apoyarse en lectura o power point, enganchando a todos los presentes y con ganas de seguir aprendiendo.

Podemos sentirnos afortunados de contar con ambos en nuestra Semana Santa. Su presencia es un auténtico valor añadido para la de esta ciudad.