miércoles, 23 de abril de 2025

POR ARAGÓN: Orós bajo y la iglesia de Santa Eulalia

























Oros Bajo es un pequeño núcleo rural en el municipio de Biescas, en la cabecera del  valle de Tena, que conserva intacta la esencia de los pueblos pirenaicos: casas de piedra con tejados de losa, huertos cuidados con mimo y un silencio solo roto por el rumor de las fuentes y del rio que desciende por el barranco desde la cercana

Por eso, el conjunto arquitectónico pirenaico y la magnífica cascada que se erige dentro del cañón por el que discurre el Barranco d'os Lucás son dos de los atractivos del núcleo. Y entre ese conjunto arquitectónico aparece, casi mimetizada con el paisaje y las casas del caserío, la pequeña iglesia de Santa Eulalia, un templo que resume la sobriedad y la espiritualidad del arte románico rural en el Pirineo aragonés.

Situada en un entorno de postal, rodeada de prados verdes y con las montañas del Pirineo como telón de fondo, esta iglesia románica sorprende por su sobria elegancia. Su origen se remonta al siglo XII, aunque ha sufrido algunas reformas a lo largo del tiempo. La planta es muy simple: una nave única que culmina en un ábside semicircular, como es característico del románico. Los muros son de piedra tosca, perfectamente ensamblada, y la cubierta de losa refuerza ese aire austero y auténtico. Nada en ella busca la grandiosidad, pero todo transmite armonía y equilibrio.

La torre campanario, de estructura robusta y líneas sobrias, se alza a los pies de la iglesia, como un vigía que desde hace siglos observa el paso del tiempo y protege el pequeño núcleo de Oros Bajo.

Forma parte de las Iglesias de Serrablo, conjunto de 14 templos construidos entre mitad del siglo X y mediados del XI. Estos templos son de las iglesias cristianas más antiguas que se conservan en España

Santa Eulalia es un ejemplo claro de cómo la arquitectura, sin necesidad de artificios, puede expresar la fe, la identidad y la historia de un lugar. En su sencillez reside su belleza.


 

EL SANTO DEL DÍA: San Jorge

 

Retablo de la ermita de San Jorge en Huesca


La historia, mito o milagro, nos lleva a la Batalla de Alcoraz, en 1096. Allí, las tropas del rey Pedro I luchaban por conquistar Huesca a los musulmanes. Y fue entonces, dicen, cuando San Jorge descendió del cielo, montado en su caballo blanco, blandiendo una lanza, para inclinar la suerte hacia el bando cristiano. Aquel gesto celestial no solo decidió un combate: selló una alianza entre Aragón y su nuevo protector.

Este hecho fue interpretado como una señal divina, y San Jorge pasó a ser venerado como protector del reino. A partir de entonces, su figura se incorporó al santoral aragonés como símbolo de lucha, fe y victoria, y con el tiempo se convirtió en patrón oficial de Aragón.

Desde entonces, San Jorge es mucho más que un santo. Es el espíritu de una tierra que sabe resistir, que no rebla. Y es que San Jorge, con su iconografía de caballero enfrentándose al dragón, representa también esa eterna lucha contra lo que amenaza con devorarlo todo.

San Jorge es una de las leyendas cristianas más universales y la devoción por San Jorge tiene siglos de antigüedad y se mantiene viva tanto en lo religioso como en lo simbólico. San Jorge es un santo universal, compartido por católicos, ortodoxos, anglicanos e incluso venerado en el islam en algunos. Su figura trasciende religiones y fronteras, y representa algo muy humano: el valor ante el peligro, la fe frente al miedo, y la esperanza frente a la oscuridad.

Aunque su biografía histórica es difusa, su leyenda ha sido adoptada y reinterpretada por muchos países, religiones y tradiciones.

Según la tradición cristiana, un soldado romano de origen capadocio, que vivió entre los siglos III y IV. Sirvió en el ejército del emperador Diocleciano, pero fue martirizado y ejecutado por negarse a renunciar a su fe cristiana. Su martirio habría ocurrido hacia el año 303. La Iglesia lo veneró como mártir desde muy temprano, y su culto se difundió por Oriente Medio y Europa.

La historia más conocida, la que lo hizo célebre universalmente, es la leyenda del dragón, popularizada en la Edad Media, especialmente a través de la "Leyenda dorada" de Jacobo de la Vorágine. En una ciudad llamada Silca, en Libia, un dragón aterrorizaba a sus habitantes. Para calmarlo, le ofrecían animales y luego personas, elegidas por sorteo. Un día, le tocó a la hija del rey. En el momento en que iba a ser devorada, apareció San Jorge, que se enfrentó al dragón, lo hirió y lo llevó hasta la ciudad. Allí pidió que todos se convirtieran al cristianismo para acabar con el monstruo, lo que así ocurrió. Luego, mató al dragón con su lanza. Una leyenda que representa la lucha del bien contra el mal, del cristianismo contra el paganismo, y ha sido interpretada también de forma simbólica, psicológica y política a lo largo de los siglos en  Inglaterra, la Corona de Aragón, Georgia, Rusia, Etiopía, Eritrea…..

 


domingo, 20 de abril de 2025

CARTAS COFRADES 2025-XXI: Domino de Resurrección


La procesión de la Hermandad de Cristo Resucitado en 2025 se convirtió, una vez más, en el símbolo de la resurrección y la esperanza en Zaragoza con esta celebración tan especial. Al año que viene cumplirá cincuenta años, por lo que ya es, sin lugar a duda, una de las más significativas de la Semana Santa zaragozana.

El ambiente estaba lleno de expectación desde la salida a las 11,15 horas de la Virgen de la Esperanza de San Cayetano, símbolo del sepulcro cofrade zaragozano. Marcha solemne, luminosa. Las túnicas blancas de los cofrades brillan al sol como símbolo de renacer. Expectación de cientos y cientos de personas en su discurrir hasta la plaza del Pilar hacia el Encuentro Glorioso con Cristo Resucitado.

Bombos y tambores, que días atrás rompieron el silencio con estruendo de dolor, suenan hoy con un pulso diferente, más sereno, como quien aún recuerda la pena pero elige la alegría.

Decíamos que cercana a cumplir el cincuentenario de su celebración, se ha ganado el derecho a ser una de las procesiones más significativas. Por el día, por lo que representa, por lo que se celebra y como se celebra. Caras descubiertas, claveles blancos, mantillas blancas, jotas…. Comentamos el jueves el estreno de hachas nuevas, que aún adquieren mayor valor en la procesión de hoy al poder colocar en ellas el tradicional clavel que siempre han portado los hermanos.

La procesión de la Hermandad de Cristo Resucitado es una muestra de devoción y compromiso con la tradición. Al final del recorrido, de vuelta a su sede en el colegio de los Agustinos, oración y despedida. Los tambores, bombos, cornetas resuenan con fuerza, hasta que se hace el silencio y su eco se va desvaneciendo, invitándonos a volver el año que viene.

Y como vino, otra Semana Santa que se nos va. Volveremos por las calles andadas a revivir la Pasión, a caminar de nuevo entre capirotes y terceroles, sombras y luces, carrozas y peanas, en esos días que lo transforma todo.

 

 

 

 


 

sábado, 19 de abril de 2025

CARTAS COFRADES 2025-XX: Sábado Santo



¡Qué lástima! La lluvia, que habíamos podido sortear desde el pregón a lo largo de la Semana, obligó ayer a suspender la procesión de la Soledad de la Hermandad de San Joaquín, y en este Sábado Santo ha obligado a cambiar los planes en la Soledad de la Congregación de Esclavas.

La lluvia comenzó a caer con fuerza poco antes de las once de la mañana, y no hubo más remedio que suspender la salida de la carroza; no bastaba con proteger la imagen de la Virgen como se hizo ayer para el Santo Entierro.  Talla que se sigue atribuyendo al escultor Carlos Palao Ortubia, fechándola en el año 1867, por lo que o no es de Carlos Palao, o no es de ese año, dado que nació solo diez años antes. Un enigma por resolver.

El doblar de las campanas abrían el camino de las Esclavas salieron con el estandarte protegido para el agua. Caminaron bajo la lluvia hasta San Cayetano para rendir homenaje al Cristo de la Cama. Como siempre, sin boato, pero cargado de sentido; incluso bajo la lluvia, se sigue caminando. De una manera más humilde, más íntima. Con las esclavas siempre entendemos que no se trata solo de pasos, cornetas y tambores, sino del compromiso silencioso con lo que creemos. Una procesión que través del silencio y el luto y más allá de lo estético, siempre nos transmite una espiritualidad profunda y serena. Mujeres de varias generaciones que con dignidad mantienen viva una tradición que ha resistido el paso del tiempo, los cambios sociales y, como en este 2025 también las inclemencias del tiempo.

Con ellas entramos en San Cayetano para rendir ofrenda al  Cristo de la Cama, presente este año tan solo a los pies de la Dolorosa, creando una estampa solemne y sobria, alejada de la teatralidad de otros años. La Congregación, en vez de tomar la dirección del Convento de la Resurrección, retorna a San Pablo donde se realiza el acto de la Soledad, dejando paso al resto de cofradías que a lo largo de todo el día acudirán no solo a hacer acto de presencia, sino para meditar sobre el sacrificio de Cristo y prepararse para la celebración de la Resurrección en la noche del Sábado Santo. Sale la comitiva de las cofradías, bajo la dirección de la Hermandad de Cristo Resucitado, hacía la Vigilia Pascual en la Basílica del Pilar. Se cierra San Cayetano, se cierra el sepulcro hasta que mañana salga de allí la Virgen de la Esperanza anunciando que Cristo ya no está, que ha resucitado.

 


CARTAS COFRADES 2025-XIX: Viernes Santo

Con todo lo que ofrece el Jueves Santo, para muchos zaragozanos, el Viernes Santo es el día de la procesión; la de "los tambores" por la mañana" para algunos, la del Santo Entierro para otros. Es un buen día para "bajar a Zaragoza", o para venir a conocerla si eres de fuera, porque te llevarás la esencia de nuestra Semana Santa. Y con todas la iglesias abiertas, como procede en un Viernes Santo, día de oración y recogimiento por la muerte de Cristo. Si no eres de estos, al menos disfrutas del arte.

Los "monumentos" ya no son lo que eran tras el Concilio Vaticano II, pero la costumbre de visitarlos no se pierde como gesto de acompañamiento y adoración a Jesús en su Pasión. Y así te encuentras personas velando y orando, entre el trajín de gente que sigue entrando a las iglesias con el máximo respeto. Y si solo entras por curiosidad o porque eres turista, un buen día para hacerlo, todas abiertas, incluso la Seo, y sin horarios. A magníficos templos como San Gil, San Carlos, la Magdalena, el monasterio del Santo Sepulcro y por supuesto la Seo o el Pilar, puedes unir las iglesias con presencia de cofradías como la de la Coronación en el barrio Oliver, San Lamberto en Miralbueno, Santa Gema en Casablanca, Santa Engracia, San Miguel, San Juan de los Panetes, El Carmen, el Portillo, Altabás... Y a estas, las iglesias con cofrades alrededor de sus pasos: el Perpetuo Socorro, Santiago, Santo Tomás, San Pablo, San Felipe, San Nicolás, el convento de Santa Mónica... para terminar en San Cayetano, hoy más que ningún otro día, el meollo cofrade de lo que celebramos.

Ochenta y seis veces siete; nos toca abrir un nuevo libro que nos contará entre muchas otras cosas que las Siete Palabras inició su procesión a las 12 horas desde la iglesia de Santa Isabel de Portugal (vulgo San Cayetano), en una mañana soleada, un día primaveral típico de Zaragoza, con algo de nubosidad y sin lluvias, una humedad relativa del 47% y una temperatura agradable en torno a los 15ºC.. Nada que ver con la de 2024, que ante la amenaza de lluvia intensa se optó por un corto recorrido alternativo y la predicación de la III, IV, V y VI Palabra en la plaza del Pilar. Y con público, mucho público a lo largo del recorrido. Y cofrades, muchos cofrades, pasando con creces los 600, de los cuales muchos más de la mitad eran instrumentos. Por eso, y por las ochenta y seis veces siete, seguirá siendo para muchas generaciones la cofradía de los tambores.

Pero  pesar de la magnífica mañana, ideal para el desarrollo de una procesión, la pregunta insistente del Viernes Santo era si habrá Santo Entierro. 2024 nos dejó sin procesión y las previsiones no eran las mejores; y lo que aún es peor, eran inciertas, de las que hacen dudar y hacen barajar a las cofradías diferentes opciones. Y la duda tardó en despejarse por parte de la Sangre de Cristo, y se hizo a menos de una hora de su inicio. A partir de aquí cada cofradía comienza a decidir como y con que acude a la procesión. Incertidumbre.

Y comienzan a llegar noticias. La Humildad toma la decisión de participar sin la imagen de Jesús de la Humildad y sin instrumentos y la Verónica también anuncia que dejará el paso titular en San Cayetano. Se corre la voz de que el Ecce Homo se lo piensa.. Se inicia la procesión.

El cortejo en su inicio es normal; las primeras cofradías saben que según las previsiones de lluvia, y si no cambian por las condiciones, van a poder recorrer el itinerario sin problemas. Los personajes del Antiguo Testamento, los símbolos alegóricos, la Virgen de la Esperanza de la Resurrección, la Entrada, la Eucaristía...., que gran alegría verla participando con el Cristo del Amor Fraterno en andas, andas que nos apuntan son cedidas por la Pro-Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y Buen Fin y de María Santísima de la Esperanza. El misterio tan importante que representa no puede faltar como ha pasado otros años. 

Aparece la Oración en el Huerto con sus tres pasos y tras ellos el Prendimiento, que optan por hacerlo solo con el paso titular, decisión de lo más acertada dadas las circunstancias. Y tras ellos viene la Humildad con las primeras ausencias de la tarde, como hemos nombrado anteriormente. Tras la Humildad, por el contrario, la Columna con todo, o sea, muchos y con mucho. Con la Coronación comienzan a aparecer los primeros plásticos cubriendo sus dos pasos, y tras ellos el Ecce Homo que sí hace acto de presencia y sin cubrir. Como el Nazareno, como los pasos de la Humillación, como los dos de Jesús camino del Calvario. Aquí es donde deja su hueco el paso de Jesús abrazado a la Cruz y de la Verónica, que si salé con sus tambores. 

La tarde avanza; las previsiones de lluvia se acercan a su hora. Sale la cofradía de la Llegada al Calvario con todo y tras ellos el paso del Despojado protegido por plásticos. Exaltación, Siete Palabras... pero no los pasos del Silencio, que tras estar toda la tarde en la calle Buen Pastor esperando su incorporación, deciden retornar a San Pablo. 

Crucifixión, Descendimiento, Piedad con total normalidad. Aparece el paso de la Dolorosa de la Congregación de Esclavas cubierta con impermeable y tras ella la Dolorosa también con normalidad. Sale el Cristo de la Cama con todos los elementos del cortejo fúnebre, la guardia romana, los Ministriles y la representación de las autoridades de la ciudad.

Toda la procesión en la calle, con alguna ausencia pero con una gran participación y representación de lo que es el Santo Entierro. La lluvia aparece a lo largo del recorrido allá las diez de la noche, nitidamente al principio, intensa en algún breve momento, que obliga a cubrir guiones y algunas imágenes con plásticos y acelerar el ritmo. Ritmo acelerado, en exceso en algunos tramos, que coinciden con los más fríos como son la calle Albareda, Casa Jiménez y Paseo Independencia,  que provocan dejar "descolgado" al Cristo de la Cama y a su séquito. No merece la pena correr en el Santo Entierro, cuando más adelante se termina parando y esperando.

La procesión se ha salvado gracias a que ha terminado antes que nunca, y eso que las cofradías han podido despedir a sus imágenes con sus toques finales. Un cuarto de hora más tarde una lluvia torrencial hubiera provocado lo temido durante todo el día, y que ocasiona la suspensión de la procesión de la Soledad.

Es la tercera vez que la procesión de la Soledad se suspende, como ocurrió en 1990 y en 2009. Decía Heráclito que no entras dos veces en el mismo río. Algo parecido pasa con esta procesión, que el año pasado cumplió 40 años y si solo se ha suspendido tres veces, los cambios de itinerario han sido frecuentes, desde lo primeros que recorría los porches del mercado para dirigirse a San Felipe por la calle Torrenueva, a las tres imágenes y tres pasos distintos utilizados para la procesión.

Nos queda la espera de la Pascua; con toda la incertidumbre de la semana, al menos nos quedamos con que ha sido la única suspensión.