viernes, 5 de diciembre de 2025

CALENDARIO DE ADVIENTO: Ultramarinos de calidad



La Plaza San Felipe en Zaragoza se viste de luces y reflejos que emulan auroras boreales, y el escaparate de Casa Montal brilla como un adorno navideño más. Las luces cálidas se reflejan sobre botellas de vino, frascos de conservas y cajas de embutidos, como un regalo esperando ser elegido.

Dentro, la tienda se transforma en un festín para la vista. Mostradores repletos de quesos, embutidos curados, latas de anchoas selectas y espárragos delicadamente envasados; chocolates finos y mermeladas caseras que en sus frascos parecen pequeñas joyas. Y, por supuesto, estanterías colmadas de vinos, cavas y licores que destilan la promesa de brindis y celebraciones.


jueves, 4 de diciembre de 2025

CALENDARIO DE ADVIENTO: Los polvorones


Para mi vecina Gema el sabor de la Navidad es el del polvorón. Pero no cualquier polvorón, no. No le sirven de marca genérica ni los que vienen en cajas surtidas de supermercado. Ni siquiera los de “La Estepeña”, que están bien buenos.  Solo los Felipe II.

Los familiares están acostumbrados; saben que comprar cualquier otra marca es inútil, un gasto en vano. Solo los Felipe II merecen su atención. Con los años, su devoción se ha convertido en leyenda, en chascarrillo familiarr. Y aunque muchos puedan pensar que es un capricho, para ella es un pequeño ritual de alegría, un momento de felicidad concentrada en azúcar, almendra y nostalgia.

Y este ritual de Gema es casi ceremonial y se inicia cuando las cajas abiertas de los polvorones lucen en los escaparates de la Mantequería Sanz en la calle Madre Vedruna o en la Mantequería Casablanca en la avenida de Valencia. Y allá que va, salvo que tú se los quieras regalar.




 

miércoles, 3 de diciembre de 2025

CALENDARIO DE ADVIENTO: Preparando la mesa de Nochebuena


Hay quien vuelca su espíritu navideño desplegando creatividad en el montaje de grandes "belenes" y otros en el árbol de Navidad. Hay quien pone su objetivo en la decoración de casa o derrochando luminotecnia; en los regalos de Papá Noel o en los Reyes Magos. Para la familia Pardo el espíritu navideño de su casa se ejercita cada año en la mesa de Nochebuena. La mesa para la cena de Nochebuena nunca era igual de un año a otro

Y a estas alturas del mes de diciembre, aunque parezca temprano, en casa de los Pardo se respira ya su particular ilusión. Es el momento de ejercitar la imaginación, de dar rienda suelta a ese espíritu festivo.

Cada año un color distinto es protagonista, convencidos de que el espíritu navideño podía ser tanto rojo y verde como azul y plata o cualquier otra combinación. El mantel sujetaba el color elegido y el encargado de acoger toda la magia: los platos, las copas, los cubiertos, los adornos… Las servilletas, en cambio, eran pura ilusión ¿irán dobladas en forma de abanico?, ¿de pequeño sobre?, ¿anudadas con una ramita de romero?, ¿invitadas a lucir un servilletero?

Han puesto platos de porcelana con ribetes dorados con cierto aire regio, como recordándoles que la tradición era un traje que siempre quedaba bien, elegantes y solemnes. Otros años platos rústicos de barro, humildes y cálidos, acordes con el pesebre; platos de cristal azul, que llenaban la mesa de una elegancia fría, casi mágica o desenfadados platos blancos con estrellas rojas y a los niños les decían que eran “los favoritos de Papá Noel”. Incluso los ámbar de "duralex", que evocan hogar, cotidianidad, memoria y una calidez que ya casi no existe en la vajilla moderna. Cualquier noche colocan hasta los transparentes.

Alinean los cubiertos, las copas brillan, y adaptan los centros de mesa al estilo elegido: piñas y materiales naturales si reinaba el barro, velas altas si los dorados tomaban el control, pequeñas luces si el cristal azul quería brillar...

A veces parecía un rincón del bosque, con piñas, ramas y luces cálidas; otras, un pequeño universo de estrellas doradas y cristal; incluso hubo un año en que decidieron homenajear a los viajes familiares y usaron adornos que habían traído de media Europa. Pero siempre transmitía lo mismo: la alegría de estar juntos.

Cuando todo esté colocado, la familia dará un paso atrás para contemplar el conjunto. La mesa no solo estará bonita, estará llena de personalidad, de recuerdos de otras Nochebuenas.


 

martes, 2 de diciembre de 2025

CALENDARIO DE ADVIENTO: Guirnaldas y estrellas


Mientras dentro de la pastelería Ana encargaba unas trenzas de Almudevar y el cristal del escaparate reflejaba tanto su figura como la escena de la calle, un hombre colocaba con paciencia la gran estrella dorada que coronaría la decoración de la esquina de la calle Bilbao con Canfranc. Un viandante compartía la ilusión del momento con gestos sobre la orientación exacta para un brillo perfecto.

Así transcurre este 2 de diciembre entre estrellas, guirnaldas y el inconfundible aroma de la Pastelería Tolosana, que hace que el frio día de hoy parezca más amable.




 

lunes, 1 de diciembre de 2025

CALENDARIO DE ADVIENTO: 1 de diciembre


Al cruzar la plaza Aragón te encuentras con una escena que parece extraída de un cuento navideño. Es cierto que, con su elegante fachada neoclásica de piedra y hierro forjado, "La Embajada" pone de su parte como telón de fondo. Dos mujeres trabajan juntas para dar la bienvenida a la Navidad y, escalera en mano, colocan la gran corona que presidiría durante todo el adviento y la Navidad la entrada del edificio.

Empieza el mes. La hoja del calendario ha cambiado y también el ánimo de la ciudad. Y entre risas, escalones y ramas de acebo, el espíritu navideño se abre paso camino de la Nochebuena.