Las Galerías Royales Saint-Hubert: Ubicadas a un paso de la Grand-Place, estas galerías fueron las primeras galerías comerciales cubiertas de Europa, un concepto revolucionario en su época y una joya arquitectónica que define la elegancia de Bruselas desde 1847.
Inauguradas por el rey Leopoldo
I, fueron diseñadas con el claro propósito de separar a la burguesía del
bullicio de las calles populares. Hoy, su imponente bóveda de cristal de 213
metros de largo sigue bañando de luz natural sus pasillos:
Marcos ornamentales, mármoles,
columnas… Todo el conjunto está inspirado en el Renacimiento italiano y
cubierto por una gran estructura de hierro y vidrio
Los escaparates cuidados, diseñados
casi como una obra decorativa, los elegantes cafés con mesas pegadas al
cristal, la mezcla de interior y exterior, son la esencia de este lugar. Un
espacio pensado para pasear, mirar y dejarse ver.
Tipografía llamativa, iluminación
cálida… convierten el comercio en espectáculo visual. Chocolaterías, cafés y
tiendas compiten por tener el escaparate más atractivo. Y momentos anónimos que
ocurren tras los cristales, ajenos a quien pasa, pero visibles para quien
decide mirar.
Es imposible recorrerlas sin caer
en la tentación. Es el paraíso del chocolate belga.































No hay comentarios:
Publicar un comentario