sábado, 15 de marzo de 2025

Por España. La laguna de Hinojosa de la Sierra



La Laguna de la Serna, en Hinojosa de la Sierra, se nos presenta desde la carretera  con la belleza del humedal completamente anegado por el agua caída en estos días, y así nos ofrece una fotografía típica de la provincia de Soria que no se da  todos los años, con las ruinas del castillo y las montañas nevadas al fondo.

La Serna es un meandro abandonado del río Duero que ocupa alrededor de un kilómetro cuadrado. Situada a los pies de la sierra de Carcaña, en la Vega Cintora, vuelve a recuperar su imagen con los temporales de lluvias. 


 

CARTAS COFRADES 2025-II: Manifestación (III)








Tercera carta que dedicamos a la calle Manifestación. Escribimos sobre ella en 2014, en 2019 y ¡por fin llegó su renovación!; aunque no como la imaginábamos.

Desde el Ayuntamiento pensarán que lo que les faltaba; tener en cuenta en una larga lista de afectados, junto a vecinos, comerciantes, hoteles, carga y descarga, bomberos, invidentes, personas con discapacidad, recogida de basura... ¿también a los cofrades?... y a las peñas si me apuras.

Tampoco era cuestión de pedir que nos extendieran alfombra morada a lo largo del recorrido o un pavimento ondulado de teselas al estilo Explanada de Alicante o calçada portuguesa; pero al menos un poco de consideración con las procesiones.

El nuevo aspecto resulta más amable que antes; de eso no hay duda, cualquier reforma tenía fácil conseguirlo. El peatón disfruta de más espacio, las aceras se han ensanchado y están dispuestas a cota cero con la calzada. Mejor iluminación, parterres, arbolado....

Pero la combinación de muchos de estos elementos, que sobre el papel suenan bien, se vuelve en contra del acompañamiento y el discurrir procesional. O al menos es lo que piensa uno, educado en filas de cofrades dispuestas con escuadra y cartabón. Curioso; ninguna calle, a la derecha o a la izquierda, de las que desembocan en la calle Alfonso tiene arboles o parterres. Aparecen en Manifestación; ni a mala idea. Los que diseñaron el proyecto y los que posteriormente la aprobaron no han pasado o intentado pasar por Manifestación entre las 23 horas del Jueves Santo y la 1 de la madrugada del Viernes Santo, por poner un ejemplo.

La calzada es más estrecha que antes, y aunque esté a cota cero, las aceras no son aprovechables al no ser iguales. En dirección a San Cayetano, la de la izquierda es más estrecha que solo dará para una fila de espectadores si quieres dejar discurrir peatones por la calle, porque alguna procesión querrá discurrir por parte de ella para no ir apretados. La de la derecha es ancha si, pero plagada de parterres (insulsos si no se cuidan o se limpian) que impedirán homogeneidad y comodidad en la disposición de los espectadores. Vamos, un desorden.

Desconozco si en otras ciudades se tienen en cuenta el paso de las procesiones para diseñar calles y plazas, pero a nadie le darían ataques de alardes decorativos para la calle Estafeta de Pamplona pensando en los encierros de San Fermín.  

El urbanismo zaragozano no tiene resuelto como quiere sus calles. En un artículo de hace años del Heraldo decían algo así como que solo hay algo que une los distintos tipos de baldosas que alfombran la ciudad: su heterogeneidad. Las hay de todos los colores y de todo tipo de materiales. Ciudades como Barcelona o Bilbao tienen patentadas su propias baldosas. 

Solo en el casco viejo hay hasta una docena de modelos diferentes, siendo los proyectistas los que  eligen por su cuenta las que les parecen más adecuadas.

El antiguo decumano romano merecía algo más. Una calle tan céntrica del casco histórico, plagada de edificios de diferentes estilos desde el siglo XV, que comunica la calle Alfonso con las murallas romanas, pedía algo más elegante, más acorde con el lugar donde se encuentra y con lo que se celebra al menos nueve días al año, que para algo otorga a la ciudad una Semana santa de Interés Turístico Internacional. Un título que otras ciudades lucen con orgullo con un cartel cuando entras en ellas por carretera.

miércoles, 12 de marzo de 2025

CARTAS COFRADES 2025-I: Como siempre


Como siempre queremos empezar a franquear estas "cartas" una vez presentado el cartel de la Semana Santa, y en este 2025 se nos ha hecho larga la espera, como nos ha pasado con la llegada de la Cuaresma, que se hizo de rogar. Algunos años es ver la espalda del rey Baltasar y ya distinguimos en el calendario el Miércoles de Ceniza; cosas del primer plenilunio de primavera que en esta ocasión nos dejará en puertas de San Jorge.

Larga espera con extensa "precuaresma" preñada de preparativos, actos, conciertos, cultos, triduos, quinarios y presentaciones de libros, de revistas. Hasta hemos celebrado ya el primer viernes de marzo. Se nos iban acumulando temas para estas cartas. Tanta demora que a  uno le dio por imaginar como sería el cartel. No como lo haría él, porque no tiene ni idea, sino como lo harían otros. Era fácil acertar el protagonista, como no podía ser de otra forma, dado los cánones establecidos en los últimos tiempos. Se podría haber centrado, o haber hecho compartir protagonismo con otros referentes o símbolos de la Hermandad de la Sangre de Cristo, pero la imagen de la Cama, por todo lo que significa para nuestra Semana Santa, siempre aparecía en la fantasía imaginativa. 

Descartábamos la aparición de instrumentos, algo que a algunos alegrará, y también la presencia de hermanos, en esta cofradía demasiado fáciles de identificar.

En cuanto al monumento que iba a servir de telón de fondo, El elegido, su encuadre y enfoque, supera nuestras limitadas expectativas, que lo situaban en San Cayetano (lo que hubiera supuesto repetir con el de 2024), o en todo caso bajo su "monumento" en los días santos.

La fotografía captura el relieve de Pablo Serrano de la fachada de la basílica del Pilar, otorgando también protagonismo a la devoción zaragozana por excelencia, uniéndola a la del Cristo transportado en su carroza durante el Santo Entierro. Como nos dicen desde la Junta Coordinadora "un fuerte contraste entre la escena de la Pasión y el simbolismo de la vida eterna". Tradición y modernidad; solemnidad, devoción y una Zaragoza de siempre; esto nos transmite el buen cartel de Jorge Sesé. Si la fotografía es buena, y siempre lo es, el cartel también, pero sin más trascendencia que el año que le toca anunciar; atemporal en el tiempo pues no representa ningún estilo pictórico o corriente de diseño. Atemporal al menos a partir de 1968, fecha de la obra de Pablo Serrano, y acotando los años de actividad del fotógrafo con el paso del Santo Entierro por la bandeja de la plaza del Pilar en la dirección que muestra la Cama.

Los carteles de nuestra ciudad no corren el riesgo que ofrecen los de otros lugares donde terminan adquiriendo un protagonismo que desvía la atención sobre lo que se anuncia. Carteles que se convierten en tema de conversación y fenómeno viral en redes con sus correspondientes memes. Tensión entre tradición y modernidad, entre los que consideran que debe reflejar el carácter religioso de lo que celebramos y no solo su valor cultural o turístico.

Los carteles que apuestan por un enfoque contemporáneo, abstracto o minimalista generan críticas entre quienes prefieren representaciones más clásicas y devocionales, interpretándose como faltas de respeto el uso de colores llamativos, formas geométricas o símbolos no tradicionales, especialmente cuando se prioriza la estética sobre la simbología cristiana. Por contra, alguno de ellos terminarán trascendiendo a la historia de la cartelería, bien por la calidad del diseño, por la firma de su autor, o por todo el debate que generó.



 

martes, 4 de marzo de 2025

ZARAGOZA ESCONDIDA: La cripta de Nuestra Señora de Gracia













Lo dice el mismo cartel que señala su lugar; "Un lugar olvidado...". La cripta del Hospital de Nuestra Señora de Gracia es el lugar donde están enterradas las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, fallecidas entre los años 1809 a 1868, fecha en la que la legislación prohibió la sepultura en el interior de las iglesias.

La Madre Rafols y Juan Bonal, fundadores de la congregación, fueron enterrados en esta cripta, siendo sus sepulcros objeto de veneración, hasta que en 1925 fueron trasladados a la iglesia de la Casa del Noviciado.