domingo, 18 de octubre de 2026

ESTAMPAS BATURRAS: Traca final


“Qué lindo”, dice una joven a mi lado con acento argentino, mientras otro por detrás le decía a alguien que una vez estuvo con unos tíos que montaban fuegos artificiales y más o menos se enteró de cómo va la cosa.

“Mirá cómo siguen saliendo, che…”, decía la argentina  “qué suerte estar acá viendo esto”.

Una madre le decía a su hijio que ya verás la traca final…. Mientras otro opinaba que “como se nota que no has estado en una mascletá, que tampoco es pa tanto”.

El enterao de como funciona esto seguía dándonos la brasa para que lo escucháramos todos. “Tienen unos tubos de hierro clavados en el suelo, meten una bola de cartón, prenden la mecha, ¡pum!, y sale disparada hacia arriba como un cohete”.

La argentina al menos le daba más musicalidad a sus comentarios “che… ahora se mezclan los verdes con destellos más blancos y el cielo queda todo manchado de luz. Es como si alguien hubiera tirado un balde de estrellas arriba”.

El caso es que parece ser que nadie sabe ver los fuegos en silencio y sin grabarlos con el móvil. “Ya verás, ya verás… cuando llegue la traca final se va a iluminar todo el cielo de una vez. Vas a notar cómo vibra hasta el suelo”, decía la madre. Esperemos que no tiemble el suelo, que estamos en el puente de Piedra.

“Mientras sube, dentro de la bola hay una mecha lenta que va quemando… está calculada para que llegue justo cuando la bola está en el punto más alto, cuando casi se detiene y ¡boom!, se abre toda. Dentro lleva un montón de pastillas que son las que hacen el color.

Me están dando los fuegos. Intento concentrarme al menos en lo que cuenta la argentina. “¿Viste cómo la basílica parece más grande con las luces? Parece de película…¡lindos!, esos momentos que después contás a la gente por el celular.

“Las verdes que estamos viendo ahora creo que son de bario, tío, puro bario, y las blancas son de magnesio, por eso brillan tanto. Cuando la cáscara se abre, lanza todas esas pastillas en todas direcciones y se forma esa flor gigante que ves”.

“Hombre, cada cosa es distinta. La mascletà es ruido y esto es un espectáculo visual. En Valencia no ves estas formas tan grandes ni con la basílica de fondo”. A lo que le contesta “yo te hablaba de las de Alicante”.

Las conversaciones se nos entremezclan como los juegos de luces y el sonido. El que sabe de esto le seguía dando la brasa a sus amigos, “sale del suelo, sube, se abre y se convierte en luces. Pura química y sincronización. Aunque hay que reconocer que queda precioso, ¿verdad?

“Ya, ya… pero cuando empieza la traca de verdad en una mascletà, esto se queda corto, ya verás. Aquí al final será un poco de ruido y listo. Y la madre, más bajito, creo que  le dice al niñó : Tú no hagas caso. Cuando empiecen a salir todos a la vez ya verás…”

Y así fue. Se hace el silencio y todos empezamos a aplaudir, creo que el escéptico sobre la traca también. Se acabaron las fiestas.

“¡Che… ahora sí!. Parecía que el cielo se rompía en mil pedazos de luz”.


 

jueves, 15 de octubre de 2026

ESTAMPAS BATURRAS: El maratón de peñas


El chaval, que debe ser aspirante a peñista adulto, pues, como si fuera de paisano, ahí va sin pañoleta ni tocinera, sujeta el mástil con las dos manos, haciendo méritos, como si llevara el alma de la peña. Detrás, una marea de peñistas, con sus uniformes de gala, camisetas blancas y pañuelos azules avanza al ritmo que marca la charanga: trompetas desafinadas de puro entusiasmo, bombo que marca el paso de una procesión profana, y canticos que se mezclan con las risas.

En las Fiestas del Pilar las peñas le roban a la gran ciudad su aire de capital y la convierten, por unos días y a ratos, en un pueblo enorme. Y la gente se para, se une, se deja arrastrar. Un grupo de adolescentes se engancha al final de la fila y empieza a corear lo que la charanga esté tocando. La charanga es el corazón. No es orquesta sinfónica ni música de escenario. Toca pasodobles que saben a verbena y jotas que se convierten en canciones de marcha. Ahí va Santiago, megáfono en mano cantando “la palomíca” y “los labradores”, como hace un día sin otro en las vaquillas. O esos temas que solo existen en la peña y que nadie más entiende, pero que todo el mundo termina cantando.

Pero tambien suena el “Despechá” de Rosalía, el “Quedate “de Quevedo, ”Mi gran noche” de Raphael o “la bulería” de Bisbal, el himno del Zaragoza o el "Moverse maños moverse"… “Dando guerra desde 1978”, y uno, que nunca ha tenido alma de peñista, añora esos años en que tenía la sede en la plaza de Sas, donde la casa Burgos, y desde los balcones animaban las verbenas que cada tarde se realizaban en esa plaza.


 

martes, 13 de octubre de 2026

ESTAMPAS BATURRAS: Angelitos negros


Ya lo cantaba Antonio Machín poniendole voz a un poema de 1936:

Aunque la virgen sea blanca,
píntame angelitos negros,
que también se van al cielo,
todos los negritos buenos.
Pintor si pintas con amor,
¿por qué desprecias su color,
si sabes que en el cielo
también los quiere Dios?

En la carroza de la Salve del Rosario de Cristal los infanticos aparecen como angelillos... todos rubios y blancos. La realidad actual es bien distinta. El grupo actual de infanticos , y en los últimos años, es demográficamente diverso y depende de forma mayoritaria de familias de origen inmigrante. Y bastante morenos de piel y cabellos.


 

lunes, 12 de octubre de 2026

ESTAMPAS BATURRAS: Con el león a todos lados


Aquí también, con el león a todos lados. Unos lo llevan tatuados y otros en el cachirulo. A Alex le gustan mucho las fiestas, pero más le gusta el Real Zaragoza y por eso dejó de lado el pregón y la peña para irse ayer a la ciudad deportiva del Atletico Madrid, pues ayer, ahí, jugaba nuestro Real Zaragoza. Y no se arrepiente. Que partido, nos cuenta mientras tomamos el vermut en el Tubo, que locura. Y eso que no ganamos. 4-4 y nos faltaron dos minutos para ganar, como decía Ivan el de Utebo empujando a Cuenca cuando saltaron al campo, entre ellos Alex, para abrazar a los jugadores tras el empate en el minuto 100.

Alex empieza a pensar que le da igual la división en la que esté; que lo que le gusta es disfrutar del Zaragoza y verlo ganar. Verlo ahí el primero de la clasificación. Y hasta le gusta ir a campos como el de ayer, o el de Torremolinos, rozando a los jugadores, abrazandolos cuando meten los goles, saltando al final del partido. Dame campos así y dejate de "Bernabeus" climatizdos con palcos de teatro y fondos de aficionados disfrazados con camisetas blancas. 
 

domingo, 11 de octubre de 2026

ESTAMPAS BATURRAS: Este pueblo que te adora...


Para los cientos de personas que abarrotaban las naves alrededor de la Santa Capilla, este momento, tras “la Novena” del día 11, genera una de las atmósferas de mayor fervor, recogimiento y emoción contenida de todo el año en torno a la Virgen del Pilar.

El gran órgano de la basílica hace vibrar los cimientos del templo con los primeros y familiares acordes del himno provocando que los presentes, al unísono, rompan a cantar:

«Virgen Santa, Madre mía, luz hermosa, claro día...»

No importa cuántas veces lo hayas escuchado. Miras a tu alrededor y ves lágrimas contenidas, caras de emoción, hombros que se estrechan y miradas de profunda gratitud clavadas en la columna sagrada.

«Este pueblo que te adora, de tu amor favor implora y te aclama y te bendice abrazado a tu Pilar...»

No es solo un himno; es el abrazo de una tradición colectiva en la víspera del día del Pilar que hay que preservar porque la gran mayoría de los asistentes que sostienen el canto del Himno a la Virgen del Pilar, año tras año, se están haciendo mayores.