sábado, 9 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2002-XIII: Sábado de Pasión

 


El malagueño Francisco Javier Banderas dice no conocer la Semana Santa de Zaragoza "porque, claro, los cofrades siempre nos quedamos en nuestra ciudad para protagonizar nuestras procesiones.". Es obvio,no conoce la nuestra pues este aforismo no es del todo evidente en Zaragoza. Es más, esta Semana Santa es tan plural, como reza el subtitulo del nuevo libro cofrade, que hasta puedes ser de varias cofradías y elegir que hábito te pones o a que acto acudir según convenga. Hay quien hasta puede elegir que se pone hoy para asistir al Pregón, aunque esto es lo menos problemático, solo tiene que cambiar de colores, o si me apuras el tercerol por el capirote, pero al menos participas en el mismo acto. El problema está cuando la ceremonia es distinta y a la misma hora. La decisión queda en el compromiso, la responsabilidad, la apetencia o incluso con quien estoy menos enfadado.

Volvemos al Pregón. El mejor ejemplo concentrado de la pluralidad de nuestras manifestaciones en la Semana Grande de los cristianos. Hay quien es incluso de la "cofradía del Pregón". Quien quisera conocernos, la procesión de hoy es la mejor expresión para obtener a una primera impresión. 

Ojala haya sido un pregón para el recuerdo, y cuando veamos fotos del mismo en el futuro sepamos que son del 2022; y no solo por la presencia de los hábitos de la Piedad en los puestos principales de la organización, sino porque las mascarillas, incluso en las cornetas, quedaron como algo excepcional de esta Semana que hoy anunciamos. 

Sabemos que estos nueve días van a estar cargados de una sensibilidad especial. Por muchas cosas, y en palabras del Arzobispo pregonero, por muchas cicatrices por cerrar. El inicio de la procesión así lo ha demostrado, con la participación por primera vez de las "cruces in memorian" de todas las cofradías y hermandades, envueltas en un silencio ocupado solo por una inspiradora música. El comienzo anunciador, que es de lo que se trata hoy, no ha podido ser mejor. 




viernes, 8 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2022-XII: Viernes de Dolores

Oímos en la radio que en las poblaciones con tradición cofrade hoy ya hay procesiones en la calle. Y como la nuestra lo es, no quiere desdecir el dicho y así hábitos, música, pasos, imágenes y rezos públicos reaparecen en la calle. 

En ese callejeo recuperamos nuestros sentidos al sonido lejano que nos orienta por donde va la procesión. Las de hoy se encuentran fuera de programa (no de sentimiento) y de geolocalización. Pero tu instinto cofrade sabe orientarse con el redoble de los tambores y  de la música que te acerca el viento, junto al aroma del incienso por las calles de la parroquias del Corpus Christi, las del Portillo o San Valero. Y mira si esta ciudad es de tradición cofrade que hasta los imágenes que buscamos acompañar tienen el valor histórico y espiritual del busto del Ecce Homo del Portillo o la calidad artítica y emocional de un Calvario de Navarro Arteaga llevado a costal; para muchos el mejor paso zaragozano. Tampoco nos olvidamos del Cristo del Santo Refugio por el Pilar.

Porque sobre todo es noche de viacrucis en el interior de las iglesias, incluso, como lees, en la basílica. Y fiesta principal para aquellas cofradías que se acogen al manto protector de la Virgen Dolorosa. Ya lo dice el poeta

"Por fin hemos llegado al día,
hoy vamos a mirarnos cara a cara
y después de tanto tiempo no nos diremos nada,
nadie mejor que tú sabe hablar con la mirada.
Mater Dolorosa Ora pro Nobis".
(Manuel Sales, 2022)

Es Viernes de Dolores. Un Viernes de Pasión que nos devuelven sensaciones nunca perdidas y nos anuncian que el momento ya está aqui, por un montón de detalles en ese áurea festivo siempre presente en un día como hoy, para unos de "visperas" pero para muchos ya de fiesta y celebración. Y este ha sido un Viernes de Dolores radiante en una noche primaveral donde recuperamos las mejores sensaciones posibles de cara a unos días que se presentan intensos y cargados de emociones.








jueves, 7 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2022-XI: Semana Santa en la memoria

 






Paco se reafirma en sus palabras de cuando estabamos abriendo la Cuaresma. "Esto está un poco parao". Pues como todo cuando se compara con los años anteriores al 2020; y el "cuaresmeo" no iba a ser distinto. Pero si algo y alguien no ha estado "parao" ha sido la Asociación para el Estudio de la Semana Santa y mucho menos su presidente Ricardo Navarro, que sabe tocar las teclas y las puertas de las personas adecuadas para seguir divulgando la celebración de la Semana Santa zaragozana. 

El penúltimo acto, en pleno corazón de la ciudad para al menos llamar la atención de los miles de viandantes que por ahí circulan a diario, una exposición con fotografías de la Procesión General del Santo Entierro entre 1870 y 1911. 

Cincuenta y dos imágenes de doce fotógrafos diferentes, unos profesionles, otros aficionados, colocadas en paneles informativos en la Gran Vía, al modo de la del año pasado en el Paseo Independencia con la colección de carteles. Y si a estos fotografos se les rinde homenaje con el subtitulo de la exposición "fotógrafos y pioneros", del mismo modo hay que valorar la labor de los coleccionistas particulares y amantes de la Semana Santa como Javier Velázquez, que es también el comisario de la exposición, poseedor de algunas de las piezas más interesante de la muestra, y siempre dispuesto a divulgar y compartir, así como Sergio Navarro o la familia Guillén. Y por supuesto, y entre otros archivos, la Hermandad de la Sangre de Cristo a la que siempre hay que recordar porque sin ella no estaríamos aquí. O estaríamos de otra forma.

Y si algo resulta de lo más interesante y evocador es ver cómo era la sociedad zaragozana, que asistía multitudinariamente a la procesión del Santo Entierro. La plaza del Justicia abarrotada de público y escoltas de honor, acogiendo a pasos y personajes la mayoría todavía presentes en la procesión del Viernes Santo. Esto dice mucho de como se ha sabido conservar un patrimonio de la ciudad. Y los fotografos han sido y siguen siendo los notarios de cambios y permanencias.

Con motivo del bicentenario de los Sitios, la Institución Fernando el Católico de la Diputación Provincial editó un libro titulado Cien años de fotografía en Zaragoza. En la introducción del mismo se consideraba que la fotografía en España en el siglo XIX, incluso hasta mediados del siglo XX, presentaba en muchos casos las limitaciones de numerosos profesionales que, con honrosas excepciones, apenas superaban las bases técnicas y culturales de los que les habían precedido. También conviene recordar que una cámara no estaba al alcance de cualquiera y su tenencia era signo de riqueza o, al menos, de cierta capacidad adquisitiva. 

En alguna, las menos, de las instantaneas que podemos contemplar en la exposición esa limitación técnica es evidente, pero nos da igual por lo que aportan, por lo que representan. Y ojala hubiera más. Dentro de otros cien años no se como se podrán seleccionar fotografías entre las miles que se disparan en una sola procesión.

Lo bueno es que la Asociación y sus colaboradores se han guardado material para otros periodos. Con lo que se tiene y lo que se sabe, daría para editar un libro y tener el patrimonio fotográfico recogido, explicado y catalogado conjuntamente. Ahora que el Periódico de Aragón ha publicado un libro sobre Semana Santa, en el mismo estilo de su colección "Historia visual de Zaragoza", sería un buen momento para aprovecharlo, y aunar el conocimiento de Semana Santa con los que saben de nuestra ciudad: "Anteayer Fotográfico Zaragozano", "Gran Archivo Zaragoza Antigua", "Fotos Antiguas de Zaragoza"...










martes, 5 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2022-X: Otro libro

 


Otro libro. Nunca están de más. Es el tercero de la temporada y este hacía falta. Tenemos libros sobre cofradías, teología, sobre pasos e imágenes, de escultores e imagineros, de música e instrumentos, de fotografía y hasta de personalidades... y este hacía falta porque, si no hemos contado mal, aun siendo el quinto que aborda la Semana Santa zaragozana en su globalidad, está claro que cada "equis" tiempo hay que actualizar contenidos.

En 1981 se publicó La Semana Santa en Zaragoza, de Alfonso García de Paso y Wifredo Rincón. ¡Ya han pasado cuarenta años!. De entonces ahora han surgido seis cofradías y alrededor de treinta nuevos pasos, o más según te pongas a contar, a los que añadir modificaciones en los existentes, y en las maneras de portarlos. Cambios en los hábitos, en los anagramas, nuevas procesiones, itinerarios, escultores, personajes, atributos, acompañamientos musicales y un largo ecetera de renovaciones. Vamos, que lo que algunos designaban como la "biblia de nuestra literatura cofrade", parece que se ha quedado desfasada.

Trece años después, llega La Semana Santa zaragozana de Carlos Cebrian. En este solo faltarían las dos cofradías más recientes, pero con el resto de modificaciones y cambios acontecidos andaríamos igual. Como sucede con De Ramos a Pascua de 2000 y Aragón en Semana Santa de 2006, ambos de Alfonso García de Paso.

Dieciseis años han discurrido desde la última publicación con un abordaje general de la Semana Santa en Zaragoza, por lo cual era necesario. Y aunque la revista de la Junta Coordinadora, puntual a su cita desde 2000, actualiza número a número todo el acontecer de las cofradías y sus novedades, informándonos directamente desde cada una de ellas, donde este un buen libro...

Y este lo es. Calidad en la edición y en la maquetación. Color y categoría en las fotografías y una original selección de temas para acercarnos la singularidad en conjunto y por separado de las cincuenta y tres procesiones y veinticinco cofradías a día de hoy, que mañana ya puede faltar o sobrar algo en el libro.

Su título secundario es toda una tarjeta de presentación y delcaración de intenciones de lo que abarca en sus nueve capítulos. "Heróica, sonora, redentora y plural", con el antes y después que supusieron los Sitios de Zaragoza, la aparición de los tambores junto a otros instrumentos y manifestaciones musicales; por supuesto el carácter religioso que nunca se debe olvidar, y ese eclecticismo del que siempre hacemos gala pero que suena mejor y más actual con la palabra "plural". Y si ya hubieramos puesto "inclusiva" y "diversa" ni te cuento. Porque lo es.

Apuntamos pues para futuras bibliografías a La Semana Santa de Zaragoza. Heroica, sonora, redentora y plural escrito por el periodista y cofrade Luis Gabás y editado por El Periódico de Aragón en este 2022. Y con más de 350 magníficas fotografías del omnipresente Jorge Sesé. Enhorabuena y gracias por el trabajo, de lo más visual y divulgativo, que falta hacía y además nos ha encantado en forma y contenido. A por el siguiente.

lunes, 4 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2022-IX: En esta semana de cuatro días


En una de esas sentencias lapidarias que se oyen en la tertulia del Sanedrín, se alegraban de que las jornadas de exaltación a los instrumentos no acontecieran el fin de semana anterior al de Ramos, y así dejarlo libre para otros menesteres. Horas antes, en una conversación de esas de barra de bar, alguien había manifestado todo lo contrario; su pesar porque la exaltación se adelantase en el calendario. Y en la misma conversación hubo incluso quien propuso llevarla una vez pasada la Semana Santa. Nunca llueve a gusto de todos. Y menos en Semana Santa, que es cuando nunca debe llover, y sobre todo en este 2022, al que climatologicamente hablando deseamos lo vivido en 2020 y 2021.

Recordando los motivos aludidos por unos y por otros, el que echaba de menos "el calendario de toda la vida", en verdad solo daba motivos nostálgicos, por lo cual se agarraba a alusiones de buenos momentos preteritos. Y el que lo contaba solo tenía buenos recuerdos de sus concursos pasados. Pero con la nostalgia ni se mueve ni se cambia el mundo

Esta semana que nos lleva al Viernes de Dolores y al Sábado de Pasión, para él se convertía en la más corta del año, tan solo de cuatro días y ya era Semana Santa aunque no lo fuera. Nos decía que el hábito utilizado el domingo se quedaba colgado fuera del armario, ambientando la casa, lo mismo que la gala puesta en el tambor, con la que disfrutaba yendo a ensayar los pocos ensayos que aún restaban.  A esto unía que llegaba el programa de la cofradía a las casas, que leía con voracidad pues era la única manera de enterarse por escrito de lo que fuera a acontecer. Y es que en la prensa local, hasta el suplemento dominical del Domingo de Ramos, poco y normalmente mal explicado. Por eso se esperaba también el folleto de "turismo" y el librillo del Refugio.

Las obligaciones concursales habían pasado y ganabas tiempo; incluso podías permitirte estudiar, pero total para cuatro días tampoco ibas a ponerte a ello nos decía, por lo cual era preferible ir de exposiciones de cofradías, que normalmente solo era la de la Columna, recopilar carteles y folletos y comprar provisiones en forma de parches y baquetas.

Hoy mismo, en el Heraldo, han escrito que a la nostalgia se le viste de seda y gasa. "El de la barra del bar" lo vestía de capirote con tambor adolescente, por lo cual sus razones ahora "adultescentes" no serán suficientes para desmontar las argumentaciones de los otros. Aunque nos encante también "el calendario de toda la vida" y esta semana de cuatro días.

Es en esta semana cuando por las calles asoman las palmas en los tenderetes, y en muchos escaparates lucen carteles y motivos cofrades. En las puertas de las iglesias aparecen señales de prohibido aparcar "Semana Santa", y en San Cayetano se apilan las vallas para los espectadores. Y en las iglesias ya comienzan a desmontar altares y se dejan ver los pasos. Desde que se le vió la espalda al Rey Baltasar hay quien dice que "ya huele a Semana Santa";  ahora "ya se vive Semana Santa". 

El cartel de la Junta coordinadora nos decía ¡Vivela!. De esta semana sin cartel se podría decir ¡Disfrutala!, porque pasa en seguida y no vuelve.