jueves, 7 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2022-XI: Semana Santa en la memoria

 






Paco se reafirma en sus palabras de cuando estabamos abriendo la Cuaresma. "Esto está un poco parao". Pues como todo cuando se compara con los años anteriores al 2020; y el "cuaresmeo" no iba a ser distinto. Pero si algo y alguien no ha estado "parao" ha sido la Asociación para el Estudio de la Semana Santa y mucho menos su presidente Ricardo Navarro, que sabe tocar las teclas y las puertas de las personas adecuadas para seguir divulgando la celebración de la Semana Santa zaragozana. 

El penúltimo acto, en pleno corazón de la ciudad para al menos llamar la atención de los miles de viandantes que por ahí circulan a diario, una exposición con fotografías de la Procesión General del Santo Entierro entre 1870 y 1911. 

Cincuenta y dos imágenes de doce fotógrafos diferentes, unos profesionles, otros aficionados, colocadas en paneles informativos en la Gran Vía, al modo de la del año pasado en el Paseo Independencia con la colección de carteles. Y si a estos fotografos se les rinde homenaje con el subtitulo de la exposición "fotógrafos y pioneros", del mismo modo hay que valorar la labor de los coleccionistas particulares y amantes de la Semana Santa como Javier Velázquez, que es también el comisario de la exposición, poseedor de algunas de las piezas más interesante de la muestra, y siempre dispuesto a divulgar y compartir, así como Sergio Navarro o la familia Guillén. Y por supuesto, y entre otros archivos, la Hermandad de la Sangre de Cristo a la que siempre hay que recordar porque sin ella no estaríamos aquí. O estaríamos de otra forma.

Y si algo resulta de lo más interesante y evocador es ver cómo era la sociedad zaragozana, que asistía multitudinariamente a la procesión del Santo Entierro. La plaza del Justicia abarrotada de público y escoltas de honor, acogiendo a pasos y personajes la mayoría todavía presentes en la procesión del Viernes Santo. Esto dice mucho de como se ha sabido conservar un patrimonio de la ciudad. Y los fotografos han sido y siguen siendo los notarios de cambios y permanencias.

Con motivo del bicentenario de los Sitios, la Institución Fernando el Católico de la Diputación Provincial editó un libro titulado Cien años de fotografía en Zaragoza. En la introducción del mismo se consideraba que la fotografía en España en el siglo XIX, incluso hasta mediados del siglo XX, presentaba en muchos casos las limitaciones de numerosos profesionales que, con honrosas excepciones, apenas superaban las bases técnicas y culturales de los que les habían precedido. También conviene recordar que una cámara no estaba al alcance de cualquiera y su tenencia era signo de riqueza o, al menos, de cierta capacidad adquisitiva. 

En alguna, las menos, de las instantaneas que podemos contemplar en la exposición esa limitación técnica es evidente, pero nos da igual por lo que aportan, por lo que representan. Y ojala hubiera más. Dentro de otros cien años no se como se podrán seleccionar fotografías entre las miles que se disparan en una sola procesión.

Lo bueno es que la Asociación y sus colaboradores se han guardado material para otros periodos. Con lo que se tiene y lo que se sabe, daría para editar un libro y tener el patrimonio fotográfico recogido, explicado y catalogado conjuntamente. Ahora que el Periódico de Aragón ha publicado un libro sobre Semana Santa, en el mismo estilo de su colección "Historia visual de Zaragoza", sería un buen momento para aprovecharlo, y aunar el conocimiento de Semana Santa con los que saben de nuestra ciudad: "Anteayer Fotográfico Zaragozano", "Gran Archivo Zaragoza Antigua", "Fotos Antiguas de Zaragoza"...










martes, 5 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2022-X: Otro libro

 


Otro libro. Nunca están de más. Es el tercero de la temporada y este hacía falta. Tenemos libros sobre cofradías, teología, sobre pasos e imágenes, de escultores e imagineros, de música e instrumentos, de fotografía y hasta de personalidades... y este hacía falta porque, si no hemos contado mal, aun siendo el quinto que aborda la Semana Santa zaragozana en su globalidad, está claro que cada "equis" tiempo hay que actualizar contenidos.

En 1981 se publicó La Semana Santa en Zaragoza, de Alfonso García de Paso y Wifredo Rincón. ¡Ya han pasado cuarenta años!. De entonces ahora han surgido seis cofradías y alrededor de treinta nuevos pasos, o más según te pongas a contar, a los que añadir modificaciones en los existentes, y en las maneras de portarlos. Cambios en los hábitos, en los anagramas, nuevas procesiones, itinerarios, escultores, personajes, atributos, acompañamientos musicales y un largo ecetera de renovaciones. Vamos, que lo que algunos designaban como la "biblia de nuestra literatura cofrade", parece que se ha quedado desfasada.

Trece años después, llega La Semana Santa zaragozana de Carlos Cebrian. En este solo faltarían las dos cofradías más recientes, pero con el resto de modificaciones y cambios acontecidos andaríamos igual. Como sucede con De Ramos a Pascua de 2000 y Aragón en Semana Santa de 2006, ambos de Alfonso García de Paso.

Dieciseis años han discurrido desde la última publicación con un abordaje general de la Semana Santa en Zaragoza, por lo cual era necesario. Y aunque la revista de la Junta Coordinadora, puntual a su cita desde 2000, actualiza número a número todo el acontecer de las cofradías y sus novedades, informándonos directamente desde cada una de ellas, donde este un buen libro...

Y este lo es. Calidad en la edición y en la maquetación. Color y categoría en las fotografías y una original selección de temas para acercarnos la singularidad en conjunto y por separado de las cincuenta y tres procesiones y veinticinco cofradías a día de hoy, que mañana ya puede faltar o sobrar algo en el libro.

Su título secundario es toda una tarjeta de presentación y delcaración de intenciones de lo que abarca en sus nueve capítulos. "Heróica, sonora, redentora y plural", con el antes y después que supusieron los Sitios de Zaragoza, la aparición de los tambores junto a otros instrumentos y manifestaciones musicales; por supuesto el carácter religioso que nunca se debe olvidar, y ese eclecticismo del que siempre hacemos gala pero que suena mejor y más actual con la palabra "plural". Y si ya hubieramos puesto "inclusiva" y "diversa" ni te cuento. Porque lo es.

Apuntamos pues para futuras bibliografías a La Semana Santa de Zaragoza. Heroica, sonora, redentora y plural escrito por el periodista y cofrade Luis Gabás y editado por El Periódico de Aragón en este 2022. Y con más de 350 magníficas fotografías del omnipresente Jorge Sesé. Enhorabuena y gracias por el trabajo, de lo más visual y divulgativo, que falta hacía y además nos ha encantado en forma y contenido. A por el siguiente.

lunes, 4 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2022-IX: En esta semana de cuatro días


En una de esas sentencias lapidarias que se oyen en la tertulia del Sanedrín, se alegraban de que las jornadas de exaltación a los instrumentos no acontecieran el fin de semana anterior al de Ramos, y así dejarlo libre para otros menesteres. Horas antes, en una conversación de esas de barra de bar, alguien había manifestado todo lo contrario; su pesar porque la exaltación se adelantase en el calendario. Y en la misma conversación hubo incluso quien propuso llevarla una vez pasada la Semana Santa. Nunca llueve a gusto de todos. Y menos en Semana Santa, que es cuando nunca debe llover, y sobre todo en este 2022, al que climatologicamente hablando deseamos lo vivido en 2020 y 2021.

Recordando los motivos aludidos por unos y por otros, el que echaba de menos "el calendario de toda la vida", en verdad solo daba motivos nostálgicos, por lo cual se agarraba a alusiones de buenos momentos preteritos. Y el que lo contaba solo tenía buenos recuerdos de sus concursos pasados. Pero con la nostalgia ni se mueve ni se cambia el mundo

Esta semana que nos lleva al Viernes de Dolores y al Sábado de Pasión, para él se convertía en la más corta del año, tan solo de cuatro días y ya era Semana Santa aunque no lo fuera. Nos decía que el hábito utilizado el domingo se quedaba colgado fuera del armario, ambientando la casa, lo mismo que la gala puesta en el tambor, con la que disfrutaba yendo a ensayar los pocos ensayos que aún restaban.  A esto unía que llegaba el programa de la cofradía a las casas, que leía con voracidad pues era la única manera de enterarse por escrito de lo que fuera a acontecer. Y es que en la prensa local, hasta el suplemento dominical del Domingo de Ramos, poco y normalmente mal explicado. Por eso se esperaba también el folleto de "turismo" y el librillo del Refugio.

Las obligaciones concursales habían pasado y ganabas tiempo; incluso podías permitirte estudiar, pero total para cuatro días tampoco ibas a ponerte a ello nos decía, por lo cual era preferible ir de exposiciones de cofradías, que normalmente solo era la de la Columna, recopilar carteles y folletos y comprar provisiones en forma de parches y baquetas.

Hoy mismo, en el Heraldo, han escrito que a la nostalgia se le viste de seda y gasa. "El de la barra del bar" lo vestía de capirote con tambor adolescente, por lo cual sus razones ahora "adultescentes" no serán suficientes para desmontar las argumentaciones de los otros. Aunque nos encante también "el calendario de toda la vida" y esta semana de cuatro días.

Es en esta semana cuando por las calles asoman las palmas en los tenderetes, y en muchos escaparates lucen carteles y motivos cofrades. En las puertas de las iglesias aparecen señales de prohibido aparcar "Semana Santa", y en San Cayetano se apilan las vallas para los espectadores. Y en las iglesias ya comienzan a desmontar altares y se dejan ver los pasos. Desde que se le vió la espalda al Rey Baltasar hay quien dice que "ya huele a Semana Santa";  ahora "ya se vive Semana Santa". 

El cartel de la Junta coordinadora nos decía ¡Vivela!. De esta semana sin cartel se podría decir ¡Disfrutala!, porque pasa en seguida y no vuelve.




viernes, 1 de abril de 2022

CARTAS COFRADES 2022-VIII: Como deciamos ayer.


Curiosas casualidades; aunque no tanto. En este jueves, diez días antes de Domingo de Ramos, instaurado por costumbre para la entrega de premios y galardones, los discursos, de bienvenida en uno y de agradecimiento en otro, se iniciaron con la celebre frase atribuida a Fray Luis de León, aunque en un libro titulado "Manual de Resistencia" el autor o quien se lo escribiera lo pusiera en boca de San Juan de la Cruz.

Hubo más casualidades. Mientras el "Galardón Tercerol" se concedía a la Fundación Lágrimas y Favores, "el Sanedrín" recayó en la Virgen de las Lágrimas de la cofradía del Descendimiento. Y si la nombrada fundación es de Málaga, la autoría del rostro de la Virgen de las Lágrimas, si en un primer momento se atribuyó a la escuela de Salzillo estudios posteriores también la han vinculado con la escuela malagueña. Para rematar, los que llevaban la voz cantante representando a la Asociación para el Estudio de la Semana Santa y al Sanedrín son de la misma cofradía. Ambos reconocimientos, entregados con retraso de dos años, tuvieron su origen tras la Semana Santa de 2019, de ahí lo de "como decíamos ayer".

En un ambiente distendido, como tiene que ser la entrega de un premio que te dan sin competir con nadie, y que para quien lo recibe, pero también para quien lo da, debe de suponer un orgullo, disfrutamos de buenos momentos en los dos actos. Y en ambos conocimos y aprendimos. 

Ya sabes que tras la entrega del Sanedrín y su posterior comida se establece una tertulia. El tema del museo de la Semana Santa zaragozana es un clásico recurrente, pero ayer, ("como decían ayer"), ya se habló de proyecto sustentado en presupuesto; y parecía viable. Un segundo punto del debate versó en la necesidad que ven algunos de realizar un viacrucis publico y conjunto, o "un algo" de todas las cofradías con sus cruces "in memoriam" a lo largo de la Cuaresma. Es más hasta apuntaban el Miércoles de Ceniza como fecha en el calendario, recogiendo la secular tradición de la Venerable Orden Tercera. Con el tercer punto aún aprendimos más, pues a muchos se nos escapaban los intríngulis del bautizado "Decreto Ureña" de 2014, por el cual desde el Arzobispado se marcaban las condiciones por las cuales podría crearse una nueva cofradía. De lo más interesante.

Como fue digno de interés conocer a la Fundación Lágrimas y Favores y acudir a la mesa redonda "Implicaciones turísticas, economicas y sociales de la Semana Santa" organizada por la Asociación para el Estudio de la Semana Santa. En ella se cotejaron trabajos de investigación tanto de la Universidad de Zaragoza como de la Universidad de Malaga con su Cátedra de Estudios Cofrades Sociales y Económicos de la Semana Santa Malagueña.

Esta Cátedra surge como iniciativa de la Fundación Lágrimas y Favores, y este es el motivo, entre muchos otros, por los que la fundación malagueña obtiene el reconocimiento del "Tercerol": por sus  apoyos a distintas ONG,s por un lado y por el impulso a la cultura y la educación a través de la colaboración con la Universidad de Málaga por medio de becas a estudiantes  y la constitución de la citada Cátedra. Conocer toda su labor es hablar de otra dimensión, de otra realidad de la que nos movemos aquí. Todo es más fácil con un Antonio Banderas imagino, lo que no quita que aunando esfuerzos ciertas cosas, dentro de nuestras posibilidades, se pudieran iniciar.  O trasladar. Por ejemplo, el estudio sobre el impacto económico de la actividad cofrade en la ciudad de Málaga es totalmente extrapolable a nuestra ciudad, donde solo se ha hecho un estudio basado en el turismo y no en lo que pueden aportar la ciudadanía en general y los propios cofrades en particular al impacto económico de estos días. Que se lo pregunten al Hotel Catalonia, al Picadillo, a San Cayetano 3, a la cafetería la Pasión...  



martes, 29 de marzo de 2022

CARTAS COFRADES 2022-VII: De aniversarios

"Ask not what your country can do for you, but what you can do for your country". J.F. Kennedy 1961

La anterior carta hablaba de aniversarios. Tampoco era la primera dedicada a ellos porque no hay año que no vivamos inmersos en varios. Cada vez hay más que celebrar o se considera que todo motivo tiene su justificación para hacerlo.

Hemos disfrutado de diferentes celebraciones que nos han llevado desde los 25, los 50 o los 75 del origen de nuestras cofradías al nacimiento de secciones de instrumentos, pasando por la creación de nuestros pasos, algunos ya más que centenarios, actos, cultos y procesiones o incluso de la llegada de la costalería a Zaragoza.

Como todo aniversario su celebración sirve para poner en valor o reivindicar lo que apreciamos. Y así distinguimos nuestra historia, valoramos nuestro patrimonio, sea material o inmaterial (procesiones, marchas de tambores...), y rendimos homenaje a los que nos precedieron y sentaron los cimientos de lo que somos y tenemos.

Y como se organizan exposiciones, se presentan libros, hacemos procesiones extraordinarias... se puede dar la sensación de que las celebraciones de nuestras cofradías se preparan para el exterior, lo cual no está mal, porque "el celebrar" debe ir unido siempre al verbo "compartir". Pero somos los propios, los primeros que necesitamos conocernos mejor para querernos más, defender lo nuestro, aprender el porqué de las cosas y ver que ningún tiempo pasado fue mejor ni peor, sino distinto. 

Cuando conoces a fondo el devenir de una cofradía es posible ver que la historia se repite en muchos casos. Que cosas que ahora das por asumidas o aceptadas, en su momento su implantación pudo crear debate, controversias, enfados o distanciamientos. Y que en momentos de crisis, es verdad, no es frase hecha, siempre han salido fortalecidas, especialmente gracias a aquellos que nunca se bajaron del barco o fueron capaces de dar el testigo con fidelidad. Las personas pasamos y somos los responsables de lo bien o mal que se hagan las cosas, pero la institución permanece y nunca tendrá la culpa.  Traduce la frase de Kennedy el día de su investidura como inquilino de la Casablanca y trasladalo a tu junta de gobierno, a tu sección de instrumentos, a tu cofradía. Eso no quita que haya gente que haya salido "escaldada", "quemada", "harta". Es lo que tienen las interaciones entre personas, nos ayudan a construir nuestra identidad pero cuando no se está de acuerdo en ideas o actitudes los conflictos surjen fácil. 

En la conferencia con la que se abrió el ciclo dedicado a "el beso de Judas" organizado por la cofradía del Prendimiento, Armando Cester ofreció una tipología del comportamiento cofrade. No va del tipo "Tontos de capirote", sino desde la visión de un doctor en teológía  que es cofrade y hablaba para cofrades. Todo queda resumido en como contemplemos y dialoguemos con nuestras imágenes. Y si no nos dicen nada, tenemos un problema como cofrades y con los cofrades. Desde el Hermano Mayor al infantil. El comportamiento de los personajes en el paso del Prendimiento te lo dice todo. 

Disfruta de los aniversarios dispuesto a fortalecer las relaciones, porque si celebras algo es para hacerlo distendido y relajado. Y quedarse con los buenos recuerdos para crear nuevos que rememorar en el próximo aniversario.