martes, 7 de abril de 2020

Un Martes Santo vintage






  










 
























"Vintage" es el término empleado para referirse a objetos con cierta años pero sin llegar a la categoría de antigüedades, y que se han mejorado o revalorizado con el tiempo. Es lo que les pasa a estas diapositivas con las que nos obsequia mi conocido, el que aprieta botones de cámaras fotográficas. No son buenas, ni en luz, ni en exposición, pero todas ofrecen ese valor del paso del tiempo, por el cual vemos como cambian las persona, los pasos, las peanas, las procesiones....

La Piedad lleva 82 años en la calle, y su procesión del Martes Santo solo 31. Sin embargo, y desde esa primera de 1989, ha sabido conferir tanto al momento de la entrega del Cristo, como a su llegada a San Cayetano siendo recibido por la Madre en el umbral de la Real Capilla, de momentos emotivos y sentidos. Momentos que se han ido perfeccionando y cambiando a lo largo de los años al ritmo de los timbales.

Cristo abrazado a la Cruz y la Verónica aún tiene menos años de procesiones. Las fotos sin embargo nos muestra como el paso del tiempo también se nota en las grecas, en las imágenes, en los atributos. En su primer viacrucis del Martes Santo de 1993 lo hicieron con el venerado Cristo de los Sitios, todo un lujo para nuestra Semana Santa. Los posteriores lo hacían solamente con la imagen de Jesús, al que era fácil de fotografiar en la calle Albareda mientras se producía el inicio de la procesión y la sección de tambores descendía las escalinatas de la parroquia del Carmen.

Si hay una cofradía que ha experimentado un profundo cambio en busca de una identidad propia es la Oración en el Huerto. Cambios de greca y diferentes restauraciones en el paso titular, y muchas formulas probadas en la peana, que se inició con Nuestro Señor de la Agonía del Convento de Jerusalén (s.XVII) en 1983, para procesionar posteriormente con una réplica de Rallo entre 1984 y 2002, a la que hemos visto incluso con palio y diferentes varales. La original vuelve a salir en 2003 antes de iniciar la historia de la escultura de Martín Navarro. Ves las diapositivas y oyes la corneta de Germán mientras canta el "descapotable" aquello de: 

En el Huerto de los olivos
para ti confesionario
cuna de la Comunión
camino del Calvario
o aquello de 
Al Huerto de los olivos
tu has venido a rezar
a pedir fuerzas al Padre
para poder aguantar
Ayayay

Que decir del cambio de la Eucaristía, tantas veces nombrado en "las Cartas" de este año. Las diapositivas corresponden al viacrcis parroquial de mediados los 90, cuando aprovecaban la primera gran peana del Cristo el Amor Fraterno para procesionar una cruz desnuda.

La Crucifixión sorprenderá a algunos verla con tercerol, ese que en sus casi setenta años de historia apenas han llevado poco más de treinta.

Y los cambios en el  Descendimiento también son palpables en sus grecas o en la desaparición de la iglesia del Sagrado Corazón que les obligó a cambiar de recorrido. Como sucedió en 2010 con las obras del tranvía, con el inicio de la procesión de las Lágrimas desde San Cayetano, algo que si no llega a ser por las fotografías había olvidado completamente. 

Mañana no se si quiero que sea Miércoles Santo o simplemente Miércoles.





































Un sueño de Lunes Santo

















A pesar de no haber pasado todo el Domingo de Ramos en la calle, de no haber apurado hasta el último redoble de tambor en la calle del Doctor Palomar, en seguida le venció el sueño. Le faltaba la excitación de las emociones vividas, por eso quizá se durmió con facilidad, la que no encontraba otros años. Además tenía la cabeza como un bombo tras tantas horas de pantallas, de tantos mensajes de amigos con "ahora estaríamos aquí,  ahora allá", con desayunos y aperitivos virtuales.....Las imágenes del ordenador, los vídeos de YouTube,  las viejas diapositivas, los enlaces a redes sociales bullían en su cabeza en un desorden total.

La puerta de San Cayetano estaba cerrada. La de la calle del Olmo también.  A ratos llovía, cuándo no tenía ese frío traidor de las mañanas de los primeros días de abril. Buscó en el Buen Temple, en el Picadillo, en las Murallas.... desde ahí vio como la puerta ya estaba abierta. Y sin darse cuenta ya estaba dentro, pisando la tarima de madera. La señora María barre, y al rato se convierte en Mari Carmen. La Piedad colgaba de la grúa, al paso titular de las Siete Palabras le ponían flores pues se lo iban a llevar a la Parroquia de la Almudena, y el Descendimiento aparece y desaparece. ¿No tendría que estar en el Sagrado Corazón?; no que ahí ahora está el Rosario de Cristal.

Paco, Mariano y su cuñado y Juan el carpintero descuelgan la soga de la bóveda, hay que montar el monumento del Jueves Santo, y los chicos de la Dolorosa "poned cera, quitad cera" sacando brillo a su carroza. Hay más gente de la habitual, incluso la misma persona está en sus versiones infantil, adolescente y adulto con sus hijos y exégesis distintas también de estos. Los mayordomos se multiplican, tan pronto se llama Ricardo como Armando, se vuelve a llamar Ricardo y también Chechu, y Charli, pero  a este todos le llaman Chechu.

Una señora pregunta si alguien ha encontrado una bolsa del Corte Inglés con una camisa nueva dentro que acaba de comprar. Nadie sabe nada de esa camisa, ahora convertida en paños negros de "poned cera, quitad cera" en la mano de los interpelados. 

Paco se pone un casco romano y comienza a perseguir niños entre los pasos. Vuelve a estar el del Descendimiento y el suelo ahora es de mármol. Paco no debería estar ahí, ni el perro Pistolo que comienza a ladrar mientras Mariano ensaya la guitarra con su grupo pop. Una cuadrilla toca el tambor  y discuten quien redobla la Lenta Cortada de Manifestación. Morata dice que será él, pero alguien le recuerda que ya estamos en el siglo XXI; vale, entonces hasta 1985 que lo siga haciendo el, del 86 al 90 tú, del 91 al 95 vosotros y a partir del 2000 ya hablaremos. Mientras, otro comienza una letanía con "Imposiciones, "lenta", "sevillana", "la cortada", "nocturna", "sevillana" "lenta" y volvemos a empezar, y el resto le corrigen diciéndole que el orden es "Imposiciones", "sevillana" "nocturna"...... Domingo sale de la sacristía gritando "silencio, un poco de respeto, esto es una iglesia". Y entonces sale otro de la Sangre y dice "y si no os gusta os vais a otra iglesia". "Putos críos, cualquier día les prohíbo entrar y solo dejaremos estar a 130". 

Chuso se sienta en uno de los sillones de la Sangre de Cristo que han sacado para el monumento. Mira que está delgado, pero las termitas han hecho su trabajo de años y el sillón se abre en piezas por los cuatro costados. Vuelve a aparecer Domingo y grita el nombre de quien sospecha se ha llevado el respaldo con el escudo tallado de la Real Hermandad. Aparece el susodicho poniendo cara de tonto en la de buen chico y lo niega todo. Acusador y acusado se miran y se sonríen sabiendo lo que piensa el uno del otro.

Las paredes vuelven a ponerse en tonos gris. Ya es por la tarde, comienzan a poner las flores, no las velas... no, eso desaparece de repente, toca mañana, ahora hay que subir la Virgen. Ahí están los que saben subirla, los forzudos, entre ellos uno que era tío de todos pero que de repente también desaparece. Señoras vienen a vestir a la Virgen, y arriba del paso una viejecilla con parkinson a la que todos llaman señorita no tiene ningún problema en poner alfileres, joyas, mantillas y pañuelos. Un milagro.

De la sacristía sale olor a chorizo y longaniza. Acaban de montar una merienda ente decanos de todos los tiempos y miembros de la Sangre, que nos enseñan en la Sala Capitular su nombre puesto ya en  el memento. El sacristán saca una calavera del armario que hay sobre el escritorio de la esquina y empieza a declamar los versos de Hamlet. Julito pregunta, "Rafa, tú que sabes, esto del coronavirus no es para tanto ¿verdad?", y Rafa dice "No va a haber Semana Santa", a lo que Morata, vestido de arbitro y con la gorra de portero de la Romareda le espeta: "Joder Rafa, mecagüenmimadre.... expulsión de quien" 

Alguien dice, habrá que ir al viacrucis, y aparecen en un Simca con las ventanillas bajadas agarrando un bombo en el techo. Pero donde llegamos es a Santa Gema a ver la Exaltación. Ahí no necesitamos el bombo. Los Nazarenos ya están en la plaza España. A estos del barrio de las Nieves ya los veremos luego en la Maestranza. ¿desde cuando la Exaltación llega el lunes a la Maestranza?, desde hoy mismo. Nos subimos al Simca, que acelera. Alguien dice, pero ¿quien sujeta el bombo?, primera curva y a tomar vientos.

Estamos en la plaza de España. Los Nazarenos rezan una estación con las Siete Palabras, pero, ¿estos no estaban en la parroquia de la Almudena?, no no, que ahora salen de San Gil. Está lloviendo y deciden meterse en el arco del Deán, todos juntos, para no mojarse, con la peana y el paso de la III palabra. ¿Por que no se entra en la Seo?, no, es que las fotos salen mejor aquí, en el arco. No salen y se puede organizar un tapón con la Exaltación, que también querrá pasar por el arco. Como no salgan y aparezca mañana el Despojado se va a montar una gorda. Vayamos a ver al Calvario, que estarán  dando vueltas por Santa Engracia. Dicen que ya están en el patio de las Carmelitas. Pues yo me voy al arco de San Ildefonso, que como llueve se habrán metido ahí, y además tienen a todos los fotógrafos delante. ¿Y la Columna?, al lado, tocando "la Estrella".

Me voy a San Cayetano. La señora María barre la entrada. Domingo espera para recibir al Nazareno. Si entra el Nazareno será propiedad de la Sangre de Cristo. Eso ya no se lleva. Cantan jotas. Llega las Siete Palabras mojada, como casi siempre. 

Me voy a dormir. Los Lunes Santo son agotadores, como los Martes Santo, los Miércoles... los... aún nos quedan días. Suena el despertador. ¿Que día es hoy?.... Martes, pero no se puede bajar a San Cayetano. Surrealista si nos lo hubieran dicho antes del 8 de marzo.

domingo, 5 de abril de 2020

POSTALES DESDE LA TARDE DE UN DOMINGO DE RAMOS

1998. Primera salida de la Humildad con costaleros























Mi conocido, el intrépido disparador de fotografías, me sigue enviando momentos de Semanas Santas pasadas, de forma desordenada, pero que con ese sabor de nostalgia que tanto nos gusta en este blog.

La Humildad ha conquistado no solo la tarde noche del Domingo de Ramos, también muchas emociones y corazones. Heredera de"Caifás", le costó unos años encontrar su sitio, por eso vemos fotos incluso de la mañana del Jueves Santo. o entrando al Pilar. Vemos la evolución de los pasos y sus imágenes; a la Virgen vestida de hebrea, a Jesús de la Humildad más humilde que nunca. Todo cambió a partir de 1998 con los costaleros. Que joven sale Antonio Navas en las fotos. Leelé en el artículo de la Revista Semana Santa en Zaragoza; llena de sentido y sentimiento todo ese recorrido de casi 25 años.

En ese recorrido llegamos a la Seo. Lo curioso es que mi conocido, el que aprieta botones de cámaras fotográficas, no recuerda haber entrado nunca en la catedral, pero debió de hacerlo. Por la plaza aparece Jesús de la Humillación y en 2008, me dice el fotografo que antes de entrar en la Seo, la Virgen del Dulce Nombre se acercó a su Hijo.

De entre las diapositivas me gusta una con la plaza de San Felipe abarrotada a la salida de la procesión. Jesús de la Humillación aún no luce las potencias que nos tiene acostumbrados, y en una esquina de la fotografía tenemos a Ángel Estrada y su inseparable pedazo cámara al hombro. Busca su canal youtuber y disfruta de aquellos maravillosos años 90.

Ya se que la Virgen de la Amargura nunca sale el Domingo de Ramos, que lo hace el Miércoles Santo, pero aprovechó la postal para recordar al paso con la imagen del Convento de Santa Catalina, de principios del XIX, que dejamos de ver en 1999.

Y al igual que el paseo de la Independencia, el paso de la Virgen de los Dolores del Prendimiento también presenta una transformación notable.

De foto a foto nos encontramos con pasos y espacios cambiados. También con personas que se han hecho mayores, y con otras que nos han dejado, unas que ya no están con nosotros, otras que ya no quieren estar. 

Se acerca ya el Lunes Santo. Algún año nos pilló subidos a una tapia frente a la iglesia del Convento; eso, me dice el conocido, que si lo recuerda.