sábado, 25 de diciembre de 2010

Lecturas y películas en Navidad VI: Papa Noel

                                            

A casa no viene Papá Noel. Cada vez cuesta más mantener que no venga al estar el ámbiente repleto de referencias. La gente les pregunta a mis hijas que que les ha traido Papá Noel, y hoy están jugando con los regalos de los primos.

Nuestro Papá Noel no deja de ser una mezcla de diferentes tradiciones francesas, germanas y escandinavas que van desde el Rey Invierno a San Nicolás pasando por Kris Kristensen y el tamiz de la publicidad americana.

Hay lecturas atractivas que recuerdan esta tradición, como el tradicional cuento alemán del Rey Invierno (en casa tenemos un fascimill troquelado de 1854), o la película finlandesa "La leyenda de Santa Claus" donde nos cuentan que en una remota aldea de Laponia, el joven Nicolás se queda huerfano y es recogido cada año por una familia. Al final de cada año Nicolás tendrá que mudarse de familia y como agradecimiento les regala unos juguetes que el misno ha hecho para los niños como regalo de despedida.

Está tambien el libro "Vida y aventuras de Santa Claus", de Frank Baum, el autor del Mago de Oz. Aquí Claus es acogido por ninfas y hadas del bosque. Toda la vida de Santa Claus que ha llegado hasta nosotros por el acarreo temporal de la tradición está en la narración de Baum: los renos, el trineo, los regalos, el arbol, la invención de juguetes, su casa... anticipa el mundo de Tolkien al situarnos en un plano de alta fantasía.

Y ya que hablamos de Tolkien. Tiene un libro titulado "Cartas de Papá Noel" donde recoge las cartas que recibían los hijos del autor del Señor de los Anillos" cada diciembre y donde Papá Noel les contaba relatos fantasticos de la vida en el Polo Norte desde 1920 a 1942.

Luego podemos complementar todo con peliculas del tipo ¿Vaya santa Claus! I, II, III..... la novia de santa, el hijo de Santa.... y ya tendremos el imaginario completo.

Feliz Navidad.


viernes, 24 de diciembre de 2010

Lecturas y películas en Navidad V: ¡Que bello es vivir!........ y Feliz Navidad





Esta tarde de Nochebuena, mientras preparo las banderillas, los canapés y la macedonia, volveremos a ver en casa, por 16 años seguidos y no se cuantos más antes en otros momentos ¡Que bello es vivir! (Frank Capra, 1946 y protagonizada por James Stewart). Decían de Humphrey Bogart que hacía lo mismo pues tenía una copia en su casa y la veía todas la navidades con sus familiares y amigos.
Un clásico del cine norteamericano, la película que más veces se ha emitido en las televisiones de todo el mundo durante las fechas navideñas, entre otras cosas porque su estreno fue un fracaso, la productora quebró y al ser absorbida por la Paramount esta se olvidó renovar los derechos de autor de la película que pasó al dominio público en 1974. O sea, que no hay que pagar por emitirla (uffffffff, como se entere la SGAE, seguro que sabe como trincar, aunque sea por los villancicos que cantan, o la ministra Sinde, gran directora de cine y mejor guionista). Paradójicamente, ha sido la pequeña pantalla la que ha hecho de ¡Qué bello es vivir! sea el clásico del cine que es hoy.

George Bailey (James Stewart) es un honrado y modesto ciudadano que dirige y mantiene a flote una pequeña compañía financiera familiar, a pesar de los intentos de un poderoso banquero por arruinarlo. El día de Nochebuena de 1945, abrumado por la repentina desaparición de una importante suma de dinero, que supondría no solo la quiebra de su banco, sino también un gran escándalo, decide suicidarse, pero cuando está a punto de hacerlo un viejo ángel que aún no ha conseguido sus alas, le hace recapacitar sobre el verdadero sentido de la vida. Buenos sentimientos e inolvidables interpretaciones para la historia de un hombre que contempla cómo hubiera sido la vida de los que le rodean si él no hubiera existido.
Se ha convertido con el correr de los años en la película navideña por excelencia en el mundo entero, desplazando incluso a varias versiones del “Cuento de Navidad” de Dickens., pues no deja de ser sino la misma historia al revés.
Canción de Navidad o Un cuento de Navidad (novela de Dickens de 1843) nos cuenta la historia de cómo una persona huraña puede cambiar su actitud durante la Navidad, y según he visto en wikipedia son 15 las versiones cinematográficas las que se han hecho de este cuento. La primera data de 1901, y la última de 2009, adaptación escrita y dirigida por Robert Zemeckis, y protagonizada por Jim Carrey en múltiples papeles, incluyendo el personaje de Ebenezer Scrooge cuando es joven, cuando es un adulto y cuando es un hombre de edad avanzada, así como los tres fantasmas que le atormentan. Un guión muy fiel a la novela, pues existen versiones y adaptaciones de dibujos animados, cine, radio y televisión que no lo son tanto.
Volviendo A ¡QUE BELLO ES VIVIR!. En esta escena me entrará la llorera
http://www.youtube.com/watch?v=pa1sB6bbe7c&feature=related
Y con el final..... a moco tendido
http://www.youtube.com/watch?v=tfGos88UcnA

jueves, 23 de diciembre de 2010

Lecturas y películas en Navidad IV: Ponga un pobre en su mesa





Placido, otra de Luis García Berlanga (1961) con Cassen y otra vez José Luis López Vázquez y Manuel Aleixandre. Posiblemente una de las mejores películas del cine español (las mejores películas españolas son en blanco y negro y no de los directores que tan enfadados están por la no aprobación de la Ley Sinde).

En una pequeña ciudad de provincias, unas señoras se inventan la campaña navideña "cene con un pobre", para que los más necesitados disfruten por una noche del calor y el afecto que no tienen, sentados a la mesa de las familias pudientes. En medio de los preparativos se encuentra Plácido, que es contratado para participar con su motocarro en la cabalgata, pero hay un pequeño detalle que le impide dedicarse únicamente a su tarea: ese mismo día de Nochebuena le vence la primera letra del motocarro, su único medio de vida.
La película surge a partir de una campaña ideada por el régimen de Franco que, bajo el lema: "siente un pobre a su mesa", pretendía hacer crecer en el pueblo un sentimiento de caridad cristiana, pero que, en realidad, y como Berlanga consigue mostrarnos, no deja de ser una manera de limpiar las conciencias burguesas, algo de lo que hoy se encargan los telemaratones solidarios, las postales, los rastrillos o mercadillos de ONG,s (y eso que yo trabajo en una)
El título del guión era "Siente un pobre a su mesa", pero el realizador se vio obligado, por problemas con los censores.
En el momento de su estreno tuvo problemas con el villancico final de la película donde dice: "Madre en la puerta hay un niño y gritando está de frío, ande dile que entre y así se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad ni nunca la ha habido ni nunca la habrá".

En casa a mi madre le hubiera encantado la idea. a cambio invitaban muchas nochebuenas a los curas de la parroquia, lo que provocaba que nos tuviéramos que comportar y que cenáramos deprisa y corriendo porque los párrocos tenían que irse a trabajar. Si por lo menos hubieran cogido el puntito que cogió el año pasado el párroco de San Genaro en casa de los Alcántara.......

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Lecturas y Peliculas de Navidad III: el día de la Lotería



En Felices Pascuas (Bardem 1954) con Julia Martínez, Carlos Goyanes, José Luis López Vázquez o Manuel Alexandre entre otros, un matrimonio sin grandes recursos económicos, pierde el gordo de la Lotería de Navidad al canjear antes del sorteo el décimo que iba a ser premiado con 15.000 pesetas por participaciones para el sorteo de un cordero, que es lo que terminan ganando. Cuando ya han decidido comérselo en Nochebuena, advierten que sus hijos se han encariñado con el animal.

La película comienza con una mezcla de imágenes documentales y de ficción, con el hilo conductor de la voz de Matías Prats (padre por supuesto). Se ofrecen planos del sorteo, de la muchedumbre expectante en la calle, de radioyentes pegados al transistor.... mientras la voz de Matías Prats dice “La lotería es la fe, la esperanza y la caridad de los españoles". Por otro lado un globo se le escapa a un niño y vuela hacia el cielo como metáfora de la desilusión.

A lo largo de la película diversos personajes pronuncian palabras incomprensibles para sus semejantes (solidaridad, lo justo, equitativo....) y cuando el interlocutor las escucha necesita que le sean repetidas. Es un modo de señalar que ciertas palabras han quedado borradas del vocabulario de la España de Franco.

El día de hoy es de esos que crees que ya has vivido. Repetido un año tras otro. El mismo programa de radio, el mismo sonsonete de fondo, las declaraciones en el telediario. Si nos ponen el telediario del año pasado ni nos daríamos cuenta.

La alegría siempre tiene la misma cara y las mismas maneras de demostrarlo. Cava por aquí, champangne por allá, la Bruja de Sort.... "lo importante es tener salud"........ " a mi no me ha tocado pero estoy muy contenta porque le ha tocado a mi vecina"....... "ha sido un premio muy repartido"....... "que bien que nos ha tocado porque estábamos en paro"....... Sólo saldré de este día de la marmota el día que nos toque algo.

El sonsonete de los niños del Colegio de San Ildefonso cantando los números de la Lotería Nacional son los que de verdad dan el pistoletazo de salida para las fiestas de Navidad, sino que se lo digan a los chavales que hoy comienzan sus vacaciones.

Eso si. A mi me gustaba más el sonsonete de las 150.000 pesetaaaaaaaaas. No se si aún me dura el recuerdo de la infancia que todo lo magnifica en la cabeza y la nostalgia hace todo mejor o es que verdaderamente lo de 1000 euroooooos, rima peor. Será mi subconsciente que sigue pensando en pesetas y que todo me resulta más caro en euros.

Pero no me digáis que si nos tocara el gordo, no suena mejor decir, me han tocado 50 kilos, 50 millones de pelas. Lo de 300.000 euros suena a menos. Para ser millonario hay que tener millones.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Lecturas y peliculas en Navidad II: Lo politicamente correcto


Tengo un libro que no me gusta nada. Son los “Cuentos navideños políticamente correctos” (Finn Garner 1995). No me gusta lo políticamente correcto. En muchos casos no es más que una pose.

La verdadera navidad está corriendo el riesgo de verse absorbida por un lado por el consumismo y por otro por lo políticamente correcto de quienes no quieren perder el sentido de la tradición religiosa y cultural y lo amoldan a sus ideas.

Me dirán que los primeros cristianos decidieron conmemorar el nacimiento de Cristo al mismo tiempo que los festejos paganos de invierno con los que se saludaba el retorno del sol; es cierto. Pero es que ahora nos encontramos en ese momento en que unos laicizan una fiesta quedándose sólo con el “buen rollito” familiar y solidario y otros se quedan a mitad de camino, no queriendo romper con la “historieta” de la tradición heredada de padres y abuelos.

Tengo unos cercanos muy cercanos que nos lo ponen difícil para hacer cosas con ellos estos día o como decir las cosas sin crear desconcierto o frustración en sus hijos. Se declaran agnósticos pero les gustaría que en el colegio público de sus hijos hubiera festival de Navidad, para cantar villancicos y para poder invitar a los abuelos a ver a los niños, de ángeles no, pero si de “compañeros” pastores (por supuesto de una colectividad agraria). Colocan el belén, y de momento hay Virgen y San José, pero ya he oido al padre con dentro de algunos años el niño nacerá en una familia monoparental, enel que con el trascurso de los años los “padres” irán cambiando o aparecerán otras parejas. ¿Y quien traen los regalos?. Lo ideal para ellos sería Papa Noel, pero claro es un invento de la Coca Cola, por lo cual mueren al palo del 6 de enero, cuando vienen los magos, sólo los magos, porque claro en esa casa son republicanos.

Claro, cuando les envío la felicitación de navidad (yo sigo mandando postales y además siempre con motivos religiosos, soy así), me lo ponen difícil para no ofenderles con mis creencias. Este año les he mandado una en el que el Espíritu Santo sobrevuela Belén. Siempre pueden decir que es la paloma de la paz sobre los territorios ocupados.

Correos colabora con esto. Desde hace tres años han desaparecido las connotaciones religiosas para, o poner flores navideñas o representaciones de la maternidad (monoparental por supuesto).

Y todo lo que he escrito no es ironía ni sarcasmo ficción. Es real.