domingo, 18 de noviembre de 2018

La vuelta al Pacino


















Una película protagonizada por Hugh Grant (y no por Al Pacino) se titulaba “El inglés que subió una colina pero bajó una montaña”. Sin pretender ser inglés ni parecerlo, y mucho menos Hugh Grant, esa sensación tienes, la de bajar entre montañas, cuando lo haces del Pacino, una cima que no llega a los 2.000 metros de altitud pero desde donde abarcas unas excelentes vistas que van desde el Portalet a la Partacua, pasando por el Midi, Formigal, los Infiernos, Balaitus, Foratata Sallent, Lanuza, Hoz de Jaca, Bubal, Tendeñera, Guara, Telera y Escarra.

La subida desde Sallent es sencilla y agradable con todos los picos que rodean a Sallent y al pantano de Lanuza como telón de fondo hasta llegar al Collado del Pacino, donde impresionan las vistas de la Partacua y las cimas nevadas que acogen el embalse de Escarra. La bajada a Escarrilla (peor sería la subida) tiene otro cariz, pero el cambio de paisaje en otoño la hace espectacular.

El actual lema de Turísmo de Aragón reza que “Aragón te da la vida”. Totalmente



domingo, 11 de noviembre de 2018

Un banco


En una semana donde los bancos (y la Justicia) han sido diana de todos los dardos, este blog, y eso que nunca ha tenido problemas con ellos (ni con Ella), te reconcilia al menos con la palabra "banco".

Este banco, como los otros bancos que se encuentran en las calles más transitadas de pueblos y ciudades, también se localiza en una de las pistas forestales de más trasiego del Pirineo. Entre "Todos los Santos" y "la Inmaculada", y si no hay setas, el Pirineo se vacía y "la lluvia amarilla" adorna de melancolía un paisaje en espera de que el manto blanco lo vuelva a llenar de gente que trae dinero a los bancos, digo a los valles

sábado, 10 de noviembre de 2018

Carteles en carretera de frontera



Sitúate en el Portalet. Pasas la frontera y un cartel te dice que estas en Francia. Bajas por la carretera y hasta el kilometro 4 no aparece un cartel que te recomienda precaución con las avalanchas. A los 7 kilómetros otro, más bien discretos, te informan que estás en el Vallée d'Ossau y en les Pyrénées Atlantiques. A los 10 kilometros se alza una barrera que cuando cae la nieve se baja y corta la circulación.... para que molestarse en limpiarla. Y cuando a los 11 kilómetros has llegado a Artouste, un cartel te dice que has llegado a Artouste. 

Sitúate en el Portalet. Pasas la frontera y un cartel te dice que estás en España. Bajas por la carretera y a los 50 metros te informan que estás en el Valle del Alto Gállego, bienvenido a España, a Aragón y a la provincia de Huesca. Te indican que dirección debes tomar en la primera rotonda para ir a Biescas, y te vuelven a recordar que lo de la Comarca del Alto Gállego, algo que en el primer kilómetro, por supuesto con el logo de la Diputación General de Aragón, te lo repiten cinco veces. 

A Francia le basta con que sepas que estás en Francia.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Ascensión al Pelopín

























Penabamos ir a Otal o a Ainielle, pero hacía tal día que el Pelopín te decía "subeme". Así que dejamos el coche a la salida del tunel del Cotefablo (que siempre nos recuerda a Dietzen) dirección Torla y al Pelopín subimos.

En días como hoy, entre el color del otoño y el de la nieve, las vistas desde esa punta son magníficas y espectaculares. Limitando entre el Alto Gállego y el Sobrarbe, sus 2.007 metros (aunque mi gps marcara 1.974) se convierten en una privilegiada atalaya desde donde apreciar los farallones del Valle de Ordesa, el Monte Perdido, la Peña Montañesa, Cotiella, Sierra Guara, Monrepos, Tendeñera, el Valle de Tena...... Pedro decía que hasta el Moncayo. Y daban ganas de seguir cresteando hacia el Pico Yesero, la Punta Erara..... Eso para otro día



sábado, 3 de noviembre de 2018

La lluvia amarilla











Los paseos otoñales evocan a la obra que Julio Llamazares escribiera por los años 80. La propia portada del libro te lo facilitaba. "La lluvia amarilla", ambientada en un pueblo abandonado del Pirineo, Ainielle, nos hablaba ya de la soledad de los pueblos abandonados y de la despoblación, hoy un tema recurrente para comisiones políticas y ensayos que hacen famosos a escritores y periodistas.

Difícil solución tiene el tema de la despoblación. Entre otras cosas porque pocos son los que verdaderamente quieren quedarse en algunas zonas. Un médico prefiere irse a un hospital de Alemania antes que al de Teruel, por ejemplo. Seguramente hablo por hablar, pero si quisieran poner solución, hoy en día que funcionamos a golpe de "decretos reales" hasta para decirnos como tenemos que hablar, no habría debate entre el "corredor mediterráneo" y el "corredor central"; o se potenciaría también el eje Cantábrico-Mediterráneo. Con estos dos últimos ejes ferroviarios vertebrarías zonas de La Mancha, Teruel, Soria......; pero los votos están en Cataluña (y Andalucía).

A lo mejor me voy mañana a Ainielle.