lunes, 29 de febrero de 2016

CARTAS COFRADES 2016-IV: Eduardo Acón


Este miércoles 2 de marzo se convoca el Sanedrín. Será un Sanedrín especial. Falta uno de sus miembros fundadores, y si siempre resulta emotivo el momento en el que durante su reunión anual se recuerda a aquellos cofrades que nos han dejado, podemos imaginar cuando se recuerde a Eduardo Acón.

La última vez que hablé con él fue durante el pasado Concurso de Tambores. Me invitaba a hacer el “memento” de su tío Roberto Acón para el Sanedrín 2015. Pasado mañana nos emocionará oír el suyo. No éramos amigos. Tan solo conocidos  de generaciones cofrades distintas pero coetáneas. Uno de esos cofrades, de la generación posterior a aquellos que dieron forma a nuestras bandas de tambores (lo que aún supone haber dado a nuestra Semana Santa zaragozana), consolidadas (secciones y Semana Santa) por aquella a la que pertenecía (la de los Torrubiano, Velilla, Julio Lázaro, Bailo, Abadía, Nápoles……). Uno de esos cofrades que cuando todos hemos llegado estaba allí, y seguía allí hasta que nos dejó. Con su bombo descolorido y desencajado casi hasta su última procesión, y muy pocos pueden contar hacer eso durante más de 40 años ininterrumpidamente. Y trabajando por su cofradía y por la Semana Santa de su ciudad

Un personaje peculiar, con una visión muy particular de nuestra Semana Santa que la vinculaba a su raíz, a su esencia y a los orígenes de nuestras cofradías. Su persona originaba filias y fobias, como ocurre con toda la gente que da la cara (desconfía de los que no se mojan), pero con lo bueno y lo malo, representaba entre otros, la esencia orgullosa de quien se sabía cofrade zaragozano. Para muchos, con el identificabas a su cofradía, la de la Entrada de Jesús en Jerusalén, también la más zaragozana entre las zaragozanas: una sola procesión, un solo paso (de los zaragozanos Albareda), capirotes y terceroles, palmas de Elche y tambores del Bajo Aragón (que sería de nuestras procesiones sin el añadido importado).

Tan particular que para él la Semana Santa comenzaba con la procesión de la Entrada y continuaba el lunes con el Nazareno, el martes con el Huerto, el miércoles con el Encuentro, el jueves en la Calle Alfonso-Manifestación y el viernes con las Siete Palabras para terminar con el Entierro. ¿Me entiendes lo de las filias y fobias verdad?.


Por todo esto, y mucho más que nos contarán sus amigos en el Sanedrín 2016, será de esos cofrades recordados con nombre y apellido más allá de una cruz in memoriam. A Dios rogando y con la maza dando.