sábado, 24 de octubre de 2015

La Hoja de un forofo del siglo XX en 2ª División (10): Girona-Real Zaragoza

El Girona y Montilivi siempre formarán parte de la historia de grandes momentos zaragocistas. Y es una pena que sea ante un rival de este nivel y jugándose un play off de ascenso que no se consiguió, pero este es el triste devenir  de la camiseta con el león rampante en los últimos lustros. Aquel 1-4 de aquel domingo de junio de 2015 y que daba la vuelta al 0-3 del partido de ida nos hacía gritar el cuarto gol de José Manuel Fernández como si otorgara un título, y sufrir los últimos minutos como si se nos fuera la vida.

Apenas cuatro meses después volvemos a tener un partido del Real Zaragoza en Gerona. 0-0, quinto partido consecutivo sin conocer la derrota y con solo un gol en contra. Bien. A tres puntos del ascenso directo. Mejor. Pero como no metamos goles....... Y para meterlos hay que disparar entre los tres palos. Y nadie dispara. Y si los cambios que se realizan, que a lo mejor sirven para fuera de casa pero no servirán para la Romareda, van destinados solo a mantener la portería a 0, y esperar que algún balón suelto le llegue a uno de los delanteros sin gol que tenemos, difícil lo fiamos. El partido pedía como el comer a Sergio Gil, un jugador diferente, con pase y visión de juego. Pero el entrenador para el centro del campo con Dorca y Wilk tiene suficiente.

Hablando de balón. Hoy entraba en juego el llamado balón de invierno. Antes el balón de invierno solo se usaba en caso de nieve, ahora se cambia a finales de octubre para tener otro modelo a la venta. Yo me quedé en el "Tango Adidas" , pues a partir del "Azteca" de Mexico 1986 cualquier balón parece de playa, cualquier día juegan con la pelota Nivea. El de este año parece el de Spiderman. Horroroso. Como las botas.

Y hablando de Dorca, gerundense, como otro jugador que, por culpa de las lesiones, jugó menos de lo que su clase posibilitaba. Narcís Julia

Narcís Juliá con Rijkaard en 1988.
 Muchos se sorprenderán ver al holandés con esa camiseta.
 Era otro futbol, otros tiempos, como cuando vino Cafú o Brehme