Como no era médico no llegaba a casa con varios jamones bajo el brazo, aguinaldos de pacientes agradecidos. El caso es que ella era una buena profesional, pero será que al ser trabajadora social, la gente a la que atiende, a la que trata, a la que le ayuda para facilitarles en la búsqueda de soluciones en la vida, no suele estar para tirar cohetes.
El Cinco J se mostraba orgulloso en el escaparate de la charcutería. Pero terminará comprando un "Navidul". Es lo que tiene ser oyente de Tiempo de Juego.
Jamón y por supuesto fiambres, que nunca faltan en la mesa de Nochebuena, adornados de frutas confitadas y yema de huevo hilado, y no del Mercadona, sino de La Flor de Castilla, de donde las Yemas de Santa Teresa de Ávila.

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