sábado, 17 de mayo de 2014

Maneras de soñar, maneras de aprender..... y Viva el Futbol

Le voy a llevar la contraria a mi primo Julito, y eso que sobre fútbol siempre pensamos y sentimos lo mismo.
A mi no me daba igual quien ganara hoy. Quería que ganara un equipo de fútbol y no una máquina de hacer dinero. Por primera vez me he alegrado de quien ha ganado la liga tras pensar que se había convertido en la escocesa en los últimos años.

Y lo mismo me pasará dentro de una semana  con la Champions, una fábrica de hacer dinero para dárselo a los que ya lo tienen, y que solo piensan en cargarse las ligas locales...... Por lo cual Viva el fútbol con equipos como el Atletico de Madrid.

Y como me alegro por gente como Javier, que se hizo del Atleti con Reina, Heredia, Gárate, Marcial o el Ratón Ayala (como me gustaba aquel cromo en el que salía con la mano vendada, además de su bigote y melena en tiempos en que en los cromos salían hombres y no niñatos propios de programas de Tele 5) ... o Violeta, cuya sonrisa ilustra esta entrada (bueno Jaime... también te acepto a ti). En tiempos donde es difícil ser fiel a unos colores porque los medios de comunicación se empeñan en que sean o blancos o blaugranas a ellos les ponen las "rayas canallas de los colchones". Otros somos más masocas y seguimos en 2ª.

En septiembre la Liga me importaba un bledo. Y de la segunda empecé a pasar hace un mes. Este final de liga... como los de antes..... cuando podía ganar cualquiera, incluso en aquel 2000 con cuatro equipos en la última jornada y uno de ellos el Real Zaragoza, me ha enganchado y me ha hecho desear un campeón. Por lo cual perdono a mis sobrinos aquellos malos ratos que me hacían pasar cuando nos acercábamos al campo del Navaleno a ver al Zaragoza y ponían a todo  volumen el Himno del Centenario de Sabina. Por cierto, el jugador que más veces fue a la pretemporada de Navaleno con el Zaragoza podía haber levantado hoy la Copa de Campeones si la Federación tuviera más visión del espectáculo. Si, Gaby, el mismo que vomitaba por los campos de 2ª después de darlo todo tras los partidos.

Y como otra cosa que me une a mi primo Julio es Sabina..... decir que el Calderón no es mi casa, pero yo he llorado dos veces allí. Una junto a él (1994) y la otra en 1986 cuando entonces pensé estar viviendo hasta entonces el día más feliz de mi vida