martes, 8 de abril de 2014

CARTAS COFRADES 2014-XIII: Fotógrafos y su Luz de Primavera

En alguna carta del pasado llegué a mencionar que tomándole el pulso a las redes cibersociales podría dar la sensación de que la Semana Santa de Zaragoza se compone mayoritariamente de costaleros, bandas de música, BTTCC y fotógrafos. Y la verdad es que  la notoriedad en la red se la ganan a pulso, especialmente estos últimos, convertidos en los últimos tiempos en dinamizadores de atractivas propuestas en torno a las siempre sugerentes y evocadoras imágenes que captan a lo largo de 188 horas y alguna más. (y alguno más de los de las 188 horas).

Hablar de los fotógrafos de la Semana Santa resulta complicado, pues son más de los que están y no están todos los que son. Pero unos y otros han creado una especialidad, como la que pueda ser corresponsal de guerra, fotografo taurino o de BBC.  Saben captar el momento deseado, el instante que a veces el ojo no ve, el escorzo imposible en un encuadre sorprendente. Esta tarde lo hemos podido comprobar en una conferencia dentro del ciclo 188 horas 2.0 sobre las fotos tomadas en Semana Santa por Gerardo Sancho, fotógrafo de gran trayectoria profesional y objetivo indiscreto a lo largo del siglo XX en nuestra ciudad. Atractivas por el sabor añejo de aquellos años no vividos o escasamente recordados para la mayoría de los que estábamos allí, pero a las que les faltaba el alma cofrade que nos transmiten los actuales divulgadores fotográficos. Porque ante todo son cofrades y aman la Semana Santa porque la conocen. Y de la conjunción de ser, amar y conocer tenemos esas excelentes fotografías que ilustran libros, programas, publicaciones y páginas web. Y todas aquellas exposiciones vividas en los últimamente, y especialmente este, en la que han convivido tres o cuatro a la vez (una de ellas con catálogo incluido) en el Ámbito Cultural del Corte Inglés, San Cayetano 3, Ibercaja Zentrtum, Cafetería Easo... Éxito de público en cada presentación y asistencia continua cada día que permanecían abiertas.

Es cierto que los medios actuales facilitan una parte de la labor. Principalmente la económica, pues dispones de posibilidades de "disparo" inimaginables antes de la era digital para captar la instantánea deseada (aunque muchas veces para conseguir esta solo necesitas un disparo, el que has conseguido al estar en el momento justo y en el sitio preciso para captarla). Y luego todas las posibilidades que te da el retoque digital y la amplia gama de programas disponibles. Pero para esto también hay que saber, ser creativo y tener gusto. Más difícil era antes, por eso muchas de las fotos de Gerardo Sancho tenían el gran valor del  juego del obturador, velocidad de disparo y magia del revelado, permitiendo ver en la oscuridad de la noche sin quemar los blancos hábitos.

Este año, con una luz de primavera más intensa que nunca, esperamos vuestras fotos. Hay que aprovechar el cambio de hora y lo tardía que cae la Pascua para ampliar la gama de colores de las colecciones particulares de cada uno (no quiero ni pensar cuando dentro de décadas alguien tenga que seleccionar para una conferencia, o lo que se haga entonces, las mejores fotos del fotógrafo X). Especialmente de ese Santo Entierro que nos cogerá a todas las cofradías en la calle con luz de primavera pasando por los rincones más reconocibles de nuestra ciudad: las Murallas, la plaza del Pilar, la Basílica, la Seo...).

Hay quien baraja adaptar nuestro horario al británico y no cambiar la hora a finales de marzo. No tienen ni idea lo que supone la luz de primavera a las nueve de la noche. Y si Zaragoza no es Andalucía que decía el Decano de una cofradía en 1939, España tampoco es Inglaterra, mal que les pese algunos. ¿Para que quieren alargarnos la noche, con lo que nos gusta el día (y la noche)?.

Fotógrafos, gracias por vuestro trabajo... pero también pensad en los que están en la acera desde hace rato para hacer lo mismo, ver una procesión (sin acritud, que conste).

Dos ultimas cosas a modo de postdata. A este Domingo de Ramos le faltará la luz de primavera que aportaba Pepa Liarte (que por cierto, era mi vecina. Tengo un vecindario de lo más cofrade) a la candelería del Dulce Nombre. D.E.P.

Y en cuanto al inicio de la carta, como todo, no dejan de ser más que impresiones. Paco Sangorrín nos ilustró con una conferencia sobre el Cofrade 2.0 hace unos días. De las diez noticias más leídas a lo largo de la historia de su blog Pasión en Zaragoza, cinco correspondían a temas relacionados con el tambor (y una a una de estas cartas). Sorprendente.


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