viernes, 29 de marzo de 2013

CARTAS COFRADES 2013-XXI: Viernes Santo


Llegas a casa de la única de procesión en la que has participado este año y no te puedes dormir. Llegas mojado por la lluvia como todos, que han sido pocos, los que  han salido a la calle sin ser Domingo o Jueves. Hasta la Piedad terminó mojada en la madrugada de este Viernes Santo que acaba de pasar sin darte cuenta.

Sin darte cuenta se está pasando la Semana Santa, la más distinta de todas las que hemos vivido. Para rematarla, el Santo Entierro, patrimonio de esta ciudad y la razón de ser de nuestra Semana Santa,hoy no se ha celebrado. Lustros y lustros sin problemas y en los últimos nueve años cuatro suspensiones. Pero esta vez no nos ha pillado de sorpresa, era algo esperado tras la aciaga semana que estamos viviendo.

Nos hemos mojado acompañando la predicación de las Siete Palabras, nos hemos mojado acercándonos a San Cayetano para hacer fila para entrar o para realizar guardia en torno a nuestros pasos. Nos hemos mojado en la procesión de la Soledad, que también ha estado a punto de suspenderse en un primer momento y en un segundo realizando la procesión solo hasta San Felipe. Pero habrá merecido la pena. Seguro, aunque solo sea por las ganas con las que volvemos a esperar que llegue una nueva Semana Santa. 

Cierto es que aún quedan dos días, los más importantes de la Iglesia Católica, pero a los cofrades zaragozanos nos han educado en torno al Santo Entierro. Solo había que ver la respuesta de cofrades y público en general en filas interminables abarrotando San Cayetano, a donde, a las 20,30 horas, también ha acudido la Corporación Municipal con el alcalde a la cabeza acompañando al Arzobispo Ureña. Tras la experiencia del 2009, la decisión adoptada por la Sangre de Cristo de mantener abierto al publico San Cayetano es la mejor solución ante la suspensión del Santo Entierro, cerrando las puertas del templo a las 22 horas tras la última vela de todos los hermanos receptores, Sección de la Cama y Guardia Romana.

Las procesiones que quedan también corren el riesgo de suspenderse, pero siempre tendremos San Cayetano para cobijarnos y acompañar a la Virgen en su soledad del Sepulcro.