miércoles, 8 de agosto de 2012

POSTALES DESDE EL VERANO 2012: El molino del tatarabuelo







A los chicas les impresionó, al visitar el molino de Castrovido, conocer que el señor de la foto era su tatarabuelo, don Juan Arroyo. Y a quien no. Visitar el molino de Castrovido es conocer las raíces de su familia. Un molino que consiguió su licencia de explotación en 1903, aunque desde años antes, a finales del XIX, ya explotaban el de aguas arriba del río Arlanza, el conocido como Molino de Fausto, pues fue este el último arrendatario del mismo, al que toda la tropa visitábamos hasta su muerte hace pocos años.

La maquinaria de madera sigue intacta, lo mismo que el horno. Arqueología industrial que nos retrotrae a otros tiempos.

Pero todo esto se puede perder. Rescatando argumentos del franquismo se promete falsamente el progreso y el desarrollo a cambio de convertir el cordón umbilical de agua que recorre estas tierras desde la Sierra de Neila en otro canal de desagüe más mediante un pantano.