martes, 8 de mayo de 2012

Elegiaca por un sentimiento futbolero II

Duele sentir el daño que Agapito ha provocado en el Real Zaragoza. Queda plasmado estos días en redes sociales, foros y opiniones en los programas deportivos (perdón futboleros). Todo el mundo quiere que baje el Zaragoza. Y no me extraña. El dueño de la SAD ha ido haciendo amigos allí por donde ha pasado, desde Finisterre (caso Lafita) a Ucrania (caso Matuzalen), pasando por Getafe (caso Uche), Villarreal (caso Ayala), Valencia (caso Arizmendi).......junto a todos los tejemanejes en fichajes y fondos de inversión poco claros con una ley concursal por en medio.

Pero de ahí a dudar, como se está dudando, de las victorias conseguidas en los últimos dos meses, que nos han llevado de asumir que ya estabamos en segunda división a las 13 horas 45 minutos del 4 de marzo, cuando el Villarreal nos ponía de 15 puntos de la salvación, a poder salvar la categoría dentro de 5 días, es dar un poder a Agapito que no tiene, y sobre todo despreciar el trabajo de un equipo, y de un técnico, Manolo Jiménez, empujado por una afición que decidió creer que si se puede.

O es que Agapito tiene tanto poder que es capaz de manipular partidos con rivales como Villarreal, Valencia, Atletico de Madrid, Sporting de Gijón, Granada o Atletich de Bilbao a los que el Real Zaragoza ganó y los cuales se jugaban todo ellos también objetivos importantes. Incluso, ¿es que es capaz de pagar al Madrid para que gane al Granada? ¿o pagar al defensa del Granada para que este se meta un autogol?.

Agapito, oriundo de mi querido Navaleno, es lo peor que le ha pasdo a la historia del Real Zaragoza, historia que por cierto solo cinco o seis equipos la tienen mejor. Pero el Zaragoza y el zaragocismo es algo más que ser accionista mayoritario de una SAD. Hoy lo decía Cedrún en la televisión. El zaragocismo tiene unas raices muy profundas, tanto que ante la adversidas se une, como lo lleva demostrando en los dos últimos meses.

Ojala el Zaragoza vuelva a ser un día, ya no un equipo campeón, sino un equipo simpático, aquel que no molesta en ningún lado y al que los jugadopres están deseando acudir porque se les paga, tienen posibilidades de conseguir algún título y promocionar sus carreras. Los zaragocistas lo merecemos.

El domingo sobre las 22 horas escribiré otra entrada en este blog. Espero que se titule "Bandera y Orgullo" y no elegiaca por un sentimiento futbolero III.