jueves, 29 de marzo de 2012

CARTAS COFRADES XV: Viernes de Dolores, pórtico de la Semana santa

Fotografía Jorge Sesé
Del mismo a los mismos.

Aunque el Viernes de Dolores ha desaparecido de la liturgia oficial a partir de las reformas del Concilio Vaticano II , la profunda y arraigada devoción de la Hermandad de San Joaquín, que celebra hoy su Fiesta Principal, hace que sigamos usando este nombre en la quinta semana de Cuaresma y sus cofrades lo sintamos como verdadero pórtico de la Semana Santa. Ha pasado desapercibido, pero la celebración del Viernes de Dolores fue el primer acto que realizó la Sección de la Virgen de los Dolores, y hoy se vuelve a repetir por 75 vez. 75 procesiones de Santo Entierro no ha habido, pero 75 misas de Viernes de Dolores si.

Unos dirán que el pórtico es el Concurso, otros que el Dominum, o el Pregón. Pero la sensación que supone celebrar el Viernes de Dolores en San Cayetano, comenzando con el Vía crucis de la Sangre de Cristo, sobre todo si es algo que has hecho desde niño, no tiene parangón alguno(incluso cuando estaba en obras y acompañábamos a Ricardo a buscar la megafonía a Millán). Saludar a cofrades, aquellos que siempre han estado allí, que ya estaban allí mucho antes de que tu llegaras y que no ves desde el pasado Viernes Santo; oler a incienso con olor a incienso; llevar el sobre de las limosnas; ver a la Virgen sobre el altar; las cruces de los muertos a su lado, que aunque las puedes mirar en la sede durante todo el año no las ves como se ven en San Cayetano. Acordarte de los que ya no están, de los que no pueden estar e incluso de los que no quieren estar. Nada es igual a partir del Viernes de Dolores.

Y cuando terminamos de cantar la Salve, los resortes de la memoria te traicionan esperando escuchar aquellos tres bombazos que nos marcaban el inicio del redoble final. Zaragoza hoy se llena de viacrucis. Comienza la Semana Santa.