jueves, 8 de marzo de 2012

CARTAS COFRADES 2012-VIII: Zaragoza (también) inspira.

Me alegro de haber acudido a la segunda jornada del ciclo de actividades culturales de la Junta Coordinadora. Intervenían Jesús Parra y Gabriel Jiménez, compañeros de generación cofrade, de procesiones y también de compartir el Parque de la Granja y el antiguo ferial como lugar de ensayos. Presentaban las nuevas grecas de los pasos de su Hermandad, la de Cristo Resucitado. Nunca te acostarás sin saber una cosa más y ese día tocaba conocer la existencia del Vía Lucis, una devoción reciente,(Gabi decía de unos 20 años), que recorre catorce estaciones con Cristo triunfante desde la Resurrección a Pentecostés, siguiendo los relatos evangélicos. Un “camino de luz” que, de igual forma que las etapas de Jesús camino del Calvario se han convertido en oración, hace que la Hermandad de Cristo Resucitado nos invite también a seguir a Jesús en su camino de gloria. Y por eso, la representación de los catorce momentos del “via lucis” aparecerá a lo largo de la nueva greca del paso del Cristo Resucitado, catequizándonos a todos los que lo seguiremos en la mañana del Domingo de Resurrección.

Pero mi alegría venía sobre todo por los motivos ornamentales que enriquecen esta greca, también la de la Virgen de la Esperanza y la de la peana, que no son otros que detalles de la fachada del zaragozano colegio de los agustinos (construcción de estilo neomudejar aragonés que se inicia el año 1931), de las ventanas de su claustro interior y de la capilla de San Agustín de la Parroquia de Santa Rita. La Hermandad del Cristo Resucitado no solo va a tener unas grecas propias, originales e irrepetibles, sino que les unirá por siempre a sus orígenes colegiales y a sus raíces agustinas. Gabi se encargó de recordar varias veces que el diseño correspondió al profesor del colegio Edmundo Baeyens. Y eso también me alegra pues tengo gran estima por varios miembros de su familia, cofrades de otro color.

No hace falta poner la brújula para buscar otros puntos cardinales que nos orienten o nos inspiren. A veces, como cantara Serrat, basta con mirar al cielo buscando inspiración (eso si, sin quedarse colgado en las alturas). La greca del Resucitado no es la única novedad de inspiración local en para esta Semana Santa. Lo de la Eucaristía es una pasada.

El pasado 21 de febrero se presentaron los nuevos ciriales del Cuerpo de acólitos que acompañará al Paso de la Santa Cena en la noche del Jueves Santo. Lo bueno es que los ciriales están inspirados en el farolillo que aparece en el cuadro “Los defensores de Zaragoza” de Maurice Orange (1893) que nos muestra la salida de la ciudad de los últimos valientes que la defendieron en el segundo sitio. Y como remate se han tomado elementos del monumento de la Plaza de España de Zaragoza dedicado a los mártires de la fe y a los héroes de la patria.. Eso sí, deja desfasado al que se atrevió a escribir un libro titulado “De procesiones por los Sitios de Zaragoza”.

Estos ciriales se unen a la novedad del año pasado, los faroles de guía de la Cofradía de la Sagrada Eucaristía inspirados en el baldaquino del Cristo de la Seo, coronados ambos por la imagen de Cristo Resucitado, la advocación a la que está dedicada esta iglesia Catedral. El resultado que nos va a mostrar la Eucaristía es espectacular, y más zaragozano no puede ser.