viernes, 2 de marzo de 2012

CARTAS COFRADES 2012-VI: Tertulias y debates entre Ambar y Cruzcampos

Estimado amigo.

No crea que le tengo abandonado, lo que pasa es que estos días me tienen muy atareado; ya sabe como tenemos la Cuaresma los cofrades zaragozanos en los últimos años, y esto mismo me ofrece contenido para escribir esta carta.
Tuve ocasión ayer de participar en la primera de las tertulias que como cada año organiza la Asociación Cultural La Rotonda en la Cafetería La Pasión. El tema que se nos proponía era muy oportuno y acertado, como también lo eran los tertulianos, Antonio Navas, Javier Lasheras, Fernando Balaguer y Arturo Almuzara. Bajo el interrogante ¿2012, un año de transición? Se nos invitaba a dar nuestra opinión, y también la de los asistentes, entre cerveza y cerveza (o lo que cada uno quisiera tomar), sobre como van a afectar las obras del tranvía a nuestras procesiones, y si la crisis económica también hace mella entre nuestros cofrades, si esto va a provocar que se resientan nuestras cofradías, sus obras sociales…….. bueno, se pude imaginar por donde fueron los derroteros del debate.

Dos cosas me dejaron preocupado. Una sobre las obras del tranvía. Este año es lógico que trastoquen el discurrir de las procesiones. Posiblemente el más afectado sea el Prendimiento, como nos contaba ayer Fernando, su Hermano Mayor. Las Escuelas Pías y la iglesia de Santo Tomás se encuentra enclavada en la “zona 0” de las obras. Es verdad que ya hace dos años el Descendimiento tuvo que trasladar el inicio de su procesión desde el colegio de los Jesuitas hasta San Cayetano, pero salir desde esta iglesia es algo que no supone ninguna novedad. En cambio el Prendimiento debe cambiar absolutamente todas sus procesiones. A cambio nos regala un inicio de la procesión del Jueves Santo desde la mismísima Basílica del Pilar. Como apuntaba Antonio Navas, transformemos las dificultades en oportunidades. Retomo el tema. Las obras no me preocupan. Me preocupa que nadie sepa como van a quedar las obras. Desconozco si se han dado pasos para saberlo, pero por lo que nos decía ayer Fernando no saben si el entorno de Santo Tomás será accesible para que esta iglesia siga siendo inicio y final de sus procesiones. Por lo que se ve en el Coso, las procesiones (y cualquier manifestación pública de esta ciudad) podrían discurrir por ahí. Otra cosa será si se corta la línea del tranvía o como queda Independencia y Cesaraugusto, especialmente esta última pensando en el discurrir centenario del Santo Entierro.

La segunda preocupación me dejó más tocado, tanto que Ernesto Millán avisó al moderador (ósea a mí) para que recondujera la conversación al tema originario y no al terreno por donde lo estaba llevando Arturo Almuzara, ampliando la crisis a la identidad actual de nuestras procesiones y cofradías. Decía Arturo que encuentra nuestra semana Santa en un momento bajo, con una crisis de identidad y de autoestima. El dato mas evidente lo encuentra en la paulatina disminución en los últimos años de cofrades en la calle y especialmente en el número de instrumentos que acompañan a los pasos. Evidente porque hemos considerado al tambor ens seña de identidad de los últimos 50 años y siempre se ha visto como enganche y vivero para la vida de nuestras hermandades. Seguía apuntando Arturo que no hacemos mas que repetirnos, y en caso de buscar la novedad siempre buscamos “un poco de sur”, y lo ilustraba con dos fotos imaginarias de los hermanos mayores participando en el pregón. Una foto de hace 15 años nos mostraría a los hermanos mayores con sencillos cetros, la foto de dentro de un mes, según él nos mostraría a los cetros “entre rayos y centellas”. Me gustó la comparación que ilustra claramente la evolución de nuestros desfiles.

Ante esto Javier le dijo que él prefería enriquecer las procesiones con ornamentos de orfebrería antes que con piezas de metalistería. Tampoco había caído nunca en esta comparación. Será que uno siempre ha estado solo rodeado de piezas de metalistería, algunas de ellas verdaderas obras de arte e irrepetibles hoy.

Arturo terminó diciendo que estamos siendo más originales en cuanto a propuestas en la Cuaresma que durante la propia Semana Santa.

A lo mejor tiene que ser así. El ejemplo lo tenemos estos días. Solo en esta semana hemos tenido, el Pregón de la Tertulia Cruz Arborea el sábado, el pregón de la juventud de la Humildad el domingo, el inicio de las actividades culturales de la Junta Coordinadora el miércoles, ayer la tertulia de la que le estoy hablando, hoy, primer viernes de marzo cita en San Miguel con el Nazareno, y jornada de convivencia entre costaleros y peineros, y mañana sábado se solapan un concierto a cargo del piquete intercofradías con una obra de teatro (El Nazareno) en San Cayetano y el primer certamen de tambores y cornetas Virgen del Pilar. Para todos los gustos, como las cervezas.


Fotografía: Sofía del Arco
Ciertos debates no son nuevos, como bien me recordó Javier que había escuchado mi ponencia del miércoles en el ámbito cultural del Corte Inglés. Ah… que no se lo he contado… ¿de que hable?, de lo único que se hablar algo, de mi cofradía y sus 75 años participando en la Semana Santa de Zaragoza. Ya en 1939, el Hermano Decano de la recién nacida Sección de la Virgen de los Dolores decía querer “constituir en nuestra ciudad….. una sección similar en su esencia a las cofradías existentes en poblaciones en el sur de España” a lo que el Presidente de la Hermandad de San Joaquín le respondió, en un debate sobre si elegir capirote o tercerol: “Zaragoza no es Andalucía; ni la psicología de sus habitantes, ni el clima (sin vientos) en la segunda región citada ni el ambiente en general, hacen posible, o por lo menos recomendable establecer paridades”. Seguramente este señor (don Manuel Gómez Arroyo), pensaría de otra manera 75 años después si paseara en una tarde de Domingo de Ramos por el barrio de la Magdalena (o no, quien sabe).

De todas formas, como dijo Javier Lasheras para concluir, llegado el Domingo de Ramos y bajo el tercerol, uno se olvida de crisis, tranvías, subvenciones, de donde está el sur o de quien pierde el norte.




Un saludo y hasta la próxima.