jueves, 21 de octubre de 2010

Los cuentos de San Cayetano


Entre los 10 libros más vendidos en Aragón esta semana figuran los Cuentos de San Cayetano de Jose Antonio Labordeta, editados por Xordica en 2004, libro que cuando leí me divirtió y emocionó por igual pues en un ambiente reconocible y muy cercano para mi, de esta vetusta ciudad (vieja como ninguna, que te obseva al caminar como si vas por la luna) se nos ofrece una mirada al pasado al estilo de las películas de Berlanga y Azcona. Pero, con miedo de resultar un pedante al estilo Juan Manuel de Prada, algunos detalles de este libro, imagino que usados por el autor como licencias literarias y de recreación de ambientes e ideas, deberían ser aclarados para no llevar a los zaragozanos a confusión. El problema es que también los repite en “Regular gracias a dios”, y este si que no es un libro de ficción

Un ejemplo es que la estatua de la Samaritana no fue colocada en la plaza de San Cayetano hasta la década de los 60 del siglo XX. Fundida por los Talleres Averly en 1866, estaba emplazada en los años de los “Cuentos” y cuando la nombra en el “Regular...” en la plaza de la Seo.

Otro detalle es que el retablo de San Cayetano no esta rematado por un San Miguel barroco (pag.29), sino por todo un San Jorge matando el dragón. Apuntar también que la Iglesia de San Cayetano no es una parroquia (pag.61), sino que es una Capilla propiedad de la Diputación Provincial y que depende de la Parroquia de San Felipe. A lo largo de su historia y de manera intermitente contó con la presencia de los PP Teatinos, pero no de párrocos. Y por último señalar que el Palacio de los Fuenclara no era de Acción Católica (pag.20) sino del Circulo Católico Obrero.