miércoles, 2 de junio de 2010

Terminó el Giro 2010.




Y ha sido una gran carrera. Menos mal que, para quien quiso, se pudo seguir por VEO 7, pues sino hubiera sido una carrera clandestina, dado que el resto de medios de comunicación apenas hacía mención de lo mucho e interesante que acontecía en cada etapa. Y eso que un español, David Arroyo, peleó por la maglia rosa hasta el penúltimo día. Un buen gregario que, gracias a una peleada escapada bidón, casi repite la gesta de Oscar Pereiro en el Tour del 2006, pero que sólo ha podido emular al Chiappucci del Tour de 1990. Y si Chiappucci quedó 2º tras el favorito Lemond, Arroyo ha quedado 2º tras Ivan Basso, que volvía a ganar el Giro una vez cumplida su sanción de dos años por estar implicado en la Operación Puerto (lo mismo que volverá a hacer Valverde a partir del 2012, ganar). Una pena, de nuevo los kilómetros entre el Mortirolo y Aprica le hicieran perder la carrera a un español, como le pasó a Indurain en 1994 y a Olano en no me acuerdo que año.

Los recorridos del Giro son los mejores de las grandes carreras, y aunque le falta el calor del verano y las vacaciones, los aficionados abarrotan las cunetas. Todas las etapas tienen alicientes, entran por mitad de los pueblos, buscan rampas cerca de meta, y las carreteras por los Dolomitas son de una gran belleza visual para disfrutarlas por televisión. Impresionantes las paredes de nieve que flanqueaban la carretera en el Passo di Gavia, y también las imágenes comentadas por Pedro Delgado de esta etapa en 1988, con ciclistas muertos de frió que preferían bajarse de la bicicleta y echarse a correr puerto arriba.

Y si con todo esto, los ciclistas están por la labor, y no hay ninguno con gasolina super (que ojala me equivoque, pero alguno sacarán), el espectáculo está asegurado. Ha habido muchas escapadas, y muchos ataques de gente ilustre como Evans, Simoni, Sastre, Vinokourov, Cunego, Garzelli.........., que tan pronto veías delante, como haciendo la goma, como volviendo a atacar.......

En España, no se porque, esto es impensable, los ciclistas no pararían de quejarse por las trampas (este año han pasado hasta por una pista forestal sin asfaltar), cuando todos conocemos recorridos chulísimos por el Maestrazgo, las Cinco Villas, la Sierra de la Demanda, Galicia, Asturias (por no decir el País Vasco, pero eso es otro cantar). En cambio, la organización termina buscando autovías o polígonos industriales para finales de etapa.